4 Estrellitas. Me ha gustado mucho. Esperaba con ganas la versión novelada. Aunque sabemos como acabó esta historia, ha sido bonito leer los orígenes y sobre todo recordar por qué me gusta tanto La Hermandad de la Daga Negra.
Personalmente, no creo que contar esta historia fuese necesario, pero quizás la Ward tenía la espinita clavada y necesitaba sacarlo, o la gallina de los huevos de oro, que tira mucho.
Como sea, aunque éste podría ser un prólogo, realmente hay que leerlo según el orden de publicación.
¿Qué nos cuenta aquí Ward? El romance de Darius y Anna. Darius es probablemente el Hermano más correcto de todos, un gran luchador, calmado, y el que mayores sacrificios hace por mantener a la Hermandad unida. Pero tampoco puede olvidar de donde viene, es un macho de la glymera, forrado hasta las trancas y tiene ganas de pasear su capricho nuevo.
Así que una noche, atropella accidentamente a una humana, a quien insiste en llevar a urgencias. Anna trabaja en un despacho de abogados y está huyendo de su último novio, a quien acaban de despedir de dicho despacho y quien además está maltratándola.
Esa primera noche y las siguientes, harán que Darius y Anna vayan conociéndose más, pero para Darius será especial desde el momento en que la conoció. El problema es que él es un vampiro y ella una humana y lo suyo no puede ser posible.
Ambos se verán envueltos en el oscuro mundo de Darius cuando Anna sea objetivo de los restrictores. Pero para Anna, lo más difícil será aceptar lo que es Darius, su secreto y su engaño. Así que reacciona como lo haría un humano normal, echando a Darius de su vida y huyendo.
Sí, sabíamos como concluyó esta historia por todos los libros anteriores. Darius dejó embaraza a Anna y esta murió dando a luz a Beth, la futura reina. Lo bonito ha sido leer ese desarrollo y conocer a Darius y Anna como personajes. Ambos son muy complejos, sobre todo Anna, que no ha sido la típica protagonista. Anna es valiente a su manera, más bien diría que es una superviviente, pero no tiene el arrojo que han tenido otras protagonistas humanas como Mary, Jane, Sarah, o Sola, para aceptar el mundo de los vampiros, si bien sus circunstancias son distintas, al haber habido un embarazo de por medio, pues toda mujer humana que lleva un mestizo en su vientre, muere en el parto.
El libro también tendrá una serie de guiños importantes para la serie que me gustaría que la Ward explicara en algún momento, como el misterioso doctor de urgencias que todos sabemos quién es. O simplemente el misterio de John Matthew y su conexión con Darius.
Aunque triste, la historia es bonita y ha merecido la pena leerla. El problema es que ya leí Lassiter y la Ward me cabreó mucho con el final de dicho libro, pero me iré preparando para la historia de Wrathcito.