Puesto que los textos y la lectura cambian según las épocas históricas, las comunidades culturales y las actividades humanas, conviene preguntarnos cómo leemos hoy y aquí. En primer lugar, cualquier escrito expresa una ideología y esconde detrás a un autor interesado... ¿quién es?, ¿qué pretende? También los formatos las pantallas y la web arrinconan a la biblioteca de papel. Navegamos, tecleamos un término y hacemos clic para que comparezcan miles de respuestas al ¿son fiables? En tercer lugar, accedemos con frecuencia y facilidad a textos en otros idiomas, que conocemos sólo en ¿los podemos comprender?, ¿podemos entender a alguien que nos escribe desde una cultura que no conocemos, pese a que conozcamos las palabras que usa? Para acabar, tropezamos con otra el mundo se ha llenado de textos especializados (informáticos, científicos, jurídicos, etc.), que determinan nuestras vidas, pero que no es fácil comprender. Todas estas claves de la lectura analiza Daniel Cassany en Tras las líneas, con un estilo directo y la mirada rigurosa que caracteriza sus obras, además de numerosos ejemplos y comentarios esclarecedores. «Cassany se acerca con didactismo a temas como la globalización lectora, internet o los textos técnicos» (Antoni Gual, La Vanguardia). «Un libro que invita al lector a leer con sentido crítico. El estilo es ligero y cercano, pero no exento del necesario rigor científico» (Carlos Ocampo, La Voz de Galicia). «Con atención, interés y expectación. Así se lee Tras las líneas, un ensayo divulgativo sobre las prácticas de lectura en la posmodernidad dirigido “a todos los interesados en la cultura”» (Gemma Casamajó, Avui).
Algo que siempre valoro positivamente de las lecturas no literarias es que sean amenas, y este libro lo es. Sin duda, aunque ha quedado bastante obsoleto en muchos de los ejemplos y conclusiones vinculados a la lectura digital -casi quince años es todo un siglo cuando hablamos de tecnología-, tiene varias reflexiones de mucha actualidad en cuanto a la lectura crítica y los requisitos para leer en una sociedad cada vez más globalizada y ligada a la virtualidad.
Me parecen especialmente recomendables los apartados "Leer la ideología" y "Leer ciencia". El primero ofrece una aproximación histórica y una reflexión terminológica muy sintética y clara en cuanto a la noción de criticidad. El segundo (que es el último del ensayo), plantea varios puntos de análisis para tener en cuenta al leer divulgación científica y para pensar la tensión que existe entre la necesidad de que todos entendamos lo que sucede en las diversas disciplinas científicas y la gran dificultad que plantea la tarea de hacer atractiva y entendible la ciencia para un lector lego.
Els llibres de Daniel Cassany mai no m'avorreixen. Rere les línies tracta la lectura de forma lleugera, però profunda. Ho explica tot de forma senzilla, i això és d'agrair. Es nota molt el treball que l'autor fa quan redacta totes les explicacions i distribueix els temes en diferents apartats. I molt original el repte de llegir amb ulls crítics i trobar les relliscades dels seus arguments! Això és el que més m'agrada dels seus llibres: Daniel no només explica la teoria, sino que també s'esforça en aplicar-la al lector a través de jocs interactius, esquemes i dibuixos.
Literacitat: Tot allò que està relacionat amb el llegir, interpretació de les lletres fins a la interpretació del context en el què les trobem. Què hi ha entre les línies i rere les línies d'un text? Una opinió, una ideologia,... Un text conté moltes coses que no es diuen, coneixements previs que el lector ha de tenir per entendre'l. També té a veure amb l'origen, la cultura de la persona que l'ha escrit, el registre, el motiu, etc. Interessant. S'ha de llegir com si féssim un plat de xup-xup, a foc lent i parant atenció.
Lo empecé por trabajo y lo terminé por placer. Si bien hay que tener en cuenta el año de publicación, es un buen punto de partida para enseñar a leer en el nivel superior. Gran aporte, Daniel.
Las tres falsedades diseminadas en el libro:
1. Apartado Una canción del capítulo 2, Comprender la ideología: Donde dice: "También el Rockefeller Center de Los Ángeles" debe decir "También el Rockefeller Center de Nueva York". Referencia cultural.
2. Apartado La retórica del castellano del capítulo 8. No aporta datos empíricos sobre los "párrafos en castellano" ni referencias bibliográficas. El castellano, con su tendencia al barroquismo y oraciones más largas que el inglés, podría sugerir párrafos más extensos. Sin embargo, referirse a "párrafos más breves" sin especificar el género o tipo de texto es ingenuo o simplista. Sentencias judiciales, noticias y reportes químicos tienen párrafos de diferente longitud por formato, estructura o función comunicativa. Las tradiciones en el uso del párrafo varían según la disciplina.
3. Apartado Dos ejemplos, del capítulo 14, Noticias y prospectos. La falsedad se esconde en el comentario lingüístico de un prospecto de medicamento. Por varias razones el fragmento derecho tiene más plausibilidad y coherencia: El prospecto médico es más plausible y coherente porque informa al paciente sin motivaciones comerciales y el nombre del medicamento ya aparece destacado al inicio.
El primer grupo de capítulos me ha parecido muy interesante, aunque no son los que atienden a esa lectura "contemporánea". No me molesta, evidentemente, porque si quiero algo que haga referencia al momento actual no me iría a un libro de 2005. Sin embargo, me parece que los capítulos/apartados saltan un poco de tema sin apenas hilo conductor, sin profundizar mucho. Entiendo que es divulgativo y para todos los públicos (lingüistas o no), pero chica es mi reseña y comento para mi yo futuro que pueda querer recordar para qué le resultó útil.
Si bien en pleno 2025 hay cuestiones y explicaciones abordadas en el libro que ya se dan por sentadas (sobre todo el apartado "Leer en la pantalla"), resulta valiosísimo el acercamiento crítico que se tiene a la lectura (como la construcción del concepto literacidad, las veintidos tecnicas), además de que en ningun momento se vuelve aburrido de leer.