La guía definitiva para los padres que busquen enseñar a sus hijos a cuidar y a gestionar sus emociones desde el respeto, la tolerancia y la aceptación.
LA OBRA «Los niños son como esponjas». Sin duda alguna, esta frase hecha forma parte de nuestra cultura popular y, efectivamente, la neurociencia ha demostrado que en la infancia hay ventanas de oportunidad que no se volverán a abrir nunca más de esta forma. Probablemente por eso la agenda de la infancia esté tan llena de extraescolares: inglés, robótica, música... Pero ¿y si la habilidad más importante de la vida pudiera cultivarse en el hogar? ¿Y si, de hecho, esta habilidad fuera clave para lograr un apego seguro y representara una vacuna para la salud mental, efectiva además para el resto de la vida? ¿Y si, encima, no fuera costosa y no exigiera grandes dispendios? La inteligencia emocional es esta habilidad tan destacable y única. Las criaturas vienen al mundo con toda su potencialidad, y en nuestras manos está que puedan desarrollar la inteligencia emocional en la infancia con el objetivo de que no necesiten pasar el resto de su vida luchando por comprender sus emociones.