ÚLTIMA ENTREGA DE LA SERIE "LOS PECADOS DE UN LORD". Cobarde es aquel que no reconoce sus debilidades y ella era la mía. Londres 1855 Un regreso inesperado. Tras enviudar repentinamente, Olivia Moore abandona Nueva York y regresa a Londres con su hijo, después de seis años. Sin la ayuda de su familia y con el único apoyo de la vizcondesa Saint Bains, deberá enfrentarse a todo lo que ha cambiado en su ausencia y descubrirá que el caballero que juró esperarle, ya la había olvidado. Un reencuentro envenenado. El tiempo no cura las heridas, pero Leo Molville, actual vizconde Portman, tiene claro que ya había sufrido bastante por un amor imposible. Decidido a dejar el pasado atrás, se centrará en cortejar a mademoiselle Emily hasta que Olivia reaparece en su vida de la misma forma inesperada que se fue. Pero no es ella. Le cuesta reconocer a la mujer dulce de la que se enamoró tras la oscuridad que ahora parece rodearla. Un pecado imperdonable. Un sacrificio final. Y la certeza de que… Todos podemos ser unos monstruos si nos obligan a ello.
Un final espectacular para esta serie que me ha mantenido enganchada desde el primer libro al último.
Una última parte que nos ayuda a comprender el porque de como actúan algunas personas, y donde hasta los más malos consiguen ganarse un huequito en nuestro ❤.
Un amor "prohibido" que ni el tiempo ni la distancia consiguen romper. Porque a veces el más cobarde es quien más valentía esconde.
Una historia que nos habla del miedo, de secretos, de dos corazones rotos y la desesperación por conseguir una segunda oportunidad que ya dan por perdida.
Este cuarto libro de la saga me ha encantado. No pude dejar de leer hasta que lo terminé. Felicidades Elisa Nell, has escrito una fantástica saga con un cierre perfecto.
Espectacular... menudo broche de oro para una tetralogia que tiene todo: amor, pasión, familia, amistad, acción, secretos y venganza. La historia de Olivia y Leo se queda dentro de mi corazón...