El libro se compone de una serie textos que [[Bruce Albert]] transcribió y anotó de grabaciones de [[Davi Kopenawa]]. En ellos explica la historia reciente del [[pueblo yanomami]], su cosmovisión y como interpretan los hechos derivados de su interacción con los occidentales. El aparato auxiliar es extenso —anotaciones, mapas, glosarios, etc.—.
Tiene capítulos dedicados a sus teorías metafísicas y cósmicas, pero no son los más numerosos. Muchos de los textos se centran en los estragos causados por los buscadores de oro, la construcción de autopistas, etc.; son narraciones estremecedoras. También en las experiencias de los chamanes y su interacción con los [[xapiri - espíritus - yanomamis]].
# Cosas sueltas que me han llamado la atención
## Nombres
Los yanomamis nunca pronuncian el nombre de un individuo en su presencia, es una falta de respeto.
> No parece bien que nos nombren, pero a condición de que nuestro nombre se mantenga lejos de nosotros. Son los demás quienes lo usan, sin que nosotros lo sepamos.
> p.56
Tampoco se pronuncia el nombre de un fallecido en presencia de su familia (por ejemplo, p.270).
## Primeros seres, primer mundo
Los primeros habitantes del mundo fueron los [[yarori - seres originarios yanomamis]]. Eran «seres humanos con nombres de animales» que «se metamorfoseaban constantemente», pero «poco a poco se fueron transformando en los animales que hay cazamos y comemos» (p.69). Así, todos los habitantes humanos y no humanos de la selva provienen de una raza original de humanos que se ramificó en las distintas especies animales.
Que la realidad de estos humanos fuera «inestable», que sus cuerpos no dejaran de cambiar, es característico de aquella época primigenia. Lo originario era materialmente cambiante, y lo cambiante es frágil. [[Omama]] fue la divinidad creadora de la selva; él y su hermano [[Yoasi]] «vinieron a la existencia por sí solos». La primera selva que creó Omama, la que habitaban los [[yarori - seres originarios yanomamis]], era también inestable y frágil: «no dejaba de volverse otra hasta que, finalmente, el cielo se hundió sobre ella». Los habitantes de aquella selva cayeron con ella bajo la tierra y se transformaron en seres tectónicos caníbales (p.69). La espalda del cielo que cayó es la selva actual (p.217). Ver también p.584.
Ver:: [[perspectivismo amerindio]], [[Eduardo Viveiros de Castro]], [[multinaturalismo]].
## Sueños
Son de gran importancia, están muy conectados con las experiencias de la vida de vigilia, especialmente para chamanes. «Por aquel entonces yo soñaba mucho, y por eso llegué a ser un buen cazador» (p.97).
## Anti-materialismo
Creer solo en lo observable y descartar la existencia de lo invisible es un error que pronto los niños aprenden a no cometer (p.97). En varios lugares del libro se critica la simplicidad de quien piensa que solo porque no puede ver algo esto no existe, especialmente los [[xapiri - espíritus - yanomamis]].
## Los nombres y las cosas
La relación entre las cosas y sus nombres es íntima.
> Teperesiki había empezado a entornar sus cantos para que yo los conociera. De vez en cuando, conforme los salmodiaba, escupía en el suelo los objetos que acababa de nombrar: puntas de flechas de bambú, grandes frutos alargados del árbol *aro kohi* ¡y hasta pecaríes y tapires, porque su boca era verdaderamente gigantesca!
> p.108
Ver::
- [[conocer el nombre verdadero de algo es tener poder sobre ello]]
- [[Si dices algo, eso sale por tu boca; dices «carro»; luego un carro sale por tu boca - Crisipo]].
## Las imágenes y las cosas
> Todos los seres de la selva poseen una imagen *utupë*. Esas son las imágenes que los chamanes llaan y hacen descender. Esas son las imágenes que se convierten en *xapiri* y hacen su danza de presentación para nosotros. Ellas son el verdadero centro, el verdadero interior de los animales que cazamos. ¡Esas imágenes son la verdadera caza, no lo que nos comemos! Son como una especie de *fotografías*. Pero solo los chamanes pueden verlas.
>
> Los animales de la selva son feos comparados con ellas. Los animales existen, sin más. Tan solo imitan sus imágenes. No son más que alimento para los humanos.
>
> Cuando se dice el nombre de un *xapiri*, no se evoca un solo espíritu, sino una multitud de imágenes similares. Cada nombre es único, pero los *xapiri* que designa son innumerables.
> p.119-20
Ver:: [[simulacro]] (curioso, ya la segunda referencia al [[estoicismo]]).
## Iniciación
Muy interesante, sobre todo por los detalles. La actividad principal es el soplado de *yãkoana* en la nariz. Relatada con cuidado en p.148<.
En ocasiones cuando llegan los espíritus
> Nos seccionan el tronco, la parte inferior del cuerpo y la cabeza. Nos cortan la lengua para tirarla muy lejos, puesto que solo dice palabras de fantasma. Nos arrancan los dientes, pues consideran que están sucios y llenos de caries. Se deshacen de nuestras entrañas, llenas de restos de carne de caza que les repugna. A continuación, sustituyen todo esto por la imagen de sus propias lenguas, dientes y vísceras.
> p.165
## Los *xapiri*
Viven en casas «suspendidas muy alto, en el pecho del cielo» (p.179). En el pecho de los chamanes habitan en ocasiones. Las casas del cielo de los *xapiri* imitan el interior del pecho del chamán que es su «padre».
> Las clavículas de su torso son las vigas que sostienen el arco del techo. Sus caderas son las bases de los pilotes en el suelo. Su boca y su garganta son la puerta principal. Sus brazos y sus piernas son los caminos que conducen a ella. Sus rodillas y sus codos son calveros-espejos donde los espíritus hacen una parada antes de cenar.
> p.180
Son muy susceptibles a los olores humanos: a humo, a pene, etc., y no se acerca a quien huele así.
Cómo actúan los *xapiri* durante una curación chamánica en p.203-4.
También hay espíritus que actúan en la «tierra de los blancos», y por ello se explican algunas diferencias observables entre yanomamis y blancos (p.260).
Las palabras de los espíritus para defender la selva es lo que los blancos ahora llaman «ecología» (p.593). #ecología #ecocrisis
## Comer / matar
Son dos verbos en constante relación, casi intercambiables. Vengar a un muerto es «comer o matar» a un asesino (p.269)
## Personificación
#animismo
Muchos elementos aparecen personificados o mostrando comportamientos humanizados, desde partes del cuerpo («su boca probablemente tenía miedo», p.270) a entidades abstractas o sistémicas («el ser del hambre, se ha instalado en la selva», p.236). Es díficil en base al texto discriminar si se emplean de forma más metafórica o literal.
## Los blancos
Su cosmovisión también da cuenta de la existencia de la raza blanca (p.292). Fueron creados por Omama, creador también de la selva, a partir de espuma, y los ubicó lejos de la selva para proteger a sus habitantes de la falta de sabiduría de los blancos. Se dejaron llevar por la cópula, creciendo en número desmesuradamente, y llevados por la euforia fabricaron mercancías y máquinas sin control. Se les hizo pequeña su tierra y decidieron ir a la selva, centro original de la creación de Omama (p.292).
Los blancos creen que un portugués ([[Pedro Álvares Cabral]]) fue el primero en ver Brasil, hace mucho tiempo. ¡Pero los yanomamis ya se encontraban allí entonces! Ellos no pretenden haber descubierto el cielo o la tierra:
> Me conformo con mirar al cielo y cazar los animales de la selva.
> p.294
Los blancos continuamente hablan de Teosi (Dios).
> No dejaban de repetir el nombre de Teosi en todos sus discursos: «¡Aceptad las palabras de Teosi! ¡Volvamos juntos a Teosi! ¡Teosi nos ha enviado ¡Teosi quiso que os protegiéramos! ¡No lo rechacéis, de lo contrario arderéis en el gran fuego de Xupari después de vuestra muerte! ¡Si seguís a Satanasi y sus palabras, arderéis allí con él y daréis pena! Si, por el contrario, todos imitáis a Teosi como nosotros, un día, cuando él quiera, Sesusi descenderá hasta nosotros y lo veremos aparecer en las nubes!
> p.299
Más sobre la recepción del cristianismo en p.299<, incluidas incongruencias de los creyentes. Llega un momento en la narración que su padrastro se harta:
> ¡No voy a cantar para Teosi! ¡No quiero mentir más! ¡No hace nada para cuidarnos! ¡Solo los *xapiri* trabajaban de verdad para defendernos! Vuestro Teosi es un vago.
> p.322
## Dinero, posesiones
Comparación del valor del dinero y el valor de la Selva en p.433.
No hay herencias entre los yanomami, hacen desaparecer las pertenencias del fallecido, borran todas sus huellas para borrar el dolor que les recuerdan.
> Nosotros pensamos que es malo poseer los bienes de un muerto. Nos da pena. Nuestros verdaderos bienes son las cosas de la selva
> p.503
El regalo de lo solicitado es parte de sus convenciones sociales. Les da pena imaginar no haber sido lo suficientemente generosos con alguien que muere. Los ancianos regalan sus pertenencias antes de morir (p.504).
Por contra, los blancos están enamorados de sus posesiones como de una mujer hermosa (p.507).
Consideraciones sobre la violencia que supone exponer posesiones de yanomamis muertos en los museos de los blancos en p.524<.