El sistema educativo español nos hace aprendernos de pe a pa a Cromwell, Washington o Robespierre.
No dudaré yo de la magnitud e importancia de estos acontecimientos en Inglaterra, Estados Unidos y Francia, pero igual mito fundacional, y olvidado, supuso en Portugal el 25 de abril.
Tereixa, me has acercado a los recuerdos de mi padre como no imaginaba. Retornado de Mozambique por una guerra absurda, vivió ese gran éxodo de una vida que jamás fue la misma, lo que le llevó primero a Francia y luego a España.
A diferencia de otros levantamientos castrenses, este emanaba directamente de un sentimiento popular. Los militares de clases bajas son los que iban a defender un imperio en descomposición en Angola, Mozambique o Guinea, donde eran más parecidos a los nativos que a los dirigentes de las colonias. De esa empatía, emergió la necesidad de romper con un régimen censor e histriónico. Salguiero Maia y los suyos hicieron la revolución y volvieron a los cuarteles.
Los ecos de abril no resonaron con la fuerza suficiente en España, pero no fueron tan contundentes en Portugal para lograr la transformación que reclamaban las calles.
Tereixa nos enseña como los que consiguieron abril se marchitaron durante estos 50 años como sus claveles ante el poco reconocimiento y el alejamiento de unas élites que nunca quisieron que unos cuantos "gajos" de familias humildes pudieran transformar un país para siempre.
Ademáis de falar de como se prepara e se desenvolve o día da revolución (hai moitas películas con tramas moito máis frouxas), pon en contexto a situación de Portugal e as guerras coloniais antes de, e o proceso democrático de despois (que non foi tan marabilloso).
Encantoume a frase: "Os símbolos son hedras que se apoderan dos feitos. Os símbolos simplifican, informan e condensan unha certa épica, mentres que os feitos ás veces se retorcen, escurecen e contradín"
Vale moito a pena empaparse da historia recente do país veciño. Partindo do descoñecemento case completo da Revolución dos Caraveis, penso que este libro brinda unha moi boa oportunidade para familiarizarse coas figuras e feitos que levaron aos acontecementos de abril, así como ás consecuencias da propia revolta; aínda que ás veces resulta un pouco liosa a presentación de todas as persoas que interviron.
📘 Abril es un país, de Tereixa Constenla, ha sido una lectura esclarecedora y profundamente estimulante. Porque a veces —y esto me sucede a menudo— la historia más próxima es la que menos conocemos. La revolución de los claveles formaba parte de ese imaginario general: sabía lo básico, la fecha, los claveles, el final de la dictadura portuguesa… pero el detalle, el fondo humano y político, me eran aún lejanos. Este libro no solo me ha acercado a esos días, sino que me ha permitido entenderlos desde otro ángulo: el de quienes la hicieron posible y luego fueron borrados del relato oficial. 🕊️ Constenla construye su relato huyendo tanto del ensayo académico como de la exaltación hagiográfica. Se mueve en un terreno más cercano al periodismo narrativo, donde las historias personales sirven como hilo conductor para iluminar un momento colectivo. El libro arranca directamente en el 25 de abril de 1974, sin preámbulos, entrando de lleno en los hechos del día que cambió Portugal. Desde ahí, despliega un mosaico de voces —militares, ciudadanos, figuras anónimas— que ayudaron a tumbar una dictadura desde dentro del sistema. ⚔️ Pero el relato no se limita al momento del estallido. Una parte fundamental del libro se centra en lo que precedió a esa jornada: el deterioro del régimen, la decadencia moral provocada por una larga y cruel guerra colonial, y el hartazgo de una generación de jóvenes oficiales que ya no podían sostener más aquella farsa imperial. Del mismo modo, también hay un después: un posclavel en el que muchos de esos protagonistas fueron arrinconados o incluso olvidados. El libro no idealiza: muestra tanto la fuerza de lo que sucedió como las contradicciones que vinieron después.
🏴☠️ El resultado es una crónica llena de humanidad, en la que la épica no es impostada, sino real, aunque a veces parezca sacada de una novela. Porque hay en estas páginas momentos que podrían pertenecer a una ficción heroica, con gestas homéricas, decisiones al límite y actitudes casi quijotescas. Y sin embargo todo sucedió. El libro podría pasar por una novela coral si no supiéramos que lo que cuenta es rigurosamente cierto. 📚 Uno de los mayores aciertos del texto es cómo utiliza esos perfiles humanos para explicar el contexto más amplio: la decadencia de la dictadura, el estado del ejército, el papel de las guerras africanas en el desgaste nacional, y sobre todo la distancia entre el país real y la visión imperial que todavía sostenía el régimen. A través de estos protagonistas se explican las causas y consecuencias de un levantamiento que no fue solo militar ni meramente político, sino profundamente ético. 📝 El tono es contenido pero ágil, con una ironía fina que evita la solemnidad y que permite al lector entrar en la historia sin sensación de estar leyendo un tratado. Se nota el oficio periodístico en cada capítulo: hay ritmo, hay mirada, hay preguntas. El texto, aunque breve, está cargado de matices, sin abusar de fechas ni tecnicismos, pero sin renunciar a la profundidad. Una revolución contada no desde los discursos institucionales, sino desde las vivencias, los silencios y los gestos individuales. 🏛️ Abril es un país no busca reconstruir todos los detalles de la revolución, ni poner en valor a un personaje concreto. Lo que hace es rescatar la memoria de los que fueron necesarios y luego olvidados, darle una segunda oportunidad al coraje anónimo, a los actos impulsados más por dignidad que por ambición. Y con ello, plantea una lectura actual y necesaria: los grandes cambios a veces los impulsan quienes no buscan protagonismo, solo justicia. 📌 Una lectura recomendable para cualquiera que quiera acercarse a un momento clave del siglo XX europeo sin filtros ni encorsetamientos. Un libro que nos recuerda que la historia también la hacen los que luego desaparecen de los libros de texto. Y que, a pesar de su brevedad, deja una huella larga. Como los claveles que brotaron en los fusiles, un gesto simple que cambió un país.
📚 Un libro que se lee como una crónica y se queda como una pregunta: ¿cuántas veces la historia la han hecho quienes luego fueron silenciados?
Un libro ben documentado e ben redactado. Contén fragmentos moi inspirados, observacións profundas e historias moi rechamantes. Déronme ganas de subliñar varios parágrafos.
O problema é que, segundo a miña impresión, hai un exceso de datos e moitos episodios resultan confusos. Penso que o libro gañaría desenvolvendo con máis orde e claridade unha selección máis reducida de acontementos. Hai demasiados nomes, demasiadas datas, demasiados saltos temporais e, ao mesmo tempo, demasiada concisión ao explicar algún feito.
Un libro perfecto para conocer los entresijos de un acontecimiento que cambió la historia de Portugal para siempre, y que pocas veces o ninguna, se ha vuelto a ver en el mundo.
Muy buena crónica sobre las figuras y los héroes de la icónica Revolución de los Claveles que cumple su 50 aniversario este 2024. Tereixa Constenla nos cuenta lo que sucedió ese 24 de abril de 1974, pero también cual fue su origen y las posteriores repercusiones del fin de la dictadura portuguesa de la mano de sus protagonistas anónimos y aquellos casi olvidados, los periodistas que narraron encima de un tanque lo que estaba pasando y los represaliados políticos, dándole especial preeminencia a la historia del capitán Salgueiro Maia, que le sirve como ejemplo de todos esos militares que con su (casi) incruento golpe, cambiaron el rumbo de un país atrasado y aislado, enfrascado en unas guerras coloniales condenadas a perderse, dando un ejemplo al mundo. Sin que sea una narración cronológica, la autora abarca todos los campos (algunos más a fondo que otros ) de los hechos que sucedieron en Portugal de una manera comprometida y reivindicativa, en una lectura ágil y donde se nota su formación periodística, dando buen uso a las fuentes, las citas y las entrevistas personales, con un toque melancólico de un evento que marcó una época. En todo momento me ha resultado interesante lo que transmitía la autora y me ha servido para querer hacerme profundizar más en la historia moderna de ese país de abril que tan cercano nos es físicamente pero del que parece que vivimos de espaldas.