Problema: la "divulgación" histórica en España se ha convertido, quizás siempre lo fue, en campo de batalla ideológico donde las famosas "Dos Españas" compiten por conquistar las mentes de nosotros, pobres aficionados a la historia. Por un lado tenemos nuestros "historiadores nacionales" y por el otro lado los "progres". No hay tema donde sea más sangrante que en la Guerra Civil. Dependiendo de que autor se escoja, uno pensaría que se está hablando de contiendas diferentes.
Pero ningún periodo se libra, tampoco la dominación musulmana de la península ibérica: por un lado los que consideran que fue una catástrofe, un sangriento paréntesis que por su propia extemporaneidad dejó un rastro mínimo en la formación de La Patria y por el otro aquellos que la ven como uno de los momentos más brillantes de nuestra historia, una etapa de luz que contribuyó decisivamente a nuestra cultura y esencia como nación.
En este sentido la batalla de Covadonga es especialmente importante: ¿han oído ustedes alguna vez aquello de "España es la nación más antigua de Europa"? Es un mantra, de marcado carácter nacionalista, frecuentemente cacaraeado por políticos, periodistas, divulgadores... Esta curiosa afirmación se sostiene en que las bases de "España" ya fueron asentadas por los Visigodos en los siglos VI y VII, por lo que la victoria de Pelayo (reclamando para sí una herencia goda que no está nada clara) supondría, a través del reino de Asturias, la continuidad necesaria Reino Visigodo de Toledo-Reinos Cristianos Medievales-España. Por lo que, en dicho contexto, si existe una "batalla fundacional" de la nación española, Covadonga resultaría un candidato obvio.
Bien: a juzgar por el contenido de "Covadonga, la batalla que nunca fue...", a José Luis Corral habría que encuadrarlo dentro del bando de los "progres" ya que "Covadonga..." no solo es un ensayo histórico, si no es una refutación de esa historiografía nacionalista que no hace sino exagerar la transcendencia o incluso "fabular" sobre un hecho por su significación ideológica. De hecho, cuando lo leí pensé mucho en el libro de Yeyo Balbás que abunda sobre el concepto de "catástrofe islámica", aunque no lo menciona explícitamente, salvo en la notas, es obvio que José Luis Corral lo conoce y no está del todo de acuerdo con su contenido.
En un momento en el que parece que el relato está siendo totalmente dominado por los historiadores más conservadores, este tipo de estudios son muy necesarios. Por lo menos para que nos demos cuentas de que la Historia es la menos exacta de las ciencias. Y no nos traguemos cualquier cosa sin antes pedir una segunda opinión.