Carlos Lehder ofrece un testimonio visceral y directo desde las entrañas del narcotráfico colombiano. El relato, cargado de detalles personales, inicia con sus primeros pasos en el crimen y la cárcel, donde en lugar de rehabilitación, encontró una escuela del delito. Lehder narra con franqueza cómo el tráfico de cocaína lo convirtió en un protagonista central de una red que, en su apogeo, transformó el paisaje económico y político de Colombia. Su obsesión por los carros, la logística y el poder económico, se entrelaza con una narrativa que revela la escalada del Cartel desde la clandestinidad hasta convertirse en una amenaza global.
A través de una prosa ágil y descarnada, el autor describe tanto los lujos desmedidos como los códigos de lealtad, traición y violencia que regían la vida del narco. Su visión sobre personajes como Pablo Escobar, con quien comparte alianzas y disputas, ofrece una perspectiva crítica del liderazgo narco, que pasó del colectivo al autoritarismo homicida. El libro también muestra cómo el Cartel se involucró en la política como reacción a las políticas de extradición, marcando una peligrosa fusión entre crimen organizado y poder institucional. Lehder no oculta sus errores ni evade la culpa; más bien, se expone como narrador y actor, consciente de su responsabilidad.
El texto culmina en una reflexión íntima sobre el encierro, la traición de antiguos aliados y el paso del tiempo. Lehder, desde la cárcel y luego en libertad, revisa su historia con una mezcla de orgullo, pesar y lucidez. Su testimonio resulta valioso no solo por la información que ofrece sobre el Cartel de Medellín, sino también por la mirada humana detrás del mito: un hombre que sobrevivió a la cúspide y a la caída de uno de los imperios criminales más notorios de la historia moderna.