¿Es caos lo contrario de orden? ¿Qué orden tomamos como modelo? Desde un análisis que rompe con el aislamiento de ciencias y humanidades, Escohotado describe con claridad la gran transformación de las últimas décadas: frente al orden tradicional, sostenido por supuestas leyes eternas, los progresos civilizatorios y el extraordinario desarrollo técnico han inaugurado otras maneras de ver y entender el funcionamiento del mundo. La espontaneidad -proceso caótico por definición- resulta tan inevitable como económica.
Como ha dicho Fernando Savater, miembro del jurado que, en el año 1999, otorgó el premio Espasa de Ensayo a Caos y Orden, «el autor lleva las teorías más avanzadas a nuestra vida cotidiana, haciéndolas sugestivas y comprensibles para el profano, con un lenguaje limpio y elegante». Estamos ante una obra que organiza y actualiza conocimientos sobre el presente más inmediato,sin perjuicio de ser -por eso mismo- política en el sentido radical del término.
Pensador, ensayista y profesor universitario español cuyas obras, si bien centradas principalmente en el derecho, la filosofía y la sociología, han abordado una gran variedad de campos. Obtuvo notoriedad pública por sus investigaciones acerca de las drogas, y son conocidas sus posiciones antiprohibicionistas. El leit motiv de su obra es una afirmación de la libertad como antídoto frente al miedo o las coacciones que empujan al ser humano hacia toda clase de servidumbres.
En el plano profesional ha desarrollado una ingente tarea como traductor que abarca más de cuarenta títulos, entre otros las obras de Newton, Hobbes, Jefferson y Bakunin, y ha divulgado especialmente la obra de Thomas Szasz y la de Ernst Jünger. Ejerció hasta su jubilación en 2013 como profesor de Filosofía y Metodología de las Ciencias Sociales en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UNED.
Un simple silogismo llevado a la práctica. Quizá el Escohotado más lúcido. Resultado de esa osada maquinaria filosófica, antropológica, física, económica que solo un sabio podría llevar a buen puerto. Gracias Antonio.
Di con él en la biblioteca municipal y agradezco haberle dado la oportunidad. No es en absoluto un texto sencillo y requiere detenerse a menudo para reflexionar, incluso releer allí donde no queda claro. Al menos fue mi experiencia. Mi estudio de física elemental en la universidad no me dio mucha ventaja para entender cómodamente la primera parte, mezclada con su particular filosofía y su forma de escribirla. Órdenes naturales caóticos, subatómicos o estelares, y órdenes sociales, aún más complejos, ejemplificados en toda suerte de magias financieras. En mi opinión, empieza a entrever gran parte de lo que años después se puede leer en sus "Enemigos". 4,5/5
La primera parte, centrada en divulgación científica y epistemología, es fascinante. Por un lado, explicar conceptos relacionados al caos, la no-linealidad, fractales, atractores extraños, etc. Por el otro, realiza una critica (no una enmienda a la totalidad) al espiritu predictor que se ha apoderado de la ciencia, relativizando su importancia y reivindicando la importancia de la descripción y la comprensión. Lo peor de esta parte es su extensión, desde luego creo que habría sido mejor extenderse más (casi el doble) tanto para explicar más cosas como para hacer todo lo dicho más comprensible.
La segunda parte es un análisis de diversos conceptos desde esa perspectiva diferente de entender el mundo de la que se habla en la primera parte. Reflexiones sobre el pueblo, la masa, la libertad, la economía, la dictadura, la democracia, política, políticas, etc. Destaco para bien de entre ellas la reflexión sobre la libertad y el pueblo/masa. Para mal lo referente a la política y las políticas (no es un despropósito, pero lo veo mejorable), parece intentar dar una opinión crítica y matizada, mi impresión es que acaba en misa y replicando para contentar a todo el mundo.
Cuenta además con unos índices general y analítico extensos, así que no es necesario ensuciar el libro. Lectura agradable, una revisión y ampliación del libro una década más tarde (tanto por la evolución del autor como por la evolución de la tecnología) habría mejorado mucho el texto. Lamentablemente ya es algo imposible.
Tiene MUCHOS errores burdos de conceptos físicos como por ejemplo confundir el momento de una artícula con su carga. Utiliza un lenguaje engorroso y rebuscado para describir fenómenos que para los físicos son relativamente fáciles de entender utilizando el lenguaje matemático. Él sin embargo los convierte en difíciles. Hubiera necesitado una revisión profunda por un experto. Es de los pocos libros que no he conseguido terminar.
Mucha información, tesis confirmada al presente. Divulgación y reflexiones sobre el sistema de las cosas y el azar. Creo que en dentro del vocabulario del libro hallé una palabra griega que significa "mal agüero" intenté recordar en qué página estaba y no volví a encontrarla en sus páginas
Sus conocimientos de física, ecuaciones diferenciales, matemáticas en general, teoría del caos, física cuántica son inexistentes. Parece ni saberlo y suelta un disparate tras otro.
Si no te has dado cuenta al leerlo es que tampoco tienes idea de física o matemáticas. Ni lo más básico.
Me gusta la aproximación que hace el autor de órdenes autoorganizados de Mandelbrot y Priogine a órdenes sociales altamente complejos. Cualquiera que quiera profundizar en teoría del caos, de cualquier tipo, debería leer este libro.
Este libro salió en un momento en que la Teoría del caos de Ilya Prigogine hacía furor, creo que más entre los aficionados a la divulgación científica que entre los propios científicos. El libro se puede dividr en dos partes: una en la que Escohotado hace divulgación científica (y esta es la mejor parte del libro), y una segunda en la que introduce esta teoría de la física en la economía, constituyendo un tratado de algo si no igual, sí demasiado parecido al neoliberalismo, y, por tanto, cercano al libertarianismo (del inglés libertarianism). Al menos, esa fue la conclusión que saqué cuando lo leí.