Este verano se hice con una agenda para el nuevo curso, como suelo hacer. Y me compré una preciosa, de Raquel Beck, la autora de este libro. Las ilustraciones , las pegatinas, los pequeños poemas, la estética tan delicada... Todo gritaba mi nombre, así que empecé a seguirla en Instagram y a investigar un poco más al saber que es escritora. El título y la portada me llamaron enseguida y decidí darle una oportunidad a pesar de que yo no soy muy de poesía. Sin embargo, qué gran acierto fue abrir la mente. El libro es precioso, no solo por esos poemas que hablan de amor, desamor, impotencia, superación personal, tristeza, motivación... Sino también por las hermosas ilustraciones que lo complementan. Una sorpresa inesperada con palabras que han resonado muchísimo conmigo y que os recomiendo sin dudarlo.