Pablo Domínguez Prieto dirigió los Ejercicios espirituales de las monjas cistercienses de Tulebras (Navarra), durante ocho días hasta el mismo día de su muerte, mientras realizaba el descenso del Moncayo. Esta obra recoge por escrito las conferencias íntegras que, de viva voz, pudieron escuchar, casi a modo de testamento espiritual, aquellas hermanas. En ellas se reflexiona sobre la Palabra, la vida, la muerte y otros temas espirituales dirigidos expresamente a la vida en comunidad, pero también se abordan las dificultades concretas con las que solemos tropezarnos muchos cristianos a la hora de vivir nuestra fe, siempre con el toque de ironía y buen humor que caracterizaba la extraordinaria personalidad de su autor.
Pablo Domínguez Prieto (1966-2009) se formó en el Centro de Estudios Teológicos San Dámaso. Ordenado sacerdote en 1991, amplió sus estudios en el seminario de Filosofía de la Universidad de M nster, en la Pontificia Comillas y en la Universidad Complutense de Madrid, donde se doctoró en Filosofía. Era catedrático de Filosofía sistemática de la Facultad de Teología San Dámaso desde 1998 y decano de esta misma facultad desde 2003.
La muerte es la puerta y lo importante es lo que hay detrás: la vida eterna.
El padre Pablo cruzó el umbral de esa puerta un día después de haberse marchado del convento navarro en el que pronunció aquella frase. Corría el mes de febrero de 2009 y había estado dirigiendo unos ejercicios espirituales de las monjas cistercienses de Tulebras. El sacerdote era un apasionado del alpinismo y había coronado grandes montañas por todo el mundo, donde, cada vez que podía, celebraba misa. Apenas tenía 42 años cuando falleció en el Moncayo, la última cumbre de España que le quedaba por conquistar. Sus familiares recibieron por teléfono sus últimas palabras poco antes de que llegara su encuentro con la muerte: «He llegado a la cima».
Hasta la cumbre recoge la calidez del padre Pablo en las que, sin él saberlo, fueron las horas finales de su vida. Muestra la belleza de la vocación sacerdotal vivida con sencillez, alegría y devoción, el ideal al que debe aspirar cualquier cura. En aquel lejano 2009, el “testamento espiritual” del padre Pablo infundió a las religiosas de Tulebras esperanza y el anhelo de vivir en el gozo de la fe, de la misma forma que hoy llega a quienes tenemos la suerte de leerlo.
Se puede subir todavía más alto que las cimas de todas las montañas del mundo.
Simplemente… increíble. Pablo, con tu historia, creo que has cambiado los corazones de mucha gente, incluido el mío. Tanta sabiduría unida con fe hizo que tuvieras una mirada que muy pocos son capaces de alcanzar. Gracias por compartirnos entre trozo de tu vida antes de que se apagara. Aunque pensándolo bien… nunca se apagó, encendiste muchos corazones y brilla todo de ti aunque no estés. Me pregunto por qué será (en realidad todos los que hemos leído este libro sabemos la respuesta ❤️🔥
il libro è una raccolta di riflessioni spirituali di Padre Pablo Dominguez Prieto, un sacerdote appassionato della montagna che considera come metafora della vita dell'uomo a cospetto con la grandezza della divinità. Le sue parole sono ispirate ai momenti di crescita dell'alpinismo, i sacrifici, i momenti in cui si inciampa nella vita, e poi la fiducia nel prossimo, i silenzi, la consapevolezza dei limiti umani, la forza dell'amore, della preghiera e della fede, la bellezza del creato. Queste lettere scritte durante gli esercizi spirituali, diventano il testamento di Padre Prieto che putroppo termina precocemente la sua vita durante un'escursione su una montagna in spagna. "da lassù le cose si vedono da un'altra prospettivva. lo sano bene gli alpinisti. chi guarda sempre in terra e non è capace di elevarsi al di sopra delle sue miserie non potrà mai capirlo"
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Este libro recoge las conferencias impartidas en los Ejercicios Espirituales las monjas cistercienses de Tulebras. Con estilo sencillo y claro trata temas de fe que te ayudan a vivirla con más intensidad.
Es un libro precioso. Además, a este sacerdote tan querido por todos y que murió de forma abrupta en un accidente en la montaña, le conocí personalmente. Brevemente, pero sí, le conocí.
Totalmente recomendable porque con lenguaje cercano se acerca a misterios divinos y nos permite reflexionar a cerca de nuestra vida.
Un libro que mantiene el interés. Curiosamente, la charla correspondiente a la tarde del cuarto día, el último de los ejercicios espirituales, es la que menos me ha atrapado. Las experiencias personales que narra Pablo me dejaron un regusto melancólico y amargo. Supongo que el motivo es que no entiendo un Dios padre bueno que "envía" cruces a sus hijos.