Aunque me interesa mucho la biodescodificación y creo firmemente en la influencia de lo transgeneracional, este libro se me ha hecho demasiado oscuro y denso para mí.
La idea de fondo es potente y toca temas profundos sobre el peso de la familia y las lealtades invisibles, pero la forma en la que está tratado me ha resultado difícil de digerir. Me ha generado más inquietud que reflexión tranquila, y no he conseguido conectar con el enfoque.
En mi caso, no ha sido una lectura para mí, aunque entiendo que puede resonar con otras personas desde otro lugar.