Siempre resulta atractivo que te ofrezcan retazos de la historia de tu ciudad. El argumento recrea ese oscuro ambiente de la Barcelona de los años 70 –concretamente primavera de 1977-: barrio chino, las Ramblas, prostitución desvalida, drogas, meublés, ultraderecha, anarquismo, lucha obrera, confrontaciones internas de la izquierda, CNT, manifestaciones, torturas, represión policial, “los grises”, policía secreta, infiltrados, “ policía infiltrada nos ateneos”, juicios manipulados, miseria… (Referencias a Nadiuska, al tren que venía de Galicia “Shanghai”, la revista “El Caso”, sala de fiestas Scala, espectáculos de Ocaña.) Una Barcelona ahora olvidada, repleta de sordidez…
Aunque también hay destellos tiernos; por ejemplo, las conexiones con las películas del oeste y la incorporación de diálogos de películas entre el protagonista y Aurelio, el dueño del bar Nebraska. O las conversaciones con la prostituta Tambora, sus consejos amorosos. Constantemente sobrevuelan esas soledades compartidas, esos espacios de orfandad… Incluso se podría plantearse la alusión a esos referentes del oeste como un símbolo más de soledad, antihéroe... o esa represión y censura a numerosos escritores de una época; muchos se decantaron por una literatura popular, por ejemplo la de la editorial Bruguera.
Además de la parte histórica, otros momentos de la historia de nuestro protagonista Miguel Duarte con Montse, estudiante de izquierdas de clase social alta, me recordaban la parte amorosa y social de nuestro querido Pijoaparte y Teresa en Últimas tardes con Teresa, de Marsé.
He disfrutado de la recreación del momento pero, en determinadas descripciones, me perdía en un mundo excesivo respecto a la utilización de puntos y aparte. Quizás podría aludirse a un estilo poco ligero o también que el argumento no acaba de quedar claro hacia dónde se decanta; las connotaciones histórico-sociales o esos personajes que buscan un camino... Nos quedan bastantes dudas...
Algún retazo que destaco:
“Na rúa semella que as persianas dos bares pechándose ao seu paso decapitan toda esperanza na integridade humana; pérdese por un labirinto de pasadizos…”
“…unha xeada do espírito que o acompaña dende as tardes en que a súa nai lle ensinou a rezarlle ao Cristo da catedral de Ourense…”