Está bien, iba buscando una obra que me recuerde que trabajar es una mierda y que somos esclavos del capitalismo, y en las primeras "horas" me siento un oficinista hastiado maldiciendo desde el metro por ser un esclavo de la máquina capitalista. Y digo horas porque el poemario está dividido por horas dentro de una jornada laboral, desde que te levantas por la mañana hasta que te acuestas. El concepto es bastante curioso y me ha gustado el enfoque. Por otro lado creo que el contenido empieza durísimo y salvo en determinadas ocasiones siento que flojea el mensaje, aunque está claro que para hablar del odio al trabajo también hay que hablar de la vida y eso hace que se pueda desdibujar un poco la temática. Me ha gustado bastante.