El título tiene un significado increíble, su portada más no me puede gustar.
Con las primeras 20 páginas ya he llorado y con el final, un mar de lágrimas. Una historia que te mueve por el motivo que sea, ya merece la pena. 🥹
Esas primeras páginas han sido duras, llenas de recuerdos vividos, tocando un tema personal, pero la manera de sobrellevarlo hace que suspire, sienta la energía, el buen rollo y las enseñanzas que transmite.
Es una historia con una mezcla de sentimientos, con capítulos cortos, lectura ágil. Narrado a tres voces permitiendo saber lo que piensa Carolina, Antía y Ramiro, lo que facilita ponerse en la piel de cada uno.
Sandra continúa tratando temas muy importantes, dándoles visibilidad y normalidad, para permitir al lector que todavía tenga prejuicios verlo y sentirlo natural.
Como el querer a una persona de tu mismo sexo, la rebeldía adolescente y su evolución siendo esta positiva y alentadora. El feminismo, la amistad y la familia.
Veremos a los personajes volver a creer en el amor, seguir viviendo y disfrutando de las verdaderas personas que demuestran que te quieren y valoran pasando por situaciones muy complicadas. Amistad que te acompaña en el barco sabiendo que pasarás por grandes tormentas y no se baja de él.
En este libro, he visto como la autora se ha dejado llevar, cosa que en entregas anteriores no ha sido así y ha plasmado el amor de los personajes con algo más que besos.🔥
🦆El personaje de Pato te va a conmover de principio a fin y te dará un pellizco al corazón, tanto como Pirata. No te voy a revelar quiénes son. Jejeje
🎶 La música acompaña a los personajes en todo momento.
❤️🩹Las historias de Sandra me encantan porque son sanas, nos enseñan que podemos equivocarnos, aprender y volver a comenzar