Debo decir que al comienzo este libro se me hizo algo pesado, pero en algún momento de la mitad ya no pude soltarlo hasta finalizarlo. A medida que lo iba leyendo no sabía bien a dónde quería llegar, arrancaba en el presente, de la nada se iba al pasado, dónde pasamos gran parte y ahí es dónde empecé a conectar, con algunas frases, algunas cosas, algunos personajes, desde ya que Sakura, la perrita es mi favorita 🫶🏽 y termino con un mensaje que me pareció hermoso o al menos es lo que yo interpreté. Y entendí que es la vida misma, cosas que a veces parece que no tienen relevancia, que no tienen que ver, que son cosas aisladas, pero al final de alguna manera todo está conectado, aunque no lo veamos al principio. A veces nos perdemos, sin dudas nos vamos a perder varias veces en la vida, el tema es poder volver a nosotros, a encontrarnos, en nuestras viejas y nuevas versiones, poder volver a conectar y vivir el presente, atesorando a cada ser que se nos cruce, cada momento, porque no sabemos cuál será el último, ya sea nuestro o el de alguien a quién queremos. Cuando damos por sentado algo o a alguien, cuando no prestamos atención a lo que nos hace bien y quienes nos hacen bien, a veces es tarde y a veces no. No importa lo que se presente en la vida, lo bueno y lo malo, hay que permitirnos atravesarlo, sentir la alegría y también el dolor, para que cuando pase, podamos seguir disfrutando y podamos volver al ruedo. No siempre vamos a entender porque nos pasan algunas cosas que no están buenas, no siempre vamos a tener respuestas, pero hay que afrontarlas y aunque sea difícil ya de por sí, mejor va a ser si lo encaramos de una manera optimista, total el no ya la tenemos, lo malo ya esta pasando, uno ya está mal y triste, entonces por ahí con un cambio de energía y perspectiva se lo afronta más entero o mejor ¿quién sabe? Y no enfrentarlo va a ser que que uno se pierda, la pase peor de lo que ya lo está haciendo o mismo que eso, la vida se lo ponga delante, una y otra vez, hasta que por fin digamos bueno no hay de otra, hay que pasarlo y dejar de fingir demencia.
Muchas veces no entendemos por lo que está pasando otra persona o alguna situación, menos cuando somos chicos y cuando vamos creciendo y nos vamos adentrando de apoco y sin saberlo en el mundo de los adultos, cuando algo nos toca más de cerca terminamos de empatizar y entender, aquellas cosas que de chicos nos causaban gracia o nos daban temor o nos ponían tristes sin saber bien que pasaba o porqué, pero si había algo, lo sentíamos en el cuerpo, pero no terminábamos de entender porqué y ahora sí, todo toma sentido. Al menos un poco más.
Lo único que no me termina de convencer es como la autora se refiere o hace menciones respecto de algunos personajes feminos, como la madre de Kaoru, el personaje principal y algunas visiones respecto de algunos temas que prefiero no spoilear, pero sacando eso y en líneas generales, me gustó mucho el libro.
Espero que lo disfruten!