Este libro es un must si te gustan las biografías.
Esta en particular, nos cuenta la historia, no del Principe Harry “rebelde”, “travieso”… si no de otro Harry.
Un Harry sensible. Un niño atravesado por la muerte de su mamá y a quien no se le permitió llorar. A quien nadie abrazó en un momento como ese.
Nos muestra a un adulto con heridas de la niñez.
Y también como los medios de comunicación, la prensa, las mismas personas a quienes culpa de la muerte de su madre, le hacen la vida imposible.
Haberse “ido de su familia” para no repetir la historia, es un acto de valentía, así como lo es contar su historia después de todos estos años.
Aplaudo a Harry. Lo quiero sin conocerlo.
Simpatizo con su historia y lo que tiene para contar, y además el libro está narrado de una forma maravillosa, precisa y clara. No es una crítica a la realeza, sino a los medios. Sin embargo también es un descargo sobre el dolor que le ocasionó su familia, que no solo no lo defendió sino que además le dio la espalda.
Ser un príncipe y vivir rodeado de lujos no lo es todo, no fue un niño ni un adolescente feliz. Vivir bajo la mira de los medios, perseguido y hostigado por la prensa que le robaba la intimidad, sin poder vivir una vida “normal” y en libertad, es según sus palabras un infierno. Y lo entiendo.
Este es un libro que nos lleva por gran parte de la vida de Harry, y sin más que decir (porque no quiero largar spoilers) le pongo 5/5 estrellas, lo recomiendo profundamente.