Años de vida es una novela que Marta Borraz escribe como si nos la contara alguien querido - un abuelo, una tía, un vecino mayor-
La Guerra Civil está ahí, inevitablemente, pero no como protagonista, sino como escenario en el que se mueven personajes con sus dudas, afectos y sus heridas.
La autora logra que la historia hable de lo universal: la amistad, la familia, la lealtad, el honor y el amor. Y no solo el amor romántico, sino también el amor profundo hacia los seres queridos y hacia los ideales y las convicciones.
El uso de palabras aragonesas da autenticidad al relato, y recorrer las páginas es como recorrer las tierras que describe. El final, con esa jotilla aragonesa es el colofón perfecto para una novela que celebra la memoria, la unión y esos afectos que permanecen aunque el tiempo pase.