No sabía muy bien qué esperar de este libro. Por la sinopsis, parecía que iba a ser un romance escolar bastante normal: una chica que no está conforme con su relación y conoce a otro chico dispuesto a demostrarle sus sentimientos. Pero me encontré con algo diferente.
La protagonista, June, está intentando que el chico con el que sale le pida que sean novios. En ese proceso, conoce a otro que si está dispuesto a estar con ella… pero esa relación tampoco parece ser algo que June realmente quiera. En el medio de todo esto, tiene una madre que se la pasa comparándola con su hermana mayor, que quiere que siga sus pasos con el violín, que entre con una beca (que no está tan claro que pueda conseguir) a la misma universidad que su hermana. Pero June quiere hacer su propio camino, aunque en todo momento está enfrentando esa dicotomía tan típica de muchas familias orientales: obedecer a los padres o hacer lo que una realmente quiere.
Me gustó mucho esta historia. Tiene un montón de drama, pero sobre todo, me dió una protagonista que creció muchísimo a lo largo del libro, y que entendió que no necesita un novio, ni la validación masculina ni la de sus padres asiáticos. Y sobretodo, me encantó cómo al final encausó su vida y las decisiones que tomó. Se sintió honesto, real y muy satisfactorio.