Un momento muy bonito, íntimo, y para mi todo un ritual cuando voy al pueblo a casa de mis padres, es entrar en la biblioteca, y ponerme a buscar entre las estanterías algo que me pueda apetecer leer en los próximos meses: unos se llevan tarteras con comida casera para congelar, yo me llevo libros.
Este libro de Cortázar llegó a mis manos en una de esas búsquedas y en la primera página venía escrito a bolígrafo "Andrés Mayo 84", así que esto era lo que leía, compraba o le regalaban a mi padre cuando yo venía de camino al mundo.
Sentimentalidades familiares a parte, el libro es interesante desde varios puntos de vista: histórico-político, académico y útil. El libro son pinceladas sobre la historia de América Latina a principios de los 80, y en particular sobre la vida y la política en Nicaragua tras el triunfo de la revolución Sandinista. Cortázar relata desde su punto de vista y experiencia la situación del país en esos años, manifiesta su posición política y hace un llamamiento de solidaridad dirigido a los intelectuales, los pueblos y los estados (el libro es un manifiesto). En mi opinión el libro por un lado desborda ternura y genialidad, y por el otro a veces suena trasnochado y un poco panfletario, pero esto último es bastante dif��cil de medir, sobre todo teniendo en cuenta que el libro ha llegado a mis manos 30 años después de ese "Andrés Mayo 84".