Boulder acaba de despertar en la cama de un hospital. Inmóvil por completo a excepción de su cabeza, no sabe donde está ni lo que le ha pasado. El enigmático Doctor Eidon Littman le dará a Boulder la clave para poder revertir la situació "La abertura", un fenómeno inexplicable para poder retroceder el tiempo.
Un viaje a los recuerdos más aterradores, aquellos que están escondidos y olvidados serán su única oportunidad.
En Disectomía, K. Redgar nos sumerge en un mundo de giros de trama vertiginosos y una narrativa magistral. Desde la primera página, el lector queda atrapado en una telaraña de misterio y suspense. El mero concepto de "La abertura" ese proceso con el que poder cambiar los sucesos del pasado, es una premisa original y fresca. La trama se desenvuelve con una precisión quirúrgica, manteniendo al lector en vilo en cada capítulo. Los personajes son al estilo de Redgar: oscuros, torturados por la culpa y el remordimiento, que ocultan secretos que se revelan de manera sorprendente a lo largo de la historia.
La forma en que K. Redgar narra los hechos es simplemente brillante. Cada palabra está cuidadosamente elegida, y la prosa fluye como un bisturí afilado. La tensión aumenta página tras página, y uno no puede evitar sentirse sumergido en la trama.
Y el final... oh, el final. Sin spoilers, puedo decir que es completamente inesperado. K. Redgar desafía todas las convenciones literarias y nos deja con la boca abierta. Es como si David Lynch y David Cronenberg se hubieran unido para escribir una historia que te hace replantearte todo lo que creías saber.
En resumen, leer Disectomía es como adentrarse en una película surrealista y perturbadora. K. Redgar ha creado una obra maestra que te atrapa desde la primera línea y no te suelta hasta la última.
Leido en un finde semana. Gracias a ella , estos dos dias han pasado de giro en giro.. Para ser sincero, las primeras páginas y la forma que tienen de ser expresadas( sobre todo el. Léxico utilizado) me daban indicios de una posible decepcion, pero nada más lejos de la realidad. Esta Disectomia, necesita de la atención médico-lectora necesaria para llegar a un fin esperado. Cuando abres el cuerpo del libro para diseccionar y posteriormente suturar la herida, encuentras que el abordaje de la intervención siempre te hace ir más allá de donde tienes puesto el bisturí.. Enorme k. Redgar.