S, una mujer joven dedicada a trashumar la pantanosa Valdivia, es secretamente feliz hablando mal de todo. Tras un viaje que la obligó a aprender de humildad, paciencia, y todas esas cosas que tanto le molestaban, decide exponer sus quejas como estudiante, poeta y profesional de las ciencias sociales, describiendo con especial cuidado su querido y pretencioso entorno, que, sin embargo, suele mirar la precariedad con ojos románticos. Isla Queja es una novela para todo público inspirada en la experiencia vital de la autora, que, a través de la ficción y la comedia, apela a la juventud, la creatividad y el entusiasmo de una población que, a veces e injustamente, se siente miserable.
Este libro lo compré en la Furia del Libro porque ya había leído otro de la colección primerizas. Me dejé llevar por la sinopsis de la contraportada: "Una entusiasta cientista social, amargada por vocación y joven por obligación, emerge de la pantanosa ciudad de Valdivia, en el sur de Chile, para exponer sus quejas de la única forma que sabe hacerlo: escribiendo". Me llamó la atención la la sinopsis porque soy una estudiante universitaria foránea y estudio humanidades, por lo que pensé que conectaría más rápido con la protagonista de la historia. Al inicio me costó agarrar el ritmo, porque creí que era una autobiografía y no sabía hacia qué lado iba a dirigir la historia la autora. Luego la primera cuarta parte de la historia fue mucho más sencillo.
De todas formas, creo que es un libro muy rápido de leer, y te hace sentir acompañada sobre todo si estás en una etapa de descubrimiento y construcción personal. Me gusta el cómo la autora mezcla la realidad con la fantasía en su relato, y el detalle de las ilustraciones más la playlist en Spotify para acompañar la lectura está buenísimo.
Este libro llegó a mi en mi primer intercambio de libros, en el Museo de Historia Natural de Concepción.
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La lectura de Isla Queja llegó a mi en un muy buen momento. En pocas páginas la autora nos lleva por un racconto de su vida... desde los inicios de su vida universitaria siendo ella una estudiante foránea en el sur de Chile hasta los días de adultez en los que pagar el arriendo o tener problemas con los vecinos son pequeños grandes problemas del día a día. A pesar de nuestras diferencias, pude conectar rápidamente con la protagonista y empezar a encontrar un montón de similitudes, las que me sacaron muchas carcajadas y hasta me hicieron escribir a amigos y a amigas diciendo "Estoy leyendo esto y hay un personaje que me recuerda mucho a ti... te quiero". De lectura rápida, con una edición con letras moradas que mis ojos agradecieron, hermosas ilustraciones y hasta una playlist. El tamaño lo hizo perfecto para llevarlo en la cartera... fue leído en su mayoría en el metro de Santiago.
Me costó simpatizar con la protagonista, pero pensándolo después, esa aversión inicial fue desapareciendo a medida de que pasaban los años, porque ya para la parte final estaba disfrutando harto la historia, curiosa y entretenida.
El capítulo de la carta de la inmobiliaria, el detalle del cloro: excelente.
Conocí a la autora en una premiación de Araucanía en 100 palabras y me encantó. Este libro lo leí después de un best seller alto en drama y aún mi corazoncito estaba en alteración. Sí la coincidencia con la personaje es alto con respecto a mi historia y eso me hizo seguir la lectura, riendo y odiando de la misma forma.