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«Tú eres la tarea»: Aforismos

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Los aforismos y las imaginaciones que Franz Kafka elaboró en más de cien papelitos numerados durante una estancia de ocho meses en el pueblo bohemio de Zürau se cuentan entre sus textos más herméticos. En ellos, Kafka se ocupa de cuestiones filosóficas clásicas—la relación entre la verdad y la mentira, el bien y el mal, el mundo espiritual y el mundo sensible—, pero las aborda sirviéndose de poderosas imágenes. Reiner Stach rastrea el contexto creativo y biográfico de estas piezas brevísimas en su «Prólogo» y ofrece un comentario de cada una de ellas que revela hasta qué punto la coherente lógica visual de Kafka abre el camino a la comprensión de estos textos aparentemente impenetrables. Una edición que ilumina estos fascinantes enigmas kafkianos sin traicionar sus claroscuros.

256 pages, Paperback

Published February 7, 2024

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About the author

Franz Kafka

3,232 books38.6k followers
Franz Kafka was a German-speaking writer from Prague whose work became one of the foundations of modern literature, even though he published only a small part of his writing during his lifetime. Born into a middle-class Jewish family in Prague, then part of the Austro-Hungarian Empire, Kafka grew up amid German, Czech, and Jewish cultural influences that shaped his sense of displacement and linguistic precision. His difficult relationship with his authoritarian father left a lasting mark, fostering feelings of guilt, anxiety, and inadequacy that became central themes in his fiction and personal writings.
Kafka studied law at the German University in Prague, earning a doctorate in 1906. He chose law for practical reasons rather than personal inclination, a compromise that troubled him throughout his life. After university, he worked for several insurance institutions, most notably the Workers Accident Insurance Institute for the Kingdom of Bohemia. His duties included assessing industrial accidents and drafting legal reports, work he carried out competently and responsibly. Nevertheless, Kafka regarded his professional life as an obstacle to his true vocation, and most of his writing was done at night or during periods of illness and leave. Kafka began publishing short prose pieces in his early adulthood, later collected in volumes such as Contemplation and A Country Doctor. These works attracted little attention at the time but already displayed the hallmarks of his mature style, including precise language, emotional restraint, and the application of calm logic to deeply unsettling situations. His major novels The Trial, The Castle, and Amerika were left unfinished and unpublished during his lifetime. They depict protagonists trapped within opaque systems of authority, facing accusations, rules, or hierarchies that remain unexplained and unreachable. Themes of alienation, guilt, bureaucracy, law, and punishment run throughout Kafka’s work. His characters often respond to absurd or terrifying circumstances with obedience or resignation, reflecting his own conflicted relationship with authority and obligation. Kafka’s prose avoids overt symbolism, yet his narratives function as powerful metaphors through structure, repetition, and tone. Ordinary environments gradually become nightmarish without losing their internal coherence. Kafka’s personal life was marked by emotional conflict, chronic self-doubt, and recurring illness. He formed intense but troubled romantic relationships, including engagements that he repeatedly broke off, fearing that marriage would interfere with his writing. His extensive correspondence and diaries reveal a relentless self-critic, deeply concerned with morality, spirituality, and the demands of artistic integrity. In his later years, Kafka’s health deteriorated due to tuberculosis, forcing him to withdraw from work and spend long periods in sanatoriums. Despite his illness, he continued writing when possible. He died young, leaving behind a large body of unpublished manuscripts. Before his death, he instructed his close friend Max Brod to destroy all of his remaining work. Brod ignored this request and instead edited and published Kafka’s novels, stories, and diaries, ensuring his posthumous reputation.
The publication of Kafka’s work after his death established him as one of the most influential writers of the twentieth century. The term Kafkaesque entered common usage to describe situations marked by oppressive bureaucracy, absurd logic, and existential anxiety. His writing has been interpreted through existential, religious, psychological, and political perspectives, though Kafka himself resisted definitive meanings. His enduring power lies in his ability to articulate modern anxiety with clarity and restraint.

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Displaying 1 - 8 of 8 reviews
Profile Image for Fernando.
721 reviews1,057 followers
September 2, 2025
«Tú eres la tarea. No se ve alumno a lo largo y a lo ancho», reza el aforismo número 22 escrito entre el 12 y el 17 de noviembre de 1917 que forma parte de los 109 de este estupendo libro publicado por Acantilado, con prólogo y comentarios del biógrafo Reiner Stach quien ha escrito la biografía más importante sobre Kafka, de casi 2.400 páginas y en la que trabajó durante más de diez años.
Sólo él podía encarar un trabajo tan profundo analizando cada uno de los aforismos que comprende la parte más filosófica de Franz Kafka. Aunque existen varias ediciones de los aforismos de Kafka que se agregan a las de sus “Cuadernos en octavo” y al ensayo de Werner Hoffmann “Los Aforismos de Kafka”, este libro de Stach contiene un análisis muy detallado de lo que a su entender contienen estos maravillosos, herméticos y espirituales aforismos.
Para hacer un poco de historia respecto de este momento en la vida de Kafka, copio parte del capítulo 10 de mi libro Kafka, el profesional de la derrota:
Kafka ya había comenzado a idear una gran cantidad de aforismos entre fines de 1916 y principios de 1917 y necesitaba pasarlos en limpio. El 12 de septiembre viaja a la localidad de Zürau (o Sirem), situada en la Bohemia septentrional. Se establece allí con Ottla y su marido, permaneciendo con ellos hasta el verano de 1918. Cuando deje Zürau habrán pasado ocho meses. Ottla tenía una huerta, cultivaba todo tipo de vegetales y criaba aves de corral y él le ayudaba.
Estaba muy desahuciado consigo mismo, porque sentía que había fracasado en varios aspectos de su vida: en primer lugar, el amor malogrado con Felice (el 10 de noviembre 1917, época en la que le escribe su última carta, anota a modo de descargo «El trabajo que me aguarda es enorme»), la distancia con su padre (solo hay un puñado de cartas de Kafka hacia ellos, a quienes les seguía ocultando su enfermedad), los frecuentes pedidos de licencia que le pedía a su jefe del Instituto (el director Marschner le concede una licencia que durará hasta abril de 1918) y por último ese (aún pequeño) demonio que crecía dentro suyo, la tuberculosis.
Siguió corrigiendo los textos y relatos de Un médico rural y escribió en sus Diarios distintos finales alternativos para En la colonia penitenciaria que se publicarían de manera post mortem.
Durante el año 1918 parece más decidido a escribir los aforismos porque deja de lado sus Diarios por completo, ya que las anotaciones ocupan solo tres páginas y se componen solo de líneas sueltas, palabras y oraciones cortas.
Se propone leer nuevamente el Talmud judío, pero prefiere enforcarse en la Biblia de los cristianos, recalando más precisamente en el Génesis del Antiguo Testamento. Allí puede observarse el análisis exhaustivo y la propuesta de distintas hipótesis que establece acerca de la expulsión de Adán y Eva del Paraíso. Le interesaba de sobremanera el Mal como eje de toda desgracia en la vida y destino del ser humano.
Además de la Biblia, ahonda su interés en constantes lecturas de la obra del filósofo y teólogo danés Soren Kierkegaard, que impactan de lleno en la escritura de los cuadernos, puesto que parece por momentos que Kafka, luego de leer y releer los libros y ensayos de Kierkegaard expone sus propias conclusiones, aceptando o refutando la idea propuesta por el primero.
En su pequeña y cálida habitación, aislado del frío imperante, comenzó a volcar en papel todo lo que tenía en mente y por primera vez, se dedicará a escribir sobre Dios cuando paradójicamente, si buscamos la palabra “Dios” no la encontraremos en ningún cuento, relato o novela de Kafka.
Por tanto, nos preguntamos: ¿de qué se componen estos aforismos?
Respecto de ellos, Kafka decidió cortar rectángulos plegados de papel en blanco a los que numeró del 1 al 109, aunque en total los publicados son 113. Como todo esto es un experimento del autor, se observan tachaduras, doble numeración u omisiones, dado que Kafka siempre tenía por costumbre no corregir exhaustivamente lo que escribía.
Tampoco se sabe si el autor tenía intenciones claras de publicar sus aforismos, porque por alguna razón se tomó el tiempo en plegar, numerar y escribir cada una de estas gemas que hoy pueden conseguirse en las librerías y donde leemos a un Kafka altamente filosófico.
Ahora bien, la pregunta sería: ¿qué busca Kafka al escribir estos aforismos? ¿qué sentido le quiere imprimir? ¿Por qué siente la necesidad de escribirlos? ¿Será por las distintas situaciones ya comentadas? ¿Intenta una salida teológica o filosófica a algunos de sus problemas terrenales? ¿Busca incansablemente la Verdad como dice esa icónica frase suya?
Lo cierto es que la interpretación de estos aforismos queda siempre sujeta a la percepción que el lector quiera tener de ellas. No se analizarán ni se tomarán aquí afirmaciones absolutas. Es mejor leer algunos para pensar (y repensar) qué es lo que Kafka buscaba cada vez que plasmaba un aforismo en papel. He aquí algunos ejemplos:
«El camino verdadero pasa por una cuerda, que no está extendida en alto sino sobre el suelo. Parece preparada más para hacer tropezar que para que se siga su rumbo».
«A partir de cierto punto no hay retorno. Ese es el punto que hay que alcanzar».
«No todos pueden ver la verdad, pero pueden serla».
«Del verdadero rival te llega un valor sin límites».
«Una jaula fue en busca de un pájaro».
«Hay una meta, pero no hay camino. Lo que llamamos camino es vacilación».
«Al mal no se le puede pagar a plazos, y sin embargo lo intentamos constantemente».
«Una vez escogido el mal, éste no pretende más que creamos en él».
«No dejes que el mal te haga creer que puedes ocultarle secre-tos».
«Una fe como la hoja de la guillotina; así de pesada, así de ligera».
«Dos posibilidades: hacerse infinitamente pequeño o serlo. Lo primero es perfección, es decir, pasividad; lo segundo, inicio, es decir, acción».
«El mal es lo que distrae».
«Él cree que no puede presenciar milagros: de día las estrellas no se ven».
«El ocio es el padre de todos los vicios y el premio a todas las virtudes».
«Nuestra salvación es la muerte, pero no ésta».
«Por fortuna, la incoherencia del mundo parece ser de índole solamente cuantitativa».
«En la lucha de uno contra el mundo es preferible estar del lado del mundo».
«Un suicida es un preso que ve, en el patio de la prisión, una horca. Cree equivocadamente que le está destinada, se escapa por la noche de la celda, baja y se ahorca solo».
«Vivir significa: estar en medio de la vida; ver la vida con la mirada con la que la he creado».
«¿Cuál es el obstáculo que te impide acabar la extraordinaria empresa? No hay que perder el tiempo buscando obstáculos. Tal vez no los hay».
«Me he pasado la vida defendiéndola del placer, rematándola».
«Yo, que no soy capaz de llevarme a la boca un vaso sin que me tiemble la mano, ¿he de dominar las tempestades y el océano?»
Profile Image for Manu.
101 reviews
March 15, 2024
"A partir de cierto punto ya no hay vuelta atrás. Ése es el punto que hay que alcanzar".
Profile Image for Santiago Gutiérrez.
Author 1 book1 follower
July 21, 2024
20% Kafka y 80% carroña (comentarios respetables de un experto en Kafka)
le doy cinco estrellas, medalla de oro a Kafka, el gran teópata, místico del atrapamiento, maestro del detalle
la carroña me la he saltado!
14 reviews
June 9, 2024
De la obra de Kafka, uno de sus ámbitos menos conocidos, pero más fascinantes, son los enigmáticos aforismos que escribió entre 1918 y 1920, ya enfermo, en Zürau, un pequeño campo de la Bohemia regentado por su hermana más querida, Ottla. Allí se dedicó, dentro de lo que su enfermedad se lo permitía, a plantar papas, huir de los ratones, tomar sol y leer a Kierkegaard. Tras su muerte, Max Brod editó los aforismos como si fueran la obra de un santo, pues muchos de sus temas son teológicos. Desde las tempranas lecturas de Benjamin y Scholem, es común denostar la interpretación de Brod, pero no hay que olvidar que sin Brod no hay Kafka, y que este lo quiso como a su hermano.
Hay varias ediciones en español de los aforismos, pero hace unos meses Acantilado sacó una edición de lujo, bilingüe y comentada por Reiner Stach.
El libro es imperdible, y es imposible no acordarse de Canetti, quien decía que todos los grandes aforistas parece que se conocieran entre ellos. Los aforismos de Kafka, de hecho, guardan una pasmosa semejanza con los aforismos de Wittgenstein publicados décadas más tarde.
Stach hace ver, con acierto, que en este punto de su vida Kafka profesaba una suerte de platonismo: este mundo le parecía sólo un remedo de un mundo espiritual superior y más real ("En vano te has arreglado para este mundo", escribe ). Me llama la atención sí que Stach no saque la consecuencia más obvia de ese platonismo (o quizás por obvia, la juzgó inútil). Se sabe que en cierto punto de su vida, Kafka decidió que la literatura y él eran una misma cosa. Desde entonces, interpretó todo como un símbolo de algo más profundo. Sus últimas palabras fueron: "máteme, o será usted un asesino" (a su doctor), y prefería el amor epistolar (es decir, literario), al amor real. Su propia enfermedad la interpretó como un símbolo (y un alivio) de sus contradicciones vitales. Su platonismo cobra todo sentido, entonces: este mundo es sólo una metáfora del mundo verdadero, más puro. La teología de Kafka es una teología literaria.
Profile Image for Arturo Herrero.
Author 1 book40 followers
December 1, 2024
«Cuando uno ha acogido al mal en su interior ya no exige más que creamos en él».

«Su cansancio es el del gladiador después de la lucha, su trabajo fue blanquear un rincón en la oficina de un funcionario».

«Uno se sorprendió de cuán fácil iba por el camino de la eternidad; es que estaba recorriéndolo a to da velocidad hacia abajo».

«Ese sentimiento: "Aquí no anclo" ¡y al mismo tiempo sentir alrededor el oleaje agitado que te lleva!».

«A partir de cierto punto ya no hay vuelta atrás. Ése es el punto que hay que alcanzar».
43 reviews
July 17, 2024
Aforisme 94: “ Dos tareas del comienzo de la vida: limitar cada vez más tu círculo y verificar una y otra vez si tú no estás escondido en algún lugar fuera de tu círculo”
Profile Image for Aurelio.
589 reviews25 followers
November 5, 2024
Un picoteo como el que se va de tapas, algunas reflexiones interesantes
Profile Image for Lorena Porto.
67 reviews23 followers
August 16, 2024
Los aforismos de Kafka más que sentencias son preguntas o proposiciones, umbrales místicos, acertijos sin rastro de engaño. Una metafísica (moral) para el fin de los tiempos, el esbozo de la mecánica del espíritu, una guía para el progreso espiritual radicada en la fe en el ser y caracterizada por la conciencia de la víctima, esa mirada en el espejo. Estos aforismos que él mismo tachó cuidadosamente uno tras otro, como negando la posibilidad de todo pensamiento, son lo único que nos queda.
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