Desde el principio de los tiempos el hombre ha elevado sus ojos a la bóveda celeste y se ha interrogado sobre los astros. En el mundo griego, la similitud de ciertos conjuntos de estrellas con figuras determinadas llevó a relacionarlos con dioses, héroes y seres presentes en su acervo mítico. Asignado, pese a su más que accidentada proceso de transmisión, a ERATÓSTENES de Cirene rector de la biblioteca de Alejandría y versátil intelectual que vivió en la segunda mitad del s. iii a.C., el opúsculo titulado Catasterismos (Transformación en estrellas) no sólo es una muestra inmejorable de esa síntesis, tan propia de la Grecia antigua, entre utilidad y belleza, sino también un precioso acompañante de todo aficionado a observar las estrellas que quiera bucear en la MITOLOGÍA DEL FIRMAMENTO.
《¿Tendrá razón Roberto Matta cuando, entrevistado por J. P. Quiñonero [ABC, Supl. Cultural 27 marzo 1999], afirma que «el hombre, la especie humana, tiene, a mi modo de ver, una enorme nostalgia del Universo»?》
Bonita y breve recopilación de la mitología de las constelaciones desde un punto de vista astronómico y mítico. Le tengo especial cariño a Eratóstenes por el genial capítulo dedicado a su medición de la circunferencia de la Tierra en la serie Cosmos de Carl Sagan y tenía curiosidad por acercarme a alguno de sus escritos. Esta traducción al castellano específica que se trata de un texto sobre catasterismos: la conversión de personajes mitológicos en astros celestiales como recompensa, castigo o penitencia. Y el único 'pero' que se le puede poner (un 'pero' universal) es la falta de unidad y cohesión, algo que ya ha sido ampliamente estudiado y que otros textos de otros autores también comparten (como el texto de Apolodoro y su Biblioteca Mitológica, creada varios siglos después).
Creo que debemos retrotraernos a las formas literarias y al contexto de la lectura alejandrina para comprender que esta Mitología de la Constelaciones no puede leerse con los ojos de un lector contemporáneo y que sus fines son diferentes a los presentes. Carece de sentido juzgarlo con los patrones literarios actuales y debemos leerlo como un valioso compendio que trata de sistematizar y reunir (con la mayor brevedad posible) los saberes de una ciencia milenaria.
Antiguamente se estudiaba afanosamente el cielo nocturno, principalmente para orientarse, pero también para dilucidar el sentido del universo, conocer las historias mitológicas de nuestros antepasados, reposar la mirada de lo terrestre, sentirse pequeño y relativizar, buscar las constelaciones y hacer del firmamento un mapa menos extraño... Hoy solo lo miramos para ver el tiempo que va a hacer o si pasa un avión cerca del suelo; y cuando descansamos la vista en él, si eso buscamos el Carro o la Estrella Polar, pero no sentimos la necesidad de conocer el resto de regiones. A lo sumo, nos descargamos una aplicación que nos muestra el nombre de las estrellas y dibuja en la pantalla del móvil las constelaciones. Este libro, realizado por uno de los rectores de la afamada biblioteca de Alejandría, Eratóstenes, no nos muestra cómo buscar las constelaciones, pero habla sobre cada una de ellas -las visibles en el hemisferio norte- y ayuda a la memorización de las caprichosas figuras que, a nuestros ojos, forman las estrellas de mayor brillo. Son historias breves y bellas. Quizás nos viniera bien un poco más de cielo y menos de tierra. En caso de que penséis igual, os aconsejo acompañar esta lectura de la «Guía de campo de las estrellas y los planetas» de Pasachoff; sin duda alguna, el mejor libro para orientarse allá arriba.
Le doy 3 estrellas porque no me ha gustado mucho la traducción (también tendría que ver el original de Eratóstenes). Muy chula la correlación con la que te explica cada constelación con su mito, además de incluir los planetas y la galaxia. Me ha faltado un anexo con fotos/dibujos con la forma de las constelaciones, para que sea así más visual. Por lo demás, muy disfrutable :)
Es un libro monísimo que te explica lo que pensaban los griegos antiguos que ocurría en el cielo, contado por un griego de la época (Eratóstenes para ser más exactos). Maravilla.
Estuvo bien. Me gusta tenerlo como guía en mi casa. Pero a la edición le faltaron los dibujos, gráficos, algo. Yo después de leerlo me senté y hoja por hoja agregué cada constelación en el espacio que tenía vacío y volví a leerlo.
Lectura liviana y rápida. Tiene explicaciones muy breves de cada constelación según su mitología y una descripcion dificil de enter respecto de sus estrellas (sin dibujos de constelaciones).