Un hombre no sabe su nombre. Decide adoptar el de su novelista favorito: Maurice Renard. No conoce el mundo, una tormenta lo mantuvo encerrado en su casa durante muchos años, desde su niñez, para ser exactos. Perdió a sus padres y a sus mascotas, un par de peces transparentes. Un cartero anónimo lo proveyó de comida, revistas y películas orientales. Una mañana, recibe una invitación para unas vacaciones en un trasatlántico. Maurice Renard acepta y emprende el viaje. En el camino se encontrará con bosques enanos, un pintor secuestrado por una raza extraña de alienígenas, una antigua pócima judía con efectos psicodélicos y una sala de cine cuya pantalla funciona como sistema de adivinación.
"Buda de otra galaxia" no pertenece a la fantasía ni a la ciencia ficción, es más bien un simulador de estados de conciencia alterados.
Una novela llena de imaginación y momentos oníricos. Toda una experiencia lisérgica. Esta primera novela del autor me hace querer seguir su carrera narrativa.
Un libro profundamente poético que utiliza la ficción para hacer una exploración de la consciencia, haciéndose preguntas respecto a qué es la realidad, la identidad, los inicios y los finales. Llevaba mucho tiempo sin quedarme picada leyendo algo hasta la madrugada. Cuánta belleza