Este es un libro que duele, duele de que exista, duele porque es necesario, duele porque es la realidad, por más que quisiéramos lo contrario. Éste proyecto de escritura se presenta como una historia coral que habla sobre la desaparición forzada en México. Tiene como protagonist@ a Lupe, una persona joven que está cansada de vivir con dolor, pero en cuanto emprende su camino, se da cuenta de que hay cosas más graves en la vida y que necesitan compartirse. El proyecto es interesante porque es una mezcla de testimonios de diferentes personas que han tenido familiares desaparecidos, o que incluso son sobrevivientes. Al principio sí cuesta agarrarle ritmo, más que nada porque la narrativa es diferente, incluso algo experimental, pero mientras más te adentras, más puedes escuchar las voces de aquellos que se fueron, y que quieren ser encontrados.
Aunque lo leí rápido, debo decir que es un libro que toca el alma. El tema de las desapariciones, sobre todo de jóvenes, es algo muy delicado en la actualidad, y no solo en México. El tema de la inseguridad y el crimen nos ha llevado a vivir con miedo, sobre todo porque en cualquier momento te pueden llevar. Lupe, a pesar de querer "desvanecerse", se da cuenta de que es un deseo de doble filo. Hay tanto dolor y suceden tantas cosas desgarradoras... Lupe se da cuenta de que puede hacer algo con su vida y ayudar a todos los que buscan a sus familiares. Me gustó que al final de esta historia, los autores ofrecen tantos recursos para saber más del tema, para ayudar a las madres buscadoras, y también para ayudar a aquellos que viven con miedo y quieran recibir ayuda. Es muy valiosa ésta propuesta de literatura, aborda algo real y algo que necesita ser atendido por todos. No es normal vivir con esta clase de miedo.