Cuando pasas por una pérdida tan grande, por un dolor profundo ninguna palabra de consuelo reconforta tu sentir, qué pasa cuando esa pérdida te destroza tan profundamente que pierdes el sentido de la vida, ¿se puede llamar vida a estar aquí mientras el tiempo transcurre?
Giuliana, una mujer que acaba de atravesar la pérdida de su marido por un cáncer de pancreas, madre de dos niñas pequeñas a las que no sabe como acompañarlas en su duelo, tan ensimismada en su dolor nos va haciendo participes de éste, dejándonos conocerla a través de él.
No puedo con el amor, conexión que siento con cada palabra de Carmen Amoraga, es increíble su manera de contarnos la historia, de hacernos partícipes, de dejarnos esa espinita sobre lo que es la vida, vivir, ser felices. Amo a sus personajes femeninos, tan fuertes,
Me encanta descubrir en cada palabra a Giuliana, aparentemente fuerte, distante, huraña, a esa mujer que es mucho más que madre, esposa abnegada y viuda destrozada.
Es un libro con mucho dolor, con sentimientos muy profundos, me descubrí llorando a las primeras páginas, y es que, conectas casi de inmediato con los personajes, creo que puede ser un libro que te ayude mucho a sanar una pérdida, aunque no es su objetivo, por lo menos a mi me ayudó a aceptar el dolor.