En 1968 Enrique Vila era un joven aspirante a director de cine. Hizo sus pinitos laborales en la revista Fotogramas, donde le encargaron la traducción de una entrevista a Marlon Brando. Sin saber apenas inglés, y con el ánimo de no perder el trabajo, se la inventó. A esta, siguieron otras. Y así empezó a forjarse una imaginación particularísima y un autor singularísimo. En esa época y con estas entrevistas inventadas apareció la que es hoy una firma de referencia obligada de nuestra Enrique Vila-Matas.
El volumen se completa con el relato «Recuerdos inventados», auténtica bisagra en la trayectoria del autor entre estas entrevistas inventadas y su ya inconfundible narrativa.
Enrique Vila-Matas is a Spanish author. He has written several award-winning books that mix genres and have been translated into more than thirty languages. He is a founding Knight of the Order of Finnegans, a group which meets in Dublin every year to honour James Joyce. He lives in Barcelona.
Es un libro corto valioso por la anécdota más que por su contenido. En los años sesenta y setenta, Enrique Vila-Matas trabajaba para la revista Fotogramas y una de esas le encargan la traducción de una entrevista a Marlon Brando, pero no hablaba inglés. Así que se la inventó. Y así, algunas veces por calamidades -como la bronca que tuvo con el bailarín Nureyev el día antes de la entrevista- como por imposibilidad de conseguir la entrevista, o por las puras y el puro placer de ficcionar, Vila-Matas hizo para esa y alguna otra revista una serie de entrevistas a personajes famosos y escritores como Juan Antonio Bardem, Anthony Burguess y Patricia Highsmith, y pone en sus bocas palabras a veces sacadas de la chistera de su mente y otras, de artículos sobre ellos. Lo interesante es el juego de realidad y ficción, y que, como diría hace años el propio autor: si los diarios están llenos de puras mentiras, ¿por qué no una más?
Y Vila-Matas, sombra imperturbable de flâneur literario, recorre los pasillos de esta casa donde escribo. Mientras subrayo y construyo oraciones subordinadas bajo el mandato de oraciones principales, oigo como su figura va caminando lenta por los recovecos detrás de la puerta. Oigo los crujidos, los roces con la pared, el murmullo del aire denso... oigo la influencia y bebo su mirada negra. Las frases me parecen falsas, las palabras ya dichas; la originalidad verdaderamente no existe. A veces hay autores jóvenes bohemios —de rostro taciturno y nariz holgada— que llaman a la puerta y me presentan sus obras extravagantes: folletines mínimos o grandes compendios de las más altas verdades literarias. Les pregunto si se han topado, antes de llegar a mí, el rostro del otro. Si lo han oído o si les ha saludado. Todo el mundo me dice que estoy loco. Que esta despensa donde habito, caja de cartón sucio con ventana a un patio interior decadente, me hace oír cosas y escribir bajo la sombra de todos los otros. Que debo escribir con voz propia.
Yo les digo que soy nieto de Josep Pla, que fumo para buscar el adjetivo, y que, como Amélie Nothomb, bebo té hirviendo para quemarme por dentro. Que soy familia de la literatura, que tuvo un primo que se llamó Isaac Litër Hatur, pero murió pronto, de tuberculosis medieval. Les digo que no se preocupen, que aunque no lo vean, el fantasma de Vila-Matas y el ángel de la falsa originalidad me escudriñan el retablo de mi vida. No se me ocurre mejor sitio para vivir que dentro de un retablo, ¿no les parece?
Las entrevistas han supuesto un respiro. Un descanso. Una ventana, no solo a la ficción de diálogos de ventrílocuo, sino a la valentía que a la juventud otorga ante las sombras de los circuitos laborales de la bohemia. Atreverse. Atreverse a copiar, manipular, mentir y crear ficción. Atreverse a crear. Este libro, más que una recopilación, es una guía al atrevimiento, a la perversión de la realidad sin vergüenza y con ironía. Durante la lectura llamaban insistentemente a la puerta Marlon Brandon, Patricia Highsmith, Juan Antonio Bardem... todos querían contextualizar las palabras; todos querían explicarse y protestar. Que esto es ficción, que yo no he dicho esto, qué vergüenza, qué locura, que juego macabro me obliga a bailar este paso de charlestón... Les he dicho que no me interesa la realidad, que son ustedes todos sombras y nosotros alumnos de la oscuridad y que debemos aprender a no preocuparnos y a seguir, felices, leyendo sin oír los golpes insistentes de este vivir lo real que pide explicaciones.
Enrique Vila-Matas, con este pequeño librillo, subraya la necesidad de la ficción y el humor, el baile y la irritación, en este mundo tan preocupado por la veracidad de los acontecimientos y la importancia de las palabras, pues todo es invadido como fake news de clics clics clics. Se trata, por tanto, de un alegato en favor al juego, juego, juego y nosotros, debajo del telón de la sombra y la máscara, nos sentimos partícipes de esta bohemia de la literatura que es la fiesta de la ficción
«Como nada memorable me había sucedido en la vida, yo antes era un hombre sin penas biografía. Hasta que opté por inventarme una. Me refugié en el universo de varios escritores y forjé , con recuerdos de personas que veía relacionadas con sus libros o imaginaciones, una memoria personal y una nueva identidad. Consideré como propios los recuerdos de otros, y así es como hoy en día puedo presumir de haber tenido vida. Después de todo, ¿no es lo que hace todo el mundo? Mi vida no es más que una biografía como la de todos, construida a base de recuerdos inventados.»
¡Brillante y divertidísimo! Mary Holmes | Enrique Vila | Vila Mata | E. Vila Mata | E. Vila Matas | Enrique Vila-Matas
Ingenio insondable, imaginación desbordada y descaro juvenil. Tres de los ingredientes habituales en las obras de Vila-Matas y particularmente presentes en este compendio de entrevistas que edita la magnífica H&O Editores.
A raíz del encargo de traducir una entrevista de Marlon Brando para Fotogramas en 1968, Vila-Matas, con su desparpajo habitual, se las ingenia para inventar la entrevista y crear en el actor a un personaje concordante con su estilo y caprichos (otorgando a Brando, parcialmente, la voz del propio Enrique): un antihéroe que reniega de sus talentos y reconocimientos para generar un viraje drástico a su vida e ideario.
Dejo aquí un fragmento, del apartado "Recuerdos inventados", que es una auténtica maravilla y resume a la perfección una de las ideales centrales en la obra de Enrique Vila-Matas:
«Como nada memorable me había sucedido en la vida, yo antes era un hombre sin apenas biografía. Hasta que opté por inventarme una. Me refugié en el universo de varios escritores y forjé, con recuerdos de personas que veía relacionadas con sus libros o imaginaciones, una memoria personal y una nueva identidad. Consideré como propios los recuerdos de otros, y así es como hoy en día puedo presumir de haber tenido vida. Después de todo, ¿no es lo que hace todo el mundo? Mi vida no es más que una biografía como la de todos, construida a base de recuerdos inventados».
Un divertiment de Vila-Matas. L'origen és genial: quan va inventar-se una entrevista a Marlon Brando perquè no sabia prou anglès per traduir el que l'hi havien passat. Totes les entrevistes, sempre fictícies en algun grau, tot i que amb base real, d'aquest petit llibre són molt interessants gràcies a l'estil socarrón i culte de sempre de Vila-Matas.
Vila-Matas se acercó a mi en forma de literatura hace muchos años bajo el nombre “Lejos de Veracruz”, su prosa inventiva, caótica, metatextual y, de cierta forma, paratextual siempre me brinda una sonrisa y satisfacción al leerlo. Este pequeño tesoro es un regalo para cualquier fanático de la literatura que juega con la verdad, que le encanta el falso ensayo y la reflexión sobre el engaño. Borges, Bolaño, Walsh o Enrigue crean estas estampas de realidad con la ficción más cristalina, en estas juguetonas entrevistas Vila-Matas va a esos mismos lugares. Altamente recomendable.