¿Por qué se enamoran los humanos de los perros por muy feos que sean?
El amor incondicional, nunca juzgan, no nos critican por el trato que reciben ni por los cuidados que les damos y siempre se alegran de vernos. Rubén Darío escribe que quiere un “queredor” que le sonría con el rabo y se alegre con su voz, por eso creo que el ser humano se enamora de un perro, aunque sea tan destartalado y horrible como Feo, en la historia de Sir Hugh Walpole. Estos relatos no son solo para el entretenimiento o para conocer un poco más el estilo del autor si nunca leíste nada de ellos, hay profundidad, por ejemplo, en el relato anterior que se titula Sin corazón, ¿por qué Feo busca a William Thrush? Perciben buenas intenciones, pueden obtener alimento y cobijo. Lo perros son los mejores receptores de las emociones humanas, perciben nuestro enfado, miedo, tristeza, felicidad, sorpresa, disgusto y mucho antes que nosotros, los ataques epilépticos, subidas de azúcar o paros cardiacos, ¿puede existir mayor sintonía que esta entre seres vivos? A lo largo de los relatos vas dándote cuenta de su grandeza y lo pequeños que somos los seres humanos, además de darnos cariño y amor, son terapia, mi experiencia me lo ha demostrado durante años. Mark Twain, pienso como él, ellos vienen a este mundo con un propósito bueno y sabio, pero se deben conformar con la vida que les toca y convivir respetando al prójimo, aunque sea cruel y despiadado, ¿hay mayor ángel sobre la tierra? He llorado perdidamente con este cuento, dejé el rescate, después de cuarenta años porque se me rompió el corazón con historias como estas, galgos que dan años de servicio y acaban colgados de los árboles como premio a su fidelidad. El vínculo entre el perro y su amo se fija antes de entablar relación, el señor Potts vio más allá de la respuesta patética de Lino, vio su melancolía, hay seres como este humilde e insignificante hombre, que diariamente devuelven la alegría a muchos perros, ¿por qué ellos no pierden la fe en el ser humano?
Hace menos de un año llegó una peludita a mi vida para trastocarla totalmente y volverla del revés. Trajo con ella nuevas preocupaciones y montones de pelos y babas por todos lados, pero también una mochila cargada de alegría, cariño y amor incondicional.
Perros, relatos clásicos con una mirada canina, es una preciosa antología de 29 relatos firmados por los grandes nombres de la literatura clásica universal que se transforma en un emotivo homenaje para todos aquellos que amamos a los perros y la buena literatura. Una original selección que mezclando diferentes estilos como la narrativa o la poesía y ahondando diferentes géneros como el drama o el terror, se convierte en un bálsamo lector que os alegrará el día.
Pardo Bazán, Lorca, Twain, Chéjov, Tolstoi, Virginia Woolf, Horacio Quiroga, Guy de Maupassant, Clarín, London, Kafka…y un sinfín más, nos ofrecen su diferente visión a través de historias narradas en primera persona animal o bien protagonizados por perrunas aventuras. Así a priori, puede resultar chocante que unos perretes puedan hacer las delicias lectoras que aquel que empuña este volumen, sin embargo esta selección me ha encandilado, emocionada y sorprendido, jamás me hubiese imaginado tal variedad de relatos del tema ni lo habría barajado como base potente del relato clásico, sobre todo a tan alta calidad, me he llevado una maravillosa sorpresa.
Destaco los relatos La insolación, Solución y Temor a un perro, de Horacio Quiroga, Pardo Bazán y Mary E. Wilkins Freeman respectivamente, pero podría abrazar a todas y cada una de estas historias. Este libro es una delicia. Si amáis a los perros, esta es vuestra lectura. GUAUtástico!
Tengo que criar un perro ya que en este mundo estoy no me importa lo que sea, alano, galgo o bulldog; lo quiero para tener un tierno y fiel queredor que sonría con el rabo cuando lo acaricie yo; para que me ofrezca todo su perruno corazón,
Es una selección de 29 relatos clásicos y poemas cuyos protagonistas son los perros. El libro está dividido en 4 secciones: Canes inolvidables, Perros que hablan, Fuerza y astucia caninas y De perros y personas.
Mis favoritos fueron "Historia de un perro" de Mark Twain, "Pierrot" de Maupassant y "El loco Robin" de Wollstonecraft en los cuales la crueldad del ser humano me estremeció, "Sin corazón" de Sir Walpole, en el cual el vínculo con un perro feo hace que un hombre se de cuenta que ya no soporta más a su esposa, "Solución " de Pardo Bazán, en el cual una mujer y un hombre se pelean por la tenencia de un perro, "Los tres perros" de Bechstein (cuyo estilo me recordó al de los hermanos Grimm), "Temor a un perro " de Wilins Freeman me resultó muy tierno. Por otro lado detesté Investigaciones de un perro de Kafka y Teem: un cazador de tesoros de Kipling (me resultaron muyyy densos)
Lo disfruté mucho, junto con mi paquete de separadores de perros que encargué en línea. No puedo elegir un favorito, porque todos están dentro del rango de lo que me gusta. Algunos más que otros, pero disfruté el retrato perruno. Imaginar cómo lucía cada perro, cómo actuaba o se movía. Me rompió el alma el relato donde aparece el antiguo dueño con un gran danés, mientras deja en el abandono al antiguo animal. Me resultó muy reprochable, indignante. Yo que poseo dos perros, maltipoos y los amo con locura, y ellos a mí, no puedo imaginar el dolor que sintió ese perrito humillado. Cada relato lo sentí en carne viva. El que menos disfruté fue “Las investigaciones de un perro”, de Kafka, pero, en general, el libro se acopló a mis expectativas.
Como amante de los perros, no dudé en comprarlo. Pero, también por amante de los perros, fue desgarrador leer algunas de esas historias. Es un libro bonito, pero unos cuantos de esos relatos hablan sobre torturas a animales, por lo que no son fáciles de leer.
Se presentan 29 relatos (cuentos o poesías) en cuyas historia aparece la figura del perro. Están divididos en cuatro secciones según algún aspecto que se quiera resaltar como la lealtad, la inteligencia o la fuerza.
Los textos son tomados de una gran variedad de autores como Chéjov, Kipling, Chesterton, Woolf, Rubén Darío, etc.
Algunas historias me partieron el corazón por la crueldad que muestran hacia el trato del animal y otras son más tiernas o los muestran intrépidos.
Dentro de las que más me gustaron están: Hagamos un concurso de perros cruzados de Cecil Aldin, El oráculo del perro de G.K Chesterton, El viejo Sultán de los hermanos Grimm y Tengo que criar un perro de Rubén Darío.
Compre este libro con la esperanza de leer relatos de amor entre perros y sus dueños. En cambio quede indignada con lo poco que muchos personajes querían a sus perros, así que ahórrense la molestia si pueden