Un ensayo que indaga en el derecho al tiempo como una forma de garantizar a las víctimas las condiciones para acceder a la justicia
La promulgación de la ley chilena en 2019, que declaraba imprescriptibles los delitos sexuales contra menores, marcó un hito al otorgar a las víctimas un derecho el tiempo para enfrentar el trauma antes de denunciar. Las violencias sexuales, en general silenciadas durante años, exigen un espacio para comprender, procesar y hablar alejado del límite impuesto por la prescripción. El concepto de "derecho al tiempo" elaborado por Vinka Jackson surge como una forma de asegurar el respeto a los tiempos individuales, permitiendo la reparación y el relato ante la justicia cuando las condiciones psicológicas estuvieran dadas. El derecho al tiempo, en suma, ofrece una posibilidad de gestión reparatoria colectiva que promueve la reconstrucción personal y comunitaria mediante el cuidado ético de la sociedad.
Las palabras de Vinka siempre son una bocanada de aire fresco en una temática tan tremenda como la violencia sexual. Tremendo libro que retrata los pesares de la autora en el proceso de presentación de la ley de imprescriptibilidad del abuso sexual.
“Me gusta quien elige con cuidado las palabras que no dice”. Maravilloso libro que nos enseña que los tiempos para procesar/aceptar/verbalizar un trauma, son muy personales y únicos, y por lo mismo no responden a la agenda de otros. “Derecho al tiempo”, maravilloso libro y maravillosa ley. Gracias Vinka!!
He terminado de leerlo y aún lo estoy procesando. Qué difícil, qué asunto más difícil, por dónde empezar, cómo seguir, hasta dónde llegar... Creo que es un ensayo que vale mucho la pena, y aunque a ratos hay algo de dar giros y giros, brotan reflexiones, pasajes, y algunos capítulos de gran profundidad y belleza. Gracias por este libro.
Creo que Vinka Jackson en este libro da un salto gigantesco en su escritura, mostrando una prosa profunda y cultivada. Un aporte sustantivo a la literatura sobre trauma y ética del cuidado.
Un libro necesario para comprender la necesidad de una ética de cuidado y el derecho al tiempo de la reparación y la convalecencia en la vida cotidiana. quedó con el misterio “¿Qué cuida más?”