4,5⭐
Me ha encantado. Una saga que promete.
Dice la sinopsis:
Las gélidas y oscuras aguas del río Blackwater inundan Perdido, un pequeño pueblo al sur de Alabama. Allí, los Caskey, un gran clan de ricos terratenientes, intentan hacer frente a los daños causados por la riada. Liderados por Mary-Love, la incontestable matriarca, y Óscar, su obediente hijo, los Caskey trabajan por recomponerse y salvaguardar su fortuna. Pero no cuentan con la aparición de la misteriosa Elinor Dammert. Una joven hermosa pero parca en palabras con un único objetivo: acercarse a los Caskey cueste lo que cueste.
Mis impresiones:
Primera entrega de las seis que componen esta saga. Adictiva desde el minuto uno y con el estilo inconfundible de Michael McDowell. Prosa directa, ritmo muy ágil, diálogos atractivos y la maestría que le caracteriza a la hora de dosificar información e intriga.
En este primer volumen, McDowell nos pone en contexto. La acción se sitúa en 1919 en Perdido, un pueblo pequeño de Alabama en el que confluyen dos ríos, el Perdido y el Blackwater. Allí viven los Caskey, una de las principales familias de la zona, dueña de un aserradero. Mary Love, la matriarca, gobierna a su familia con mano de hierro, hasta que llega Elinor Dammert, una enigmática mujer salida de no se sabe dónde, que va a trastocar ese orden de cosas. A partir de su llegada, una serie de hechos inexplicables, algunos de los cuales ponen los pelos de punta.
McDowell tiene la virtud de ambientar sin parar la acción. La atmósfera que genera es de nota. He llegado a mascar el lodo, sentir la omnipresente humedad, oler el limo de la riada, visualizar las aguas rojas del Perdido, las negras del Blackwater, los robles de agua y hasta las camelias que separan las casas de Mary Love y James Caskey.
Los personajes quedan bien trazados. Los miembros de la familia Caskey no tienen desperdicio, no se salva ni uno. No digo más, es mejor conocerlos con la lectura. Elinor Dammert, de la que no sabemos ni quién es ni qué es ni por qué se acerca a los Caskey, es más siniestra que todos ellos juntos. McDowell nos permite conocer datos que desconocen los habitantes del pueblo, pero nos deja sin respuestas sobre su procedencia, naturaleza y motivaciones. La intriga no es poca. Habrá que esperar a las siguientes de la saga.
El final a cuchillo. Nos deja con la miel en los labios. No vamos a encontrar respuestas aquí, solo preguntas, intriga y ganas de saber. Recordemos que son seis libros y que afortunadamente se van a publicar con intervalos de quince días. Deseando el siguiente. Recomendable.