Libro muy necesario en el que se problematizan muchos de los puntos centrales de la filosofía de Bueno. Se toma la filosofía de Bueno seria y críticamente, no se le da el valor de verdad revelada y eso ha irritado a muchos. Pues que se rasquen y con suerte despierten del sueño dogmático. Uno puede no estar de acuerdo con las soluciones que plantea Alvargonzález pero desde luego trata de manera clara y académica algunos de los puntos más problemáticos de Bueno. El niñato de Ekaitz ya ha venido aquí a ponerle una estrella al libro porque no se le da la razón cuando dice tonterías como que el hombre de Atapuerca no respiraba oxigeno, que la materia orgánica es eterna o que la música da un acceso especial a M. Pues nada, que se rasque también porque la censura que han intentado meterle a este libro y a Alvargonzález les salió rana.