Con motivo del centenario del nacimiento de J. R. R. Tolkien, se pidió a lagunos de los autores más representativos de la literatura fantástica actual que escribieran un homenaje al creador de El Señor de los Anillos .
El resultado es este libro, donde el aficionado a la fantasía épica se encontrará con páginas inolvidables de Robert Silverberg, Terry Prattchet, Andre Norton, Harry Turtledove o Dennis L. McKiernan, por citar sólo algunos nombres.
Introducción por Jane Yolen.
Contiene los siguientes relatos: "Reave el Justo" de Stephen R. Donalson "El puente del troll" de Terry Pratchett "Una larga vigilia en el templo" de Robert Silverberg "El Dragón de Tollin" de Elizabeth Abb Scarborough "Fe" de Poul y Karen Anderson "En la estación de engalanar los pozos" de John Brunner "La comunidad del dragón" de Patricia A. McKillip "El pato de reclamo" de Harry Turtledove "Nueve hebras de oro" de Andre Norton
Martin Harry Greenberg was an American academic and speculative fiction anthologist. In all, he compiled 1,298 anthologies and commissioned over 8,200 original short stories. He founded Tekno Books, a packager of more than 2000 published books. In addition, he was a co-founder of the Sci-Fi Channel.
For the 1950s anthologist and publisher of Gnome Press, see Martin Greenberg.
Pesada e incoherente, Homenaje a Tolkien nos presenta una antología de cuentos relacionados con la fantasía y los mundos, razas y decorados que el propio Tolkien creo a lo largo de su basta carrera literaria. Cabe aclarar que, pese a que lo indique en la portada, aquí solo se recogen 10 relatos de los 19 en total que el proyecto reunió, algo que no comprendo del todo, si tenemos en cuenta que este primer volumen han sido unas 200 páginas solamente.
Cuando reúnes un montón de narraciones de diversos escritores hay poco que puedas decir, literariamente hablando. Y es que hay tantos estilos y formas de escribir como cuentos hay en este libro. Sin embargo, si se aprecian algunos elementos comunes como el contenido de los mismos (que debe estar relacionado con lo fantástico), el lenguaje plagado de vocablos inventados, referencias a otros idiomas y culturas imaginarias y la excesiva duración de cada uno de ellos para lo poco que ofrecen.
Homenaje a Tolkien es una colección de cuentos de fantasía bastante mediocre en general. No me malinterpretéis, los relatos no son del todo malos. El problema es que se suponen que se han hecho para rendir homenaje a Tolkien. Y aquí, el genial escritor inglés, ni está presente ni se le espera. Así que solo nos quedan páginas y más páginas plagadas de cuentos muy mejorables sobre magos, hombres, enanos, trolls, dragones, espíritus y hasta ¡extraterrestres! Una mezcla difícil de seguir y peor de digerir. Ah… y he aquí otro elemento común, el funesto final. Y es que todos los relatos presentan un desenlace abrupto y abierto. Algo que resulta especialmente irritante tras haberte leído 40-50 páginas de un relato a letra minúscula.
Definitivamente, Homenaje a Tolkien, es un error absoluto ya desde el título. Ni es un homenaje ni Tolkien aparece más que levemente a través de ciertas ideas inherentes a escribir novelas de esta clase. Es un libro simple que solo sirve para pasar el rato y, siempre y cuando no tengáis demasiadas expectativas. Así si adoráis este género estaría bien que lo leyerais; puede sorprenderos y acabar gustándoos. Algo que realmente dudo que hubiera pasado en el caso del propio Tolkien.
Homenaje a Tolkien es el título con el que se publicó en España la antología seleccionada por Martin H. Greenberg en la que rendía homenaje a J.R.R. Tolkien a través de diecinueve autores que presentaban sendos relatos de corte fantástico. El objetivo era mostrar una concepción de este género que iba más allá del cliché que denominamos con cierto cariño “dragonada” pero sin alejarse tampoco de las fuentes tolkenianas. Como fue publicada como un coleccionable, me temo que de momento he leído solo el primer volumen (aunque por fin he encontrado el segundo), el cual de por sí merece una reseña. La antología se abre con un pequeño prólogo de Jane Yolen en el que se insiste en el peso específico que ha tenido Tolkien dentro del género de fantasía, algo que me parece innegable. También nos alerta sobre la gran cantidad de autores que han intentado seguir su alargada sombra sin demasiada originalidad ni acierto, una suerte de declaración de intenciones: si lo que buscas como lector es la enésima historia estándar con elfos, orcos y dragones, mejor busca en otro lado. De ahí pasamos a Reave el Justo, obra de Stephen R. Donaldson, que es una historia francamente peculiar y en algún momento bastante cruda. Explora la idea de que la magia está imbricada en lo real, desde las propias palabras, que tienen un gran poder, a la voluntad de las personas. Nos habla también de la fuerza de las creencias colectivas y de las leyendas. Es un relato iconoclasta y singular, que en algunos momentos revuelve las tripas del lector, pero que sin duda hace reflexionar y trae ideas interesantes sobre lo que es un héroe. Muy original y de los que dejan poso. Toma el relevo un grande del género fantástico, alguien que ha conseguido hacerse una voz propia, inconfundible e indiscutible: Terry Pratchett. Confieso que cuando leí por primera vez El puente del troll no conecté con él. No es, en realidad, un relato para adolescentes, sino para amantes de la fantasía que han crecido con ella o que conectan con su lenguaje cuando ya han vivido lo suyo. Una historia nostálgica, irreverente y al mismo tiempo de una gran ternura, con las dosis justas de humor y reflexión. Sin duda, un homenaje muy acertado. Una larga vigilia en el templo, de Robert Silverberg, nos presenta un trasfondo más cercano a la ciencia ficción, pero su análisis de los mitos, las leyendas y su sustrato de la realidad histórica justifican su lugar en la antología. Es un relato de desarrollo pausado, atmosférico, en algunos momentos claustrofóbico, donde el hecho más importante de todo un mundo se decide con una discreción sorprendente. Plantea muchas cuestiones con acierto y, al mismo tiempo, no pierde de vista el lado humano. A continuación, Elizabeth Ann Scarborough nos presenta una historia que tiene estructura de fábula: El dragón de Tollin. El escenario disfruta de sus toques de originalidad gracias a que bebe directamente del sustrato de los cuentos de hadas, tal y como lo hace también en su tema subyacente. Un gran poder, la tentación de una riqueza sin límites, la ambición y la codicia... elementos omnipresentes en el género que son tratados de un modo sencillo pero con mucho acierto. El siguiente relato, Fe, de Poul y Karen Anderson, fue el que más me marcó en su día y creo que sigue siendo mi favorito. Es una aproximación que no busca revolucionar el género (de hecho, se queda en un marco muy clásico de lo que es una dragonada) sino explorarlo con curiosidad e ideas muy interesantes. Nos plantea el impacto de la llegada de unos goblins a una comarca perdida, donde se convierten en una presencia insidiosa de la que no consiguen desembarazarse los campesinos, abandonados a su suerte por las autoridades. Los entresijos de la fortaleza de estas siniestras criaturas, el modo en el que se reinterpreta el clásico de los cuentos de hadas del robo de niños, la tensión que se desarrolla durante la historia, el viaje iniciático, la relación entre los personajes, cómo están construidos... Magnífico. El registro de En la estación de engalanar los pozos es por completo diferente. En él, John Brunner hace un peculiar homenaje en el que une los horrores y las secuelas de la guerra (en particular, de la I Guerra Mundial, donde sirvió el propio Tolkien) y la magia subyacente e implícita en el folclore, que ha sido una fuente primordial de inspiración en la obra del homenajeado. Se trata de una historia costumbrista, en cierto modo, donde los elementos mencionados son motores de la trama pero de un modo discreto. Es también uno de los relatos más largos de la antología y, sin duda, uno de gran calidad, que le da un toque distintivo al libro. Toma el relevo Patricia A. McKillip con La comunidad del dragón, una historia que nos remite a los clásicos de grupos de aventureros a los que se asigna una misión que los llevará a reinos lejanos y misteriosos. La ejecución, sin embargo, es muy original, desde el propio grupo de aventureras, cuyas relaciones y carácteres están muy bien desarrollados, a las propias pruebas que van encontrando, que si bien responden a los cánones marcados por la tradición feérica, son tratadas con mucho ingenio y humor. El final es magnífico y se presta a múltiples interpretaciones. Tan solo la estructura, que responde al viaje iniciático de manual, desmerece un poco el conjunto, aunque se entiende como elección. A continuación, El pato de reclamo, relato de Harry Turtledove, aborda de nuevo el tema de la fe y la religión con una historia que, si bien ambientada en un mundo fantástico, presenta evidentes paralelismos con la cristianización de Escandinavia. Es un relato que se apoya en el duelo de personalidades del misionero y el líder de un poblado, los cuales están perfilados con mucho acierto, y que es una excusa para hablar de la magia transformadora, de nuevo, que encierran las grandes voluntades. Como cierre (del tomo), Nueve hebras de oro, de Andre Norton, una historia de corte más arquetípico pero manejada con un gran acierto: profecías, poderes olvidados, siniestras criaturas, un mundo en el que el orden pugna por reestablecerse tras una gran perturbación... Particularmente interesante la idea de tejer un futuro con las hebras de diferentes personalidades. Una historia algo melancólica que, al mismo tiempo, resulta esperanzadora. En conjunto, este primer volumen de Homenaje a Tolkien constituye una muy interesante antología, con voces de gran ingenio y calidad que, con motivo de honrar al maestro, indagan en la propia arquitectura del género fantástico con miradas tan agudas que dan frutos muy interesantes. Muy recomendable.
Pese a estar ya embarcado en la lectura del segundo volumen, la verdad es que todavía no tengo muy clara la opinión de esta antología, más allá de que es tremendamente irregular y variopinta.
Escribiré algo un poco más elaborado cuando lo termine.
Conjunto de relatos cortos de diferentes autores famosos como Ursula K. Leguin o Terry Pratchett. Algunos no valen nada, pero la mayoría aportan una visión de la fantasía distinta a la que mostró Tolkien. Una lectura entretenida.
Triste homenaje a Tolkien. Me sumergí en las paginas del libro creyendo que iba a ser un fresco arroyo de la Tierra Media, y resultó ser un remanso de aguas sin vida ni dirección. Hay algún relato más original o salvable, pero me defraudó notablemente.