Una tetralogía narrativa que marca un hito en la literatura latinoamericana contemporánea
Rodrigo Rey Rosa nos adentra en un universo que hoy trasciende las fronteras de Guatemala, pues, en palabras del autor, «todo el mundo es un lugar violento». En estas cuatro novelas policiacas escritas entre 1995 y el 2006, Que me maten si…, El cojo bueno, Piedras encantadas y Caballeriza, demuestra además su magistral manejo del suspense. Las matanzas de indígenas en las montañas y el tráfico de niños, el recuerdo de un secuestro, el atropello de un niño por un conductor que se da a la fuga y la quema de un establo durante una fiesta ecuestre son sólo el punto de partida de estas cuatro historias, «tetralogía narrativa» que marca un hito en la literatura latinoamericana contemporánea.
Rodrigo Rey Rosa is perhaps the most prominent writer on the Guatemalan literary scene. Along with the work of writers like Roberto Bolaño, Horacio Castellanos Moya, and Fernando Vallejo, Rey Rosa’s fiction has been widely translated and internationally acclaimed. His books include Dust on Her Tongue, The Beggar’s Knife, and The Pelcari Project, all of which were translated into English by the late Paul Bowles. In addition to his many novels and story collections, Rey Rosa has translated books by Bowles, Norman Lewis, François Augiéras, and Paul Léautaud.
De Rodrigo Rey Rosa había oído hablar y muy bien. Por eso, cuando encontré en una librería de viejo uno de sus libros no me lo pensé. Descubrí que el tomo recogía 4 novelas breves. En ellas he descubierto a un buen escritor que dice tejer novela negra, pero que no construye una historia tupida, sino que deja traslucir la realidad social de su país. Dejando entrever o tal vez afirmando que el caldo de cultivo para sus tramas tienen como consecuencia la situación socio-económica que sufre su país. Por ello, las historias no solo son urbanas, no solo están protagonizadas por guatemaltecos de clase alta y baja; el indigenismo también encuentra su hueco.
En los finales abruptos, casi desairados creo haber encontrado la simiente de Bolaño, pero a lo mejor solo es un problema de quien ahora escribe.
Este libro en una compilación de 4 novelas cortas, tomas de tema policiaco y ambientadas en Guatemala. Habiendo visitado recientemente el país, me resultan particularmente interesantes al retratar parte de la sociedad guatemalteca de los 90 y primeros años del siglo XXI. Incitan a terminarlas, con un medido suspense. Quizá no del todo creíbles en todos sus detalles, son una lectura entretenida y reveladora de la sociedad de ese país.
Un libro bello, tintes de poesía en relatos policiales, cuatro novelas de muy fácil lectura con un toque descriptivo de Guatemala, un país del que poco se sabe pero que Rey Rosa lo deja ver al lector como si el mismo ya hubiese estado ahí. Aunque la muerte y la violencia son el común denominador de los relatos la belleza de la pluma de este escritor evoca situaciones y paisajes que le dan ganas al lector de seguir la trama. Me ha dejado nuevamente con la viudez de lectura que me deja un gran libro.
Una gran fortuna haber decidido probar suerte con las novelas de Rodrigo Rey Rosa tras leer sus cuentos. El autor se desenvuelve con excelencia en la novela corta. Las cuatro que contiene este libro se disfrutan como agua de manantial en una tarde calurosa. Habrá que seguir leyéndolo.
No había escuchado hablar del autor, pero el título del libro (conociendo un poco de la historia de Guatemala) me jaló mucho, sobre todo descubrir qué de las dinámicas de la posguerra vivimos en otros territorios de América Latina.
Las historias son los titulares sensacionalistas que nos venden los periódicos (a veces más encubrimiento que verdad), los personajes son daños colaterales de dinámicas que no aceptan errores y todo son decisiones que te colocan en caminos sin escapatoria.
Las novelas son claras, contundentes, sin tapujos. Los finales son fieros o indiferentes, las únicas posibilidades de pasar por encima de la violencia en países atrapados por oligarquías, mafias y la delincuencia común. No hay justicia... pero eso ya lo sabíamos.
Cuatro historias que tienen como telón de fondo la violencia latente, en una Guatemala que apenas sale de los años del terror. Piezas breves, de tono policial y con buenos momentos. Rosa no revolucionará las letras guatemaltecas ni mucho menos, pero tiene más virtudes que defectos. Sus historias se dejan leer bien, y dejan leer una sociedad profundamente mancillada por el clasismo, el racismo y las masacres. Sí, vale la pena leerlo
Rey Rosa transita dos senderos difusos en la narrativa centroamericana: la novela policial y la novela política. Cuatro novelas cortas que insinúan más de lo que dicen, y por eso mismo resultan altamente explícitas.