Íñigo Domínguez comenzó en 2001 su odisea como corresponsal en Italia y abrazó dos costumbres. La primera, escribir la palabra ‘mafia’ cada mañana en la casilla de búsqueda de las agencias de información. Una docena de noticias diarias dibujaba un rompecabezas al que pacientemente se ha dedicado a poner orden. La segunda, acudir al videoclub Hollywood de Via Monserrato, un lugar de optimistas irreductibles —nótese que se trata de un videoclub y que ofrece carnets vitalicios a sus socios— donde su distinguida clientela —Coppola, Bertolucci, entre otros— se dedica a charlar de cine entre abigarradas estanterías donde las películas se agolpan como los indios en un desfiladero.
Este libro es el resultado natural de ambas pasiones. Por un lado, contiene veintidós capítulos que relatan diferentes episodios de la historia de la Mafia siciliana. En estas páginas el lector encontrará personajes siniestros —matones ceñudos que atemorizaban a sus vecinos en el siglo XIX— y otros aún más siniestros —sí, hay muchos políticos—. Este recorrido desde Sicilia a Little Italy, con muchas idas y venidas, permitirá al lector conocer a héroes anónimos y la dramática manera en que la Mafia se entrecruza y se enreda, una y otra vez, en la historia italiana, a la manera de un hilo negro. Por otro lado, el libro contiene una filmografía, con más de 250 películas comentadas, que trata de explicar cómo ha evolucionado la figura del gánster y del mafioso en el cine. Es decir, que trata de hacernos entender por qué profesamos una perversa fascinación cada vez que aparece en pantalla un tipo con borsalino y ametralladora, o ante un persona que recita de memoria un pasaje de El Padrino.
Exhaustivo e imprescindible para saber qué es y qué significa la Mafia en la historia de Italia desde sus orígenes hasta hoy. Espectacular trabajo periodístico.
Contar la historia moderna de Italia (digamos del final de la Segunda Guerra Mundial aquí) es imposible sin el concurso de la Mafia. Sería incomprensible. Algo significativo: si la Primera República estuvo marcada por Giulio Andreotti, su hombre en la política, la Segunda lo ha estado por Silvio Berlusconi, quien fue, seguramente, aquel por quien apostaron tras las desafecciones y el hundimiento de la Democracia Cristiana y los partidos tradicionales. Hablar de Crónicas de la Mafia es hablar, pues, de la historia de un país tan próximo que todo lo que suena allí tiene un extraño e inquietante eco aquí.
Ese es, buscado o no, el primer logro del libro de Íñigo Domínguez: conforme avanzamos en sus historias, en todo ese mundo de complicidades y líos inauditos sin final, algo en ello nos es conocido. Conforme se nos llenan los ojos de mafiosos, sangre, dinero, políticos corruptos, banqueros podridos, tibias complicidades, héroes anónimos, sombras de servicios secretos, jueces abandonados o perseguidos por el mismo Estado al que sirven, etcétera, etcétera. Si acaso, en este país hemos perfeccionado el método: estamos llegando al mismo nivel de corrupción sin necesidad de ser corrompidos por los oscuros tentáculos de una organización delictiva. Es decir, aspiramos a ser una Italia sin mafia. Con nuestras especificidades, pero…
La historia de la Mafia, después de todo, es la historia del saqueo a un país. Se habla en estas páginas del saqueo de Palermo, por el que la ciudad fue destruida para levantar una mucho más horrenda, edificada a precios increíbles, en la más pura complicidad política (recordemos Las manos sobre la ciudad, de Francesco Rosi), pero en realidad esto fue solo una prueba para entender que el modelo era aplicable a todo y a todos. A partir de ese momento nada les sería ajeno, mientras los intentos de acabar con el crimen organizado se topaban una y otra vez con el propio estado, la corrupción e incluso los tribunales de justicia. Después de todo, si nos queda un regusto amargo, muy amargo, tras la lectura de estas páginas es por el sentimiento que nos invade de permanente derrota, la sensación de que nunca pasará nada aunque siempre parezca que se está llegando a algo, y que el problema va más allá de las personas y del tiempo, que tiene más que ver con el ser humano. Es decir, la misma sensación que nos produce leer el periódico estos días.
Decía Fellini que nada se sabía, que todo se imaginaba. Y sí, hay algo de eso también aplicado a este mundo que nos rodea. Esa sensación de que no conocemos nada, entre breves señales, destellos de todo lo que de oscuro nos rodea. Frente a eso, siempre quedará la ingenuidad de gente como Falcone o Borsellino, que se sabían muertos, a los que seguramente mataron aquellos para los que trabajaban. Las páginas dedicadas a ellos son las más terribles, aquellas en las que más claramente sentimos la derrota del hombre de la calle frente a la historia, esa cosa que siempre nos pasa por encima o que nos deja a un lado, en la cuneta.
Podemos pensar que tras aquellos años de plomo, llenos de muerte, de confusión, de traiciones y turbiedades, tras su caída por el extremo nivel de degeneración al que había llegado la Primera República, todo iba a cambiar. Pero no, ahí es donde Íñigo Domínguez nos sumerge en la parte triste del libro: la vida y milagros de Silvio Berlusconi. Página a página vemos cómo surgió desde la nada, con un dinero nunca explicado, cómo la mafia estaba por todos lados, incluso en el jardín de su casa, y cómo sus triunfos políticos conllevaban misteriosas concesiones, mientras su número dos aparecía una y otra vez implicado en todos los escándalos que implicaban a esta (y aún sigue el interminable proceso para juzgadlo). Nada de lo cual le impedía ganar elecciones. Nada de lo cual le impide seguir ahí, ante nuestra impotencia, la de aquellos que aún creemos de algún modo en alguna clase de justicia. Y mientras la Segunda República se hunde a su vez.
Crónicas de la Mafia es un magnífico retrato de nuestra época, un tiempo que parece haberse vuelto circular, triste, gris y chapucero, desde hace décadas. Lo mismos héroes derrotados, los mismos villanos invencibles, reemplazables y reemplazados, los mismos viejos males frente a lo que solo nos queda, parece, asistir resignados, entre perplejos e impotentes. Alberto Savinio decía que “el hombre piensa mal porque piensa circularmente”. Y podríamos añadir: vive mal porque vive circularmente. La historia da vueltas en círculo y nosotros con ella, incapaces de escapar a esa figura geométrica.
Este libro debe ser leído como una novela negra, llena de víctimas y en la que los buenos nunca ganan, aun cuando parecen hacerlo. Quizás la película que mejor nos explicó y explicó esa Italia fue Excelentísimos cadáveres, de Francesco Rosi, en la que, como cualquier obra de Sciascia, la verdad siempre se escapaba, inaprensible. Aquí, como allí, siempre había una fuerza que nos arrollaba, sordamente, quedamente.
A esta crónicas, Íñigo Domínguez añade una completa aproximación al cine sobre la Mafia, en especial la Cosa Nostra siciliana y su derivación norteamericana (que son en las que se detiene el libro en su integridad). Esta aproximación se convierte en una historia de Mafia vista por las personas y los gobiernos, y como el cine tomaba conciencia (cuando le dejaban) de un fenómeno que algunos incluso negaban hasta hace bien poco. Así, este recorrido película a película tiene algo de reflejo de todo lo contado anteriormente, ya no porque los protagonistas son los mismos, sino porque las dificultades y los tabús a los que se enfrentaba el cine eran las mismas.
Quizás Íñigo Domínguez no conozca la saga japonesa Zatoichi, que protagonizada por Shintaro Katsu logró llegar a las veintiséis películas. En ellas, Zatoichi, un personaje ciego, solitario y armado, recorre Japón de un extremo a otro enfrentándose a las injusticias del mundo, generalmente representadas por yakuzas locales entregados a explotar a la población. La yakuza, mafia japonesa. En la última entrega, tras haber liquidado a todos los delincuentes de un modo expeditivo, Zatoichi, como hace final tras final, abandona el pueblo, alejándose por el camino. Pero entonces, la cámara nos traslada al otro extremo, y vemos cómo otra banda, alegremente, está entrando para ocupar el lugar de aquella. Una brillante escena que resume todo este libro, ahora estupendamente editado por Libros de K.O.
Decía Wisława Szymborska: “Es una gran suerte no saber con exactitud en qué mundo vivimos.” Pero nos gustaría pensar que solo el conocimiento nos hará libres.
En su prólogo, Enric González advierte sobre las páginas que estamos dispuestas a leer, que nos dejemos llevar, y simplemente disfrutemos ante la caterva de personajes, ideas de loco e hilos temporales que van a desfilar ante nuestros ojos, y que no nos preocupemos por no retener todos los detalles.
Crónicas de la mafia es una pedazo de obra periodística, una hazaña de la profesión que relata desde los orígenes de la mafia siciliana hasta su conversión en lo que es hoy en día, pasando por Berlusconi, la Iglesia vaticana, políticos y la mafia estadounidense. Iñigo Domínguez describe a lo largo de sus páginas y escenas inverosímiles, a veces con un punto de sorna, a veces con un poco de ira o de tristeza. Pero tras leerlo, queda un paisaje completo de las crónicas de la mafia, en las que te sientes incapaz de escoger una sola historia de todo el libro para contarla como anécdota ante otras personas.
Casi de cada una de las historias narradas, se puede tirar de un hilo para que te lleve a otras historias igual de sorprendentes. La mafia, un planeta inabarcable en definitiva.
Potente ensayo sobre la historia de la mafia desde Italia a Nueva York contado de manera sencilla y directa. Consta de un erudito apéndice sobre films y series de tv relacionadas con la cosa nostra. Con ganas de abordar la segunda parte.
Un libro fantástico. Me encanta Iñigo Domínguez, sus artículos, cómo piensa y cómo escribe. Este es el primer libro suyo, de muchos que vendrán, que me he leído y creo que está escrito para mí. Mafia, Italia, historia y política, todo en uno. El único pero que podría ponerle es que con tantas fechas, lugares, hechos y personas, uno acaba saturado y un poco confundido, pero teniendo en cuenta lo que dice Enric González (otro grande) en el prólogo, no debes dejar que te agobie y simplemente disfruta de la lectura. Iré a mi librería de confianza a encargar la parte 2.
No me extenderé. Simplemente deja lo que estés haciendo y ponte a leer esto. Una historia de la mafia que es, básicamente, una historia de Italia. Especial énfasis en los trapicheos y connivencias con el poder (sin ellos la mafia no se entiende) y el increible tiempo que se ha tardado en reaccionar frente al poder mafioso. El capítulo de Berlusconi, aterrador.
Explica la historia de la mafia siciliana a lo largo del siglo XX y parte del siglo XXI, tanto en Italia como en EEUU. Desde sus origenes, debido a la debilidad del Estado italiano, los mafiosos se hicieron con el monopolio de la violencia. Destacan negativamente el asesinato del juez Falcone y el fiscal Borsellino a los que el estado italiano fue incapaz de proteger.
Viviendo temporalmente en el sur de Italia, no podía dejar la ocasión de adentrarme en el mundo de la mafia. Literariamente hablando, claro. Más allá de su gente cálida, sus exquisiteces culinarias y sus imponentes enclaves a nivel paisajístico y arquitectónico, Sicilia, Calabria, Campagna y Puglia son tristemente conocidas por la lacra de la mafia, teniendo en su ADN sendas organizaciones criminales que campan a sus anchas por calles y despachos. Crónicas de la mafia, escrito por el periodista Íñigo Domínguez, retrata no sólo el pasado y presente de la organización siciliana, sino también la historia reciente de Italia.
Esta referencia la tenía pendiente desde hace tiempo, pues me encanta despertar los sábados escuchando las intervenciones del autor en el programa ‘A vivir que son dos días’. Junto a otros colegas, Íñigo Domínguez participa en la tertulia de corresponsales y después guía magistralmente la sección de ‘Prensa ibérica’, recogiendo disparatadas noticias de la prensa local. Precisamente, Íñigo Domínguez fue corresponsal en Roma para El Correo durante quince años, periodo en el cual escribió una serie de artículos que contaban el origen y la evolución de la mafia para un público general y sin alardes líricos. Crónicas de la mafia unifica todo ese trabajo con un estilo directo bajo el sello de Libros del K.O., editorial especializada en la crónica periodística.
Sin lugar a dudas, el interés de la obra se centra en la descripción rigurosa de los tentáculos de la mafia sobre la política italiana. Después de varias décadas de usura, narcotráfico, secuestros y asesinatos a dirigentes, policías, civiles y jueces, la mafia se ha reconvertido en un conglomerado de métodos sutiles con escudo de los sucesivos gobiernos, sin distinción de color ni linaje. En este sentido, el libro relata detalladamente el ascenso de Silvio Berlusconi, que, aunque amparado y regado de dinero por los principales capos, ha acaparado la administración pública para legislar en favor de la corrupción y el crimen. A día de hoy, los corrillos apuntan la posibilidad de que pueda ser el próximo presidente de la República. Gran parte de este éxito viene apoyado por su absoluto control sobre los medios de comunicación y la progresiva infantilización de la sociedad italiana hasta germinar en una robusta y penosa indiferencia. Así pues, comprendiendo los orígenes y la infiltración de la mafia, se atisba el sentir de este increíble país, que lucha por despertar de su interminable letargo.
Cabe destacar que Crónicas de una mafia es un trabajo extraordinariamente documentado, con un cargamento de citas y apuntes que llevan al lector a la extenuación, y también respaldado por multitud de referencias cinematográficas y novelescas. De hecho, el libro concluye con un vastísimo apéndice sobre películas que se han llevado al cine de temática mafiosa. Aunque agradecido por el esfuerzo de Domínguez, decidí saltarlo.
Tal y como apuntaba David Jiménez en El director —también editado por Libros del K.O.— desde el punto de vista de los medios de comunicación, Crónicas de la mafia ahonda en la tesis de que vivimos en una sociedad donde todos los poderes están perfectamente alineados con el último fin de perpetuarse. Tal es el grado de sutilidad con el que estrangulan a la población, que hemos empuñado un abanico que va desde la condescendencia al aplauso. Si la mafia no mata, no es que no exista, es que ya no lo necesita.
Crónica de la evolución de la mafia desde sus orígenes hasta el momento actual, centrada en sus múltiples vínculos con los poderes políticos y económicos del país. Muy interesante y de lectura amena, aunque a veces se hace uno un poco de lío con tanto nombre y tanto cruce de hechos. La conclusión es bastante descorazonadora aunque probablemente muy acertada
El trabajo de documentación que se pega Íñigo Martínez en este libro es para Premio Pulitzer, no deja palo por tocar por muy escraboso o tabú que sea. La filmografía es gloria bendita. Eso sí, es imposible de abarcar y memorizar todos los nombres, clanes y hechos que nombra y muchas veces te lías
Breve historia bien detallada sobre los orígenes de la mafia y un compendio de obras llevadas a la pantalla. En lo personal aunque bien pudiera faltar más información, es interesante conocer los inicios de aquello que fue denominado la Mafia durante el siglo XX.
Un gran libro/reportaje periodístico. Muy bien escrito. Con una gran cantidad de datos. Muy valiente. Felicidades a Iñigo y a la editorial Lubros del ko.