La tesis central del presente libro es simple pero el disfrute no es un fin, sino una práctica con potencial de entrenarse y así poder transformar nuestra mirada. Se pone de relevancia el saborear, en un sentido amplio y holístico, entendiéndolo como una práctica contemplativa profunda. Se van combinando así, de manera fluida las reflexiones encarnadas con una continua invitación a volver a practicar. El disfrute en la práctica tiene el potencial de transformar nuestras vidas y este libro da buenas pistas sobre cómo practicando el autocuidado, una mayor consciencia, la conexión, el coraje y la gratitud. Claudio Araya Véliz, PhD.,docente e investigador Universidad Adolfo Ibáñez, UAI