Extremadura, principios del siglo xx. Antonia Monterroso, más conocida como la Viuda, es la propietaria de una de las mayores haciendas de la región; intenta mantenerla a flote en un momento en el que la hambruna que afecta las zonas rurales no parece terminar jamás. Pero un incendio destruye todo lo que con tanto empeño ha logrado construir y, tras él, ella desaparece sin dejar rastro.
El teniente Martín Gallardo se desplaza hasta el lugar junto con el sargento Pacheco para investigar lo sucedido. Cinco días atrás, la mujer interpuso una denuncia contra Jacinto Padilla, capataz de su finca y antiguo amante, a quien han detenido en la estación de Zafra con una bolsa llena de dinero y joyas. Él asegura que provocó el incendio por orden de Antonia y que la bolsa se la entregó ella porque iban a empezar una nueva vida lejos de allí. Durante el interrogatorio, Padilla confiesa una serie de hechos macabros que provocan un giro radical en una investigación que acabará tiñéndose de sangre. Gallardo, como todos los que viven por la zona, ha oído hablar de la enigmática Viuda, pero lo que todavía no sabe es que se enfrenta a un caso del que no saldrá indemne.
Bajo tierra seca es un thriller rural al más puro estilo Gellida sobre una mujer que marcó el destino de quienes se cruzaron con ella.
Nací en Valladolid en 1974, soy Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valladolid y Master en Dirección Comercial y Marketing por la Cámara de Comercio de Valladolid. He desarrollado mi carrera profesional en distintos puestos de dirección comercial, marketing y comunicación en empresas vinculadas con el mundo de las Telecomunicaciones (Retecal), outsourcing (Grupo Norte) y la Industria Audiovisual (Canal Ocio Europa), hasta que en 2011, mi mujer y yo decidimos trasladarnos a Madrid con nuestro hijo para poder dedicarme en exclusiva a mi carrera de escritor. Desde abril de 2013 coloboro en el programa de la SER, Acento Robinson.
No está mal. No es la novela que más me ha gustado de Gellida, pero se lee bien y no desmerece.
Dice la sinopsis: Extremadura, principios del siglo xx. Antonia Monterroso, más conocida como la Viuda, es la propietaria de una de las mayores haciendas de la región; intenta mantenerla a flote en un momento en el que la hambruna que afecta las zonas rurales no parece terminar jamás. Pero un incendio destruye todo lo que con tanto empeño ha logrado construir y, tras él, ella desaparece sin dejar rastro.
Mis impresiones.
Estamos ante un libro independiente del universo de Ramiro Sancho, que se sale de lo que habitualmente nos ofrece Gallida. Le reconozco al autor el mérito alejarse de lo conocido y que le funciona para adentrarse en otros registros. El resultado no ha sido malo, una novela negra que, en general, me ha tenido bastante enganchada, si bien es cierto que, a partir del 50%, se me hizo un poco reiterativa.
La trama se sitúa en la Extremadura rural de 1917. Un incendio ha arrasado con la hacienda de Antonia Monterrorso y su dueña está desaparecida. El teniente de la Guardia Civil, Martín Gallardo, investiga el caso. Con esta línea conductora, por medio de flashbacks vamos a conocer la historia de Antonia y el cómo se integran en ella los distintos personajes. Como suele ser habitual en Gellida, las piezas están medidas al milímetro, todo encaja.
La novela se mueve a buen ritmo y contiene mucha acción. El primer 50% me tuvo bastante enganchada, a partir de ahí se vuelve algo reiterativa y un tanto previsible. Los giros, pocos, tampoco precisa más, están bien colocados. Me ha gustado bastante el recurso de anticipar brevemente algo para después desarrollarlo en un flashback, resulta bonito y muy visual.
El estilo es el que caracteriza al autor, capítulos titulados con frases que aparecen en el desarrollo de dichos capítulos, párrafos que empiezan con la palabra o frase con que finalizó el anterior, etc. Con respecto al vocabulario recargado, que es seña de identidad de Gellida, tengo sentimientos encontrados. Admito que, si hay un libro dentro de su obra en la que dicho estilo le vaya como un guante, es este. Muchos de los términos utilizados casan de maravilla con la época y la trama, en cambio con otros, tampoco demasiados, me he sorprendido a mí misma preguntándome qué necesidad había de escoger el sinónimo menos usual. Es una percepción subjetiva, lo sé, y como tal hay que ponerla en valor.
La ambientación es un plus. Con pocos trazos, Gellida nos sumerge de lleno en esa atmósfera árida, seca y tórrida de la estepa extremeña. La documentación bien introducida con las pinceladas justas para proporcionar contexto sin que agobie ni se note.
Los personajes son para mí el punto más débil. No me he creído a la protagonista, no he podido. Esa cualidad de femme fatale de que la dota el autor, que es crucial en esta trama, me ha resultado incompatible con sus características físicas y más en la Zafra de 1917. Tampoco es que me haya gustado mucho Martín Gallardo, el protagonista masculino, presa de sus traumas y adicciones, aunque en este caso su definición sí me ha parecido coherente. Del resto del elenco, salvo Rosario, no hay ni uno que se salve de estar en el lado oscuro. Sé, que eso era lo que pretendía el autor, pero me ha resultado un pelín excesivo.
El final, el que ya se anticipa desde más pronto que tarde. Es correcto y deja todo cerrado.
En conclusión. Una novela negra ambientada en la Extremadura rural de 1917. Trama entretenida, pero previsible. Buen ritmo, mucha acción y una protagonista que no me ha convencido. ¿Recomendable? Se deja leer, que cada cual decida.
No tenía pensado leer esta última novela de Gellida pero al ver un vídeo de él mismo llegando a Zafra y luego paseando por la zona del parador y la Plaza chica explicando que la historia que se cuenta transcurre en la zona alrededor de Zafra, El Raposo, Jerez, Medina o el Bodión no he podido resistir y lo cierto que está bastante bien.
Una historia que nos lleva a 1917 - en plena primera guerra mundial y en medio de la epidemia de la mal llamada gripe española- de la que es protagonista una mujer que va a llevar de cabeza a la región y a todos los que se crucen con ella.
La aparición estelar de la Guardia civil, ojo, a caballo, con revólveres y Winchester como si estuviesen en el Oeste. Además, son veteranos de la guerra de Cuba y Filipinas, ahí es nada. Estos guardias son los que se encargan de la investigación de todo lo que ha pasado y pasará, porque el lío que hay montado es grande y Gellida lo va contando poco a poco haciendo saltos al pasado dando la información en cuenta gotas con el fin de mantener la tensión más o menos sostenida durante toda la novela
Con la señora de armas tomar, los Guardias, los terratenientes, los jornaleros, los capataces, los curiosos, los cerdos con hambre, etc. Gellida arma un cóctel que a veces puede resultar lioso de tanto ir atrás y adelante con las fechas. Hay que pararse y darse cuenta si el personaje del que escribe es en el presente o en el pasado. Pero esto tampoco no es ninguna novedad en este género.
Algo previsible, llega un momento que piensas que ya sabes cómo va acabar, o quizás no, eso cada uno verá, a pesar de estas sospechas creo que con todo lo que ocurre en esta historia la novela llega muy bien al final. Los escritores a veces se guardan ases en la manga.
Y no perderse el final del final.
Muy bien la novela, la historia chula, y por supuesto, la zona donde se desarrolla que la conozco muy bien y me ha hecho gracia leer esos nombres en un libro catalogado como thriller rural.
SPOILER: Lo único que me ha extrañado es que en toda la novela nadie se ha tomado ninguna mísera tapa de jamón, hombre por Dios, en la tierra del jamón y no lo prueba nadie. Seguro que a Gellida en la visita a Zafra le han puesto un plato entero y vino de Tierra de Barros.
Qué bien escribe este hombre, me cago en mis muertos. Bajo tierra seca es un giro en la obra del autor vallisoletano. Es una novela más madura, pausada y más profunda. No puedo decir que me costara entrar en ella, porque me enganchó desde la página uno, pero sí echaba en falta ese toque gamberro habitual en la obra de Gellida, tan gamberro. Los detalles estilísticos que conforman su particular pluma aparecían aquí y allí y me hacían sonreír (ahí sigues), pero entonces la trama avanzó y se fue enredando y volviendo cada vez más compleja. Y ese Gellidismo extremo se hizo cada vez más visible, en los giros y, sobre todo, en la magnífica forma de escribir de este autor, los enfoques, las expresiones, los diálogos, repeticiones y anadiplosis (sí, he tenido que buscar el nombre de esta figura). Bajo tierra seca es una historia difícil de creer si no fuera porque está basada en una historia real. Una viuda de irresistible poder de atracción que, cual mantis religiosa, utiliza y asesina a los hombres según le conviene. Una finca llena de cadáveres, un pobre desgraciado capaz de cualquier cosa por estar con ella y un puñado de hombres, regulares, malos y peores, que son peones entre sus dedos, quieran o no.
👍 La ambientación. Pobreza, hambruna, caciquismo y mucha tierra muy seca. Te mete de lleno en el escenario desde la primera página. 👍 Martín Gallardo, protagonista, complejo y magnífico. 👍 Y el resto de personajes. 👍 Los saltos temporales. No solo sirven para explicarnos todo lo que sucedió y cómo hemos llegado hasta aquí, sino que están tan bien escritos que no te pierdes en ningún momento. 👍 Los cambios de foco de los diferentes capítulos. Te hacen profundizar en cada personaje y cada subtrama de la historia.
👎 Frikismo máximo: me ha faltado un "hay que joderse" 😂😂😂
No es para mi este libro. Es con diferencia el que menos me ha gustado de Gellida. Tenía dudas al ver el argumento ya que no me suelen atraer los thrillers históricos y por desgracia sumo este a la lista. La historia no está mal, es entretenida a ratos. Pero se me ha hecho larguísima. Demasiado rebuscada la forma de contarla. Mucha sangre, mucha acción pero poca chicha. Y lo peor de todo, muy poco creíble el personaje principal. Una señora de casi 2 metros con rasgos psicopáticos pero que a la vez es irresistible para los hombres... Bueno, qué decir. No olvidemos que la historia es en España, antes de la guerra civil y en un pueblo principalmente. Me imagino a los aldeanos de metro y medio mirando hacia arriba y poniéndole ojitos a la susodicha. Hilarante. Las 3 estrellas son por lo bien escrita que está, no voy a negarlo. Y hasta ahí.
Principio de siglo XX, muchos tiros y asesinatos. Conocemos la vida de Antonia, odia a los hombres y le encanta el lujo, mal tandem. La historia es entretenida aunque el lenguaje a veces es muy “rimbombante”. En algunos tramos la historia es contada igual, pero la vista de diferentes personajes; eso ralentiza un poco la lectura.
Me ha gustado mucho la prosa de este escritor, también los giros de la trama, y su desarrollo. La novela es un thriller con muchas muertes, seguro que no te dejará indiferente. No ha estado nada mal aunque hubo partes de la novela en las que necesité estar muy concentrada para no perder ningún detalle. Mi opinión en YouTube sin spoilers: https://youtu.be/rDNI4xFAoHw?si=ZRXIl...
Mi opinión en Youtube sin spoilers del segundo libro: “Nada Bueno Germina” (Libro 2): https://youtu.be/rHK66cTW7B8
El premio Nadal de este año no fue para mí. Solo llegué al final para tener una opinión justa, pero se me hizo cuesta arriba desde poco menos de la mitad.
He leído todos los libros publicados aquí por el amigo, y en mayor o menor medida me han gustado todos. Y aunque su forma de escribir me gusta y me funciona, le pongo un pequeño pero en el sentido en que sus novelas hasta ahora son todas una misma historia. Tenía ganas de verle haciendo otras cosas, y parece que esa espera ha tenido un buen desenlace. Así que vamos a ver qué tal ha sido la lectura de esta novela, ganadora del 80 (octogésimo para los de la LOGSE 🤣🤣🤣) premio Nadal.
La historia está ambientada en 1917 y en un par de años antes a través del uso de flashbacks. Conoceremos la historia de Antonia Monterroso, propietaria de una hacienda, viuda y enigmática. A raíz de un fuego en dicha hacienda, los miembros del cuartel de la Guardia civil así como un par de ellos llegados desde Almendralejo deberán esclarecer el caso. Un caso que poco a poco se irá enrevesando cada vez más.
Con esta premisa tenemos un noir en toda regla, con una ambientación rural muy interesante. Creo que ese es uno de los puntos fuertes de la novela. En todo momento sientes ese calor y ese polvo que todo lo envuelve, sientes lo mismo que los personajes. Personajes que tienen mucha variedad: los buenos muy buenos (por desgracia pocos de esos hay), los malos muy malos (alguno me ha puesto de muy mal humor) y los que están en medio de ellos. No me ha gustado mucho el protagonista masculino, es el típico personaje torturado y con traumas, pero aquí me ha parecido muy cargado en esos aspectos. Y su forma de actuar a veces deja algo que desear. Lo mismo me pasa con la protagonista femenina, en todo momento me ha caído mal salvo al inicio, pero eso dura poco. Le he cogido bastante manía, además de haber adivinado alguno de los giros.
Las cosas solo pueden cambiarse si uno se empeña en que las cosas cambien.
Debo decir que si bien los personajes son el punto flaco que le veo, la escritura es un punto muy fuerte. Me ha gustado mucho. Mantiene la esencia del autor, incluso alguno de sus sellos, como por ejemplo usar los títulos de los capítulos durante los propios capítulos, o usar en alguna ocasión la ya famosa frase de "hay que joderse", pero creo que ha dado un toque distintivo con esta novela. La verdad es que he acabado bastante contento la lectura, y no me importaría que de vez en cuando se desmarque de Ramiro y compañía para hacer cosillas así. Además como guinda, en la nota del autor comenta que . Veo que está generando disparidad de opiniones, pero yo lo recomiendo sin duda.
«El guardia civil no debe ser temido sino de los malhechores; ni temible, sino de los enemigos del orden. Procurará ser siempre un pronóstico feliz para el afligido, y que a su presentación el que se creía cercado de los asesinos se vea libre de ellos; el que tenía su casa presa de las llamas, considere el incendio apagado; el que ve a su hijo arrastrado por corriente de las aguas, lo crea salvado; y, por último, siempre debe velar por la propiedad y seguridad de todos».
Solo falta que aparezcan Curro Jiménez y los del crimen de Cuenca para juntar todos los tópicos de España atrasada, cigarro liado y la benemérita brutal. Lo peor: aburrido. Gellida podía ser muchas cosas pero no era aburrido. Y aquí te quedas poco a poco dormidito como en una nana que huele a Flöid.
Está entretenido y que es un desmadre eso también. Me ha gustado la parte desmadre, también os digo. Pero ha resultado tan previsible la trama, y tan al limite todo, que le quita valor al resultado final. Es básicamente un western hispano..si esto es posible.
Bien escrito, menos cuando el autor se las da de sobrado. Que se luce.
Pero vamos, que esta bien, acción, tiros...quizá se sale del registro previsto del autor, pero es palomitero y cumple.
Probablemente esta reseña sea una de las que mas me cueste escribir, y es que los que me conocéis un poco, sabéis que Gellida siempre lo he recomendado y prácticamente todo lo que ha escrito me ha gustado mucho. Pero me he encontrado con algo bastante diferente, y que evidentemente si no has leído nada o muy poco de él hayas pasado de largo… La novela esta ambientada en Zafra y Almendralejo, que bien podía ser cualquier otro lugar, pero bueno, eso es lo de menos, y aunque se diga que es novela histórica el contexto histórico no tiene ningún tipo de importancia en la novela, me refiero que puede ser Guerra Civil, como años 90. (En la mayor parte de la novela) La historia comienza con el incendio de una hacienda y la desaparición de Antonia, llamada también la Viuda de Monterroso, y como, Martín Gallardo se encargará de investigar el caso. Antonia perteneció a un circo ruso en el que trabajaba su madre y que por unas cosas y otras acaba en Lisboa, tras la muerte de su madre viaja a España, lugar en el que se aprovecha de su encanto de mujer y que tras crímenes y bodas se hace la dueña de todo. La historia esta contada realizando saltos temporales, y eso hace que de una forma u otra te mantenga enganchado. Para mi gusto, empieza bien, las primeras páginas estas dentro, pero llega un punto que no avanza, que se hace repetitiva y en ocasiones aburrida. Esta claro que la gran protagonista es Antonia, que sin ella no hay historia, y aunque la parte suya es la mas entretenida, es un personaje que tiene muchas cosas sin sentido, no quiero hacer spoiler, pero por un lado es una mujer que odia a los hombres por todo lo que ha vivido, pero…desea ser el centro de atención de estos… Una mujer que ha trabajado en el circo, que es prostituta y es una gran lectora… y ciertas acciones con otros personajes que tampoco tienen demasiado sentido.
El otro prota, Gallardo, no me ha gustado prácticamente nada, tiene comentarios que no voy a poner porque seria spoiler, pero son comentarios innecesarios. Y en cuanto al final, pues una parte si y la otra no me ha convencido… pero esto ya sabemos que para gustos los colores. Destaco sin duda la nota final del autor, y que, aunque no haya sido lo que esperaba, quizá por todo lo anterior que he leído (que no son pocos), es una historia entretenida, con sus mas y sus menos, con esa forma suya de “matar”. Pero sinceramente, no creo que sea una novela premio Nadal, pero esto como todo, es mi opinión.
Gellida lo ha vuelto a hacer. Ha creado una historia espectacular, que lo tiene absolutamente todo. Aunque principalmente tiene personaje y uno en particular, 𝘼𝙣𝙩𝙤𝙣𝙞𝙖, que me ha enamorado completamente.
𝐇𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚 𝐲 𝐧𝐚𝐫𝐫𝐚𝐜𝐢ó𝐧 Una idea original que me ha llevado a la Extremadura de principios del siglo XX, con un relato propio del autor, lleno de dichos populares, con un vocabulario un tanto especial y lleno de cultismos, que puede resultar un poco recargado, pero en mi opinión es una de las características que lo hacen único y sobresalir por encima de otros escritores.
Además, contiene un humor negro que me ha hecho disfrutar todavía más de la lectura, soltando carcajadas ante sorpresas que no podía ni creer. Grandes frases sin desperdicio.
Las últimas cien páginas han sido un no parar, con un ritmo vertiginoso, gracias al recurso utilizado de ir encadenando las secuencias, la última palabra era la misma que inicia la siguiente escena. Simplemente espectacular.
𝐏𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐣𝐞𝐬 Son otra de las cosas en las que suele destacar el autor y, en esta ocasión, se ha lucido de verdad.
Oscuros, grotescos, incomodos, desagradables en más de una ocasión. Con acciones y comportamientos inauditos, me he encontrado con un grupo de personajes donde ni uno solo se salva, no hay ni un ser de luz. Y aún así me han encantado.
𝘼𝙣𝙩𝙤𝙣𝙞𝙖 sin duda se quedará en mi memoria, ha sido toda una sorpresa encontrarme con un personaje principal femenino, con unas características únicas. Un personaje lleno de fuerza, una luchadora que no hay cosa que no sea capaz de hacer, tenéis que leerlo para saber a lo que me refiero
𝐄𝐥 𝐟𝐢𝐧𝐚𝐥 Creo que es simplemente perfecto para la historia que ha creado. No podía terminar de otra manera. Sin duda, todo bien hilado, sin ningún cabo suelto y como he dicho antes, las últimas páginas se beben, no hay respiro posible, es imposible dejar de leer. Es un libro que va ganando intensidad y tensión con el paso de las páginas.
Iba con las expectativas muy altas y me ha encantado esta rural Noir. Gellida parte de un hecho real para construir esta novela. Para mí tiene de todo, ambientación perfecta (en la Extremadura rural de comienzos del S. XX), unos personajes inolvidables (la primera Antonia y el segundo el Teniente Gallardo), mucha acción y muchos muertos por el camino. A medida que iba leyendo la manera de narrar ha sido como si estuviera viendo una pelicula. En definitiva lo recomiendo mucho. A Gellida o lo amas o me temo que lo odias y yo pertenezco a los primeros.
Ambientada en la Extremadura de principios del siglo XX, bajo tierra seca, nos sumerge en un paisaje árido y socialmente dividido, donde la ambición, la traición y la muerte se entrelazan en una trama intensa.
La protagonista, Antonia Monterroso, apodada la Viuda, es una mujer poderosa y enigmática que dirige una hacienda en tiempos de hambruna. Un incendio destruye su propiedad y ella desaparece sin dejar rastro. El teniente Martín Gallardo y el sargento Pacheco investigan el caso, que gira en torno a Jacinto Padilla, capataz y antiguo amante de Antonia, detenido con dinero y joyas. Lo que comienza como una investigación por incendio se transforma en una espiral de confesiones macabras y giros inesperados.
He leído casi todos los libros de Gellida y con todos he estado pegadas a sus páginas, tengo que confesar que con bajo tierra seca me ha costado bastante meterme de lleno en la historia, no porqué no me haya gustado la trama, todo lo contrario yo creo que el verano hace estragos en mi concentración, y me ha costado situarme.
En cuanto a los personajes tengo que decir que me ha encantado Antonia, una mujer que causa estragos allá donde pisa, una mujer que cautiva.
Una historia sin grandes sobresaltos, con una ambientación perfecta y un ritmo pausado.
En conclusión, Bajo tierra seca es un thriller que me ha gustado, entretenido y con un final que me ha gustado algo más por el hecho de que esté basado en hechos reales.
Desde el principio, César Pérez Gellida te transporta a la Extremadura de 1917 con una precisión que no deja margen para la comodidad, una tierra hostil, donde la pobreza y la desigualdad dibujan un escenario opresivo. Es una novela que exige atención, que te sacude y te empuja a un mundo donde la tierra es árida y la vida, aún más. Un incendio devora la hacienda de Antonia Monterroso, “La Viuda”, y su desaparición desata una investigación liderada por el teniente Martín Gallardo. A medida que avanzaba me doy cuenta de que esta historia no es solo un misterio por resolver, sino un viaje al pasado de una mujer que ha sobrevivido en un mundo diseñado para que desaparezca. Pérez Gellida sabe manejar los tiempos de la narración, no entrega toda la información de golpe; la dosifica con inteligencia, alternando el presente de la investigación con flashbacks que reconstruyen la historia de Antonia. Además se permite una narrativa con una cadencia más pausada, propia de un western donde los silencios pesan tanto como las palabras. Antonia Monterroso es el epicentro de la historia, pero no es la típica protagonista, es una mujer que ha aprendido a sobrevivir en un entorno hostil, es imponente, manipuladora, inteligente, de una belleza peligrosa y con un magnetismo salvaje que arrastra a los hombres a la perdición. Sin embargo, quien realmente lleva el peso de la narración es el teniente Martín Gallardo, un veterano de guerra adicto al opio, atrapado entre su sentido del deber y sus propios demonios. Su lucha interna, su tenacidad y su fragilidad lo convierten en un protagonista memorable. Los secundarios también tienen un peso significativo: desde el investigador Sebastián Costa hasta el capataz Padilla, cada uno aporta una visión distinta de la historia, enriqueciendo la lectura con matices y perspectivas. A lo largo de la novela, la sensación predominante es la tensión. No solo por el misterio en sí, sino por la carga emocional que arrastra cada personaje. Hay momentos en los que la violencia aparece con crudeza, sin adornos, recordándote que este no es un relato de buenos y malos, sino de supervivientes. Pérez Gellida maneja bien la resolución de la historia. No hay un giro forzado ni un cierre complaciente. Más bien, el final deja una sensación de inevitabilidad que encaja con el tono de la novela. Pérez Gellida nos entrega un viaje al lado más oscuro del ser humano, a sus ambiciones más primarias y a los instintos que nos gobiernan
No me ha acabado de convencer, aunque también tengo que añadir que soy gellidista a tope así que puede ser claramente un caso de gestión de expectativas.
Estamos ante una novela negra, un drama histórico, un western ambientado en lo más rural del rural de la España de 1917. Quizás estamos ante demasiadas cosas, por eso puede que se quede un poco a medio camino de todo.
Si te gusta el particular estilo de escritura de Gellida lo vas a disfrutar, como la he disfrutado yo. Tiene esos momentos geniales que te saca la carcajada en medio del pasaje más negro, sangriento y escatológico que te imagines. El problema que le encuentro es la historia en sí. Muy simple y escasa para las 500 páginas que ha empleado el amigo para contarnos una trama muy trillada (y previsible, lo siento) , para ello va cambiando el punto de vista para contarnos una y otra vez el mismo pasaje desde la visión de diferentes personajes. El truco está bien, pero se hace algo cansino. Los personajes: Algunos están muy bien, nuestro héroe (si es que hay héroes en los libros de Gellida) está demasiado forzado pero se deja querer y el resto, pues ganas de que mueran todos la verdad, menos un par de excepciones. Y eso es una marca de la casa que me gusta.
En resumen, para fans de Gellida, aunque prefiero sus libros ambientados en su particular universo contemporáneo y vallisoletano y recomendado para la gente a la que le guste el desmadre tarantiniano: tiros, sangre, tacos, bichos, gente mala, cerdos con mucha hambre, cadáveres putrefactos y viudas asesinas en serie.
Nota: en lo del premio Nadal no me meto, no soy yo nadie para juzgar si un libro se merece o no un premio...a saber.
Hace poco, César Pérez Gellida, uno de mis autores favoritos, publicó “Nada bueno germina”, la continuación de “Bajo tierra seca”. Antes de lanzarme con esta nueva entrega, quise volver al principio y releer “Bajo tierra seca”, y qué buena decisión fue. Ha sido un viaje intenso, oscuro y absorbente.
Este thriller histórico nos traslada a la Extremadura rural de 1917, un entorno árido, duro y casi asfixiante, que se convierte en un personaje más dentro de la historia. La desaparición de Antonia Monterroso, conocida como "la Viuda", tras el incendio de su hacienda, desencadena una investigación a cargo del teniente Martín Gallardo, un hombre roto, con más sombras que certezas.
Antonia es un personaje magnético, poderosa, manipuladora, enigmática. Su relación con Jacinto Padilla, el capataz de la finca, es puro fuego, una mezcla explosiva de deseo y toxicidad que marca el ritmo de los acontecimientos. Lo que comienza como una búsqueda de la verdad se va transformando en una espiral de violencia, secretos y pasiones desbordadas.
Gellida tiene una forma de narrar que atrapa, juega con el ritmo, alterna tensión con momentos de introspección y construye personajes que se sienten vivos, complejos, contradictorios. La prosa es cuidada, densa en detalles, y logra envolvernos en una atmósfera cargada de simbolismo, casi irrespirable por momentos, pero imposible de abandonar.
“Bajo tierra seca” no es solo una novela de misterio, es un descenso a los infiernos del alma humana, a lo que somos capaces de hacer cuando se rompen los límites. Una lectura que deja marca, de esas que remueven por dentro.
Ahora que tengo la historia bien presente, me lanzo de lleno a “Nada bueno germina” con muchas ganas de seguir descubriendo qué más horrores y maravillas narrativas nos tiene preparados Gellida.
Mi primer Gellida y cogido al azar, creo que equivoqué en la elección para ser el primero, estaba deseando terminarlo. Ha habido momentos que se hizo pesado, demasiados detalles innecesarios de ciertos personajes y situaciones, ralentizaban el ritmo de la novela.
Es un caso basado en hechos reales, creo que me gustó más la historia auténtica contada en la nota del autor que la novela en sí, aunque debo decir que estaba deseando del desenlace final, qué es lo que había pasado con la viuda de Monterroso, la propietaria de las mejores haciendas de la región, que podría ponerle un montón de calificativos, pero que no haría más que hacer spoiler. Eso fue lo que me mantuvo hasta el final, los momentos del relato que trataban sobre esta señora, fueron los mejores.
Qué conste que no critico ni la forma de escribir, ni la estructura de la novela, mi opinión es sobre la historia en sí, se me hizo algo pesada. No quiere decir que más adelante no lo intente con otras obras de este autor que, me consta, tienen mejores valoraciones.
Confieso que soy gellidista, me encanta su forma de escribir, y sí, no me ha defraudado. Novela muy entretenida que se lee rápido, pese a su volumen. El personaje de la viuda, es poco creíble, una mujer de casi 2 metros de altura , la veo al lado de los campesinos extremeños de principios de siglo XX, con un poder de atracción fatal que subyuga a todos sin distinción… pero está basada en una historia real, increíblemente. No he empatizado con ningún personaje, todos mediocres , cobardes o malvados y aun así, me ha gustado el libro.
3' 5 ⭐️ Aunque hay cosas que me han gustado y otras que no, reconozco que la trama me ha mantenido enganchada. El lenguaje recargado, cosa de la que me he quejado en sus últimos libros, aquí le va como anillo al dedo a la narración por la época de ambientación. La novela avanzada a buen ritmo, hay mucha acción aunque resulta a nivel global previsible. Los personajes están bien, pero es cierto que la que menos me ha convencido ha sido la protagonista femenina, en cuanto a personalidad y acciones todo coherente pero ese magnetismo femenino que se le atribuye, teniendo en cuenta sus características físicas, no me convence para nada. Por otra parte, un listado de personajes no hubiera venido nada mal, a veces me he liado un poco con tantos nombres y apellidos. El remate final me ha dejado un poco insatisfecha, hubiera aplauidido el típico capítulo "diez años después".
No es el Gellida acostumbrado. No es el Gellida al que me quiera acostumbrar. Siento decir que me he aburrido durante gran parte de esta lectura, que no me he podido creer mucho de lo que se contaba y que solo lo he acabado para confirmar mis peores sospechas.
Su toque personal en lo referente a su manera de escribir, aquí tampoco me ha llegado y me ha sobrado que repita ciertas fórmulas que uso en libros anteriores.
Cómo casi siempre me reservo las dos estrellas para grandes despropósitos, y aunque no haya sido una historia muy de mi agrado, hay que reconocer que al menos no hay incoherencias y tiene ciertos puntos interesantes.
Poco más que decir, que es otro autor al que poco a poco le voy perdiendo la fé...
Aunque soy gellidista, y el libro me atrapó, lo senti diferente a todo lo que lei de el. La trama es buenísima y de las que engancha con un personaje principal fuertisimo y maquiavelico . La época en la que se dedarrolla la trama, en mi caso es lo que menos me gusta, y la que hizo que para mi a momentos perdiera fuerza la historia. El giro final no lo vi venir, y mucho menos que el autor se inspirará en un hecho real. 9/10
Ambientada en el inicio del siglo XX en Extremadura, esta novela negra nos sumerge en una historia distinta a los que nos tiene habituados el autor en cuanto a escenario. La historia en sí con crímenes, giros de los acontecimientos, y un final con cierto aspecto que vi venir antes de lo esperado.
🔍 La trama comienza de forma sutil, pero pronto te envuelve en un torbellino de acontecimientos intrigantes que te mantienen en vilo hasta el final.
👥 Lo más destacado son los personajes, especialmente Antonia Monterroso, cuya complejidad y carisma cautivan desde el primer encuentro. Tanto los protagonistas como los secundarios están meticulosamente construidos, dotando de mayor profundidad a la historia.
✍️ La narración, marca distintiva del autor, despliega un lenguaje con florituras que se adapta perfectamente a la trama, atrapando en su prosa.
📖 En resumen, “Bajo Tierra Seca” es una obra que no solo nos adentra en un fascinante mundo de intriga y crimen, sino que también te deja reflexionando sobre la complejidad de la naturaleza humana, los motivos ocultos y el personaje principal. ¡La recomiendo para los amantes del género negro y los seguidores del escritor!
Nada, no me ha gustado nada. Tremenda decepción con este cambio de registro de César Pérez Gellida.
Todo lo que había leído de él hasta ahora me había parecido francamente bueno, nivel 4/5 estrellas. No ha sido el caso, ni mucho menos. 2 estrellas justitas.
Bajo tierra seca es la última novela galardonada con el premio Nadal. La pregunta es obvia: merece en premio? Totalmente. . César cambia de registro y nos traslada a Zafra en la provincia de Badajoz , en los primeros años del siglo XX. Es una época marcada por la pobreza y los caciques , sobretodo en Extremadura. . La trama arranca con el incendio en la hacienda Monterroso , propiedad de la enigmática Antonia. El agente asignado al caso, detiene a Juan Padilla y cuando trata de llevarlo a Almendralejo, verá que esto es misión imposible. . Muy pronto quedará atrapado en las redes de Antonia Monterroso y su historia, impactante para cualquiera que la conoce. . Solo puedo decir que me ha parecido una historia sublime. Aunque la época en la que está ambientada no es de mis favoritas, César sabe darle ese toque inconfundible para sus lectores incondicionales y conseguir que sea imposible de soltar. . Los personajes son de esos que no se olvidan. Martín Gallardo es un hombre que lucha contra su pasado y sus propios demonios. Antonia es una mujer muy adelantada a su tiempo, sin escrúpulos y capaz de cualquier cosa por salir adelante y conseguir sus objetivos.
Es mi primer acercamiento al autor y creo que no comencé por el mejor para mí.
Creo que me gusta la novela histórica y me encanta la novela negra, pero la mezcla de ambos generos no tanto, pues ya van 4 novelas con esta mezcla que no acaban de gustarme del todo.
Aun así, me ha gustado la manera de escribir del autor, asi que le daré otra oportunidad pero no será con Nada bueno germina, por suerte, Bajo tierra seca tiene final más o menos cerrado aunque la historia puede y de hecho continua, eligiré algo que transcurra en la actualidad.
No ha estado mal, pero no ha sido un libro que me animará a cogerlo para saber qué pasaba como si suele ocurrir con los thrillers