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Una carta sin pedirla: Correspondencia 1912-1941

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«Sí, tengo tu carta y fue un gran placer recibirla. Es tan poco frecuente recibir una carta sin pedirla y sin que haya necesidad de escribirla y son las únicas que merece la pena recibir».

Para entretener, divertir, interesarse por la salud o las penas de sus destinatarios y aliviarlas en lo posible. Con esos motivos escribía sus cartas Virginia Woolf. Para intercambiar ideas, comunicarse, conocer cotilleos, saciar su curiosidad por la vida de sus amigos, por sus relaciones, incluso por sus casas. Afectuosas casi siempre, distendidas y hasta jocosas en otras ocasiones, a la autora nunca le preocupó lo que se hiciera con sus cartas tras su muerte, estas cartas cuya selección presentamos ahora al lector en español y que nos devuelven a una Virginia Woolf cercana, espontánea, cariñosa, irónica, con su particular y muy personal don para escribirlas.

Ordenadas de forma cronológica (desde 1912, a punto de convertirse en escritora de ficción, hasta su muerte en 1941), las cartas de esta selección —la mayoría inéditas en nuestra lengua— recorren los tres temas principales de su correspondencia: la literatura, las casas y las gentes, y nos acercan al retrato vital de una de las figuras literarias esenciales del siglo XX.

296 pages, Hardcover

Published February 7, 2024

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About the author

Virginia Woolf

1,991 books30.1k followers
(Adeline) Virginia Woolf was an English novelist and essayist regarded as one of the foremost modernist literary figures of the twentieth century.

During the interwar period, Woolf was a significant figure in London literary society and a member of the Bloomsbury Group. Her most famous works include the novels Mrs. Dalloway (1925), To the Lighthouse (1927), and Orlando (1928), and the book-length essay A Room of One's Own (1929) with its famous dictum, "a woman must have money and a room of her own if she is to write fiction."

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Profile Image for Olivia Vicente.
117 reviews6 followers
March 8, 2024
Muy interesante colección de cartas de la autora Virginia Woolf. El libro recoge también fotografías y una breve biografía de las personas con las que dialoga Woolf a lo largo de su vida.

Merece especial atención la correspondencia que incluye crítica literaria y análisis del proceso de escritura.

Virginia siempre 💜.
Profile Image for Laura Sotillos Elliott.
Author 16 books12 followers
July 24, 2026
No sabía qué me iba a encontrar al abrir las cartas de esta mujer. Hay quien la adora y quien la mete en el saco de mujer blanca burguesa sin ir más allá. Y si, Woolf era una mujer blanca y burguesa, y eso se refleja en sus cartas. Pero estos adjetivos descriptivos que ahora han pasado a ser calificativos pueden ser reduccionistas. La clase, el s3xo y la raza nos ayudan a comprender el contexto de por qué pensamos como pensamos, pero no son lo único que nos explica, ni muchas veces lo más interesante de nosotras.

Ha habido dos temas de esta recopilación de cartas que me han sorprendido:
1) ¿quién tenía la posibilidad de oponerse moralmente a participar en una guerra? Por lo que se intuye en las cartas, principalmente gente con contactos cerca de quienes tomaban las decisiones de quién podría librarse. O sea, gente -efectivamente- burguesa o noble. La injusticia de eso aún me hace arder la sangre.
2) Virginia Woolf se autopublicó. No una vez, sino muchas. Cansada del baile editorial, fundó su propia editorial para publicarse a sí misma, a su marido, y a gente cercana. Eso no rebaja la calidad de sus escritos, pero debería animarnos a las lectoras a darle una vuelta a las ideas preconcebidas sobre la auto publicación.

Woolf fue una mujer muy fiel a sus principios. Creo que pocas hubiéramos rechazado según que reconocimientos, pero ella lo hizo por las injusticias hacia las mujeres de las instituciones académicas de su época. Bravo por ella.

Aun así, tras leer sus cartas diría que Woolf no sería santa de mi devoción si la hubiera conocido en persona. Quién sabe. Por eso una no debe endiosar a sus ídolos: vale, simplemente, con aprender de sus aportaciones y seguir con nuestro aprendizaje, sin subordinaros a ellas ni ponerlas en un pedestal. Todas tenemos nuestros puntos ciegos.
Profile Image for Juan Cris.
64 reviews1 follower
July 23, 2025
Hay algo de inmoralidad en esto de leer la correspondencia privada de una persona, o sus diarios. Supongo que al tratarse de una escritora a la que admiras y que vivió hace un siglo, la lectura se justifica. Además, parece ser que en vida dio idea de estar despreocupada con lo que fuera a ser de sus infinitas cartas, pues escribió muchas, aunque en la carta final a su marido escribió: “Destruirás todos mis papeles”.

Me consta que su correspondencia completa ha sido publicada en varios tomos, voluminosos además. La selección que acabo de leer está bastante bien, pues da un panorama más o menos completo de su vida adulta, desde 1912 a 1941. Al presentarse de forma cronológica, el lector es testigo del discurrir de esa vida, de los cambios y avatares de cada época. La selección, por tanto, es buena, pero la traducción y redacción en castellano a veces me ha resultado pobre.

Hay cartas principalmente a amigos/as, pero es que el círculo de amistades de Virginia Woolf era un círculo de personalidades. Más allá del grupo de intelectuales y artistas de Bloomsbury, se cartea amistosamente con figuras de la talla de T.S.Elliot, D.H.Lawrence, E.M.Forster, Joyce, Aldous Huxley… Esto fue posible por pertenecer ella ya a esa suerte de aristocracia cultural de la época, pero también a su labor como crítica literaria, editora y escritora. Es interesante a través de las cartas ver cómo va creciendo la pequeña editorial Hogarth Press que, al principio como entretenimiento, monta de forma casera junta a su marido. Llegarán a publicar a los autores y autoras más interesantes de la época. También me ha interesado especialmente el recorrido que se hace comentando los libros que iba escribiendo, cómo los aborda, qué recepción tienen entre las personas con las que se escribe.

También es interesante lo que se vislumbra de su propia vida cotidiana, sus gustos e intereses. Las diversas casas de campo que irán adquiriendo y habitando. Los jardines que cuidarán. Imagino que le venía bien no vivir siempre en Londres, debido a sus débil salud mental. En las cartas da cuenta a veces de esos achaques, pero en realidad casi siempre se muestra divertida, cariñosa, también irónica e incluso sarcástica, siempre inteligente y con chispa. Es también sumamente moderna, como sabemos por algunas de sus obras de ficción y, sobre todo, de no ficción sobre la mujer y el feminismo. Se rodea de mujeres sufragistas, de objetores de conciencia durante la primera guerra mundial, parejas sentimentales abiertas, donde la bisexualidad y la homosexualidad están plenamente asumidas.

En un plano más moral y político, se nos presenta como una mujer de ideas y opiniones firmes, aunque también humilde a pesar del éxito que iba obteniendo con sus novelas. Rechaza dar conferencias en Cambridge y lo justifica con el hecho de ella (por ser mujer) no haber podido disfrutar de una educación completa. No acepta, igualmente, doctorados honoris causa de la universidad de Manchester y posteriormente de Liverpool, por mantener los valores de imparcialidad que ella presuponía a los artistas. Llega incluso a rechazar una condecoración oficial del Estado, “Companion of Honor”. Tiene mucho valor que una intelectual de su talla se mantenga íntegra en sus convicciones.

Las últimas cartas van siendo sombrías. Un sobrino participa en la guerra civil española con las Brigadas Internacionales y muere cerca de Madrid. Durante la segunda guerra mundial vive el asedio y bombardeo a Londres. Junto a su marido, Leonard Woolf, llegan a hacer preparativos para suicidarse ambos, siendo él un judío socialista y ella una feminista antifascista. Y, como sabemos, ella acabará suicidándose por no poder soportar el estado mental que, por segunda vez en su vida, la estaba atormentando. Las últimas cartas son precisamente las de despedida a su hermana y a su marido. Es de una belleza y sensibilidad arrolladoras leer cómo se despide de Leonard, haciéndole saber que ha sido feliz junto a él y que nadie en el mundo ha sido tan bueno con ella. Por último, un dato atroz es que su cadáver (ahogado) no apareció hasta tres semanas después; por contra, otro dato lleno de la sensibilidad y modernidad de su figura es que fue incinerada y sus cenizas fueron enterradas en su jardín de Monk´s House, desde donde escribió tantas cartas y novelas magníficas.

Ya he leído las novelas principales de Virginia Woolf, ya conocía gran parte de su biografía y obra. Ya era una de las escritoras que más aprecio, pero tras la lectura de estas cartas la admiro aún más y seguiré buscando sus libros y leyéndola.
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