Este es un libro escrito con mucho corazón. Escrito por una madre que ha tenido la fuerza, la decisión y la dedicación, para investigar todo lo que está a su alcance y más, en su empeño de hacer mejor la vida de su hija. El trabajo que Claudia ha hecho por Lucía es conmovedor y ejemplar. Ha roto todos los vaticinios. Algunos médicos dijeron que la niña no iba a caminar. Otros que tampoco hablaría. Lucía ha ido saltando todas esas barreras, como un jinete sobre el lomo de un corcel, brioso, casi alado, que es su madre, Claudia. Y todo eso que Claudia ha hecho —lo que ha vivido, experimentado y aprendido en este largo camino—, ha querido volcarlo en estas páginas, a manera de enseñanza, de guía, de aliento, de consuelo para otras madres y padres que se han visto abrumados por la llegada de un hijo atípico, como si se les derrumbara el mundo. Y Claudia, en este libro, les dice que no es así. Lo que nos dijo aquella tarde esa neuróloga tan experimentada y compasiva, se lo compartimos a los padres que están en la misma situació “lo que Lucia hará en la vida, solo ella lo demostrará”. En cierta manera, es el mensaje de este libro. No conocemos los límites; solo conocemos por experiencia, que con mucho trabajo, mucha pasión y mucha esperanza, se pueden obrar verdaderos milagros. La vida es un misterio, y el cerebro humano es un misterio tan grande como la vida. Los mismos especialistas confiesan, que en algunos aspectos no lo saben todo. Y que los niños atípicos, aun pareciendo limitados, pueden alcanzar logros que en un principio parecen imposibles, gracias a un esforzado trabajo terapéutico y al apoyo y comprensión de una familia colaboradora y decidida siempre a convertir las dificultades en retos. No es un camino fácil, pero nada que ha valido la pena en el mundo ha sido fácil. A veces se llora, otras uno se frustra y en ocasiones la cuesta parece demasiado empinada, pero también hay momentos de inmensa alegría. Una alegría tan grande que nunca podrán experimentar los padres de niños neuro típicos. Sencillamente, porque nunca lo vieron tan difícil, tan lejano, casi imposible. Y entonces, cuando la meta se logra, es tan feliz como la consecución de un milagro. Este es un libro para decirle a muchos padres y madres, no te rindas, no te canses, no lo creas imposible, y sobre todo, recuerda que no es por ti, es por tu hijo. Y ya verás cuánto vale la pena. Yo he sido testigo de ese milagro que Claudia, con una ilusión y un tesón enormes, y por supuesto, con la ayuda de mucha gente, ha ido logrando. Y sigue logrando. Porque el camino es infinito. Y lo que será Lucia, solo Lucia nos lo dirá. Disfruten este libro y llénense de fe.
No tengo hijos aún y me he encontrado casi llorando con este libro. No tengo hijos, pero decidí saber un poco más de esa astronauta que conoce planetas extraordinarios y que no paga boletos. Gracias a la mamá de Lucía por llevarnos en ese viaje de sosiego y esperanzas. Un abrazo.
Lloré tanto me identifiqué tanto con Claudia tengo un nieto así nunca nos percatamos hasta los ataques epilépticos y de verdad leer esto me ha hecho como abuela ver tantas cosas ,gracias Claudia gracias
Es unos de esos libros que no puedes soltar y debes leer sin parar hasta el final. Me tomo menos de 2 horas leerlo. Un libro que todos deben leer aún más si eres madre o padre de un niño Autista.
Me encanto. Todavía no tengo hijos pero este libro lo tiene que leer el mundo entero es muy especial. La experiencia de una madre primeriza que puede ayudar a muchas personas que tengan niños en el spectrum. Muchas gracias Claudia.