Vaya por delante que hay comunicadores en este mundo a los que admiro ya no sólo por su capacidad de trasmitir información, si no información con un rigor y coherencia alejados del morbo y detalles escabrosos. Este periodista / autor es uno de ellos.
Una historia que aunque surge de la imaginación, es imposible con el currículum del autor, no evitar pensar que podría ser real, pues en la realidad se basa, y el autor sabe cómo utilizarla.
Si has seguido al autor de este libro en sus varios programas tanto de radio, como TV, así como plataformas de streaming, esta
novela que parte de unas bases de conocimiento y experiencia profesional lleva a una ficción no muy alejada de la realidad.
Protocolos, procedimientos, técnicas de investigación y forensicas, jerga policíaca de la calle, son bases para una historia de ficción sólida y verosimil.
Es una novela cuasi compendio de varios crímenes mediáticos de la crónica de sucesos de nuestro país en las últimas décadas pero también, un testimonio cuasi tributo honorífico del trabajo policial y de las personas que ejercen su trabajo en las fuerzas del orden del estado, alejada de estereotipos pintorescos o extremos dentro de historias ya muy conocidas en este género.
Una historia de la investigación de unos crímenes reales, con personajes reales, con muchos "eastern eggs" a la cultura, sociedad y política que quizás puedan pasar desapercibidos a aquellos que no tengan un bagaje en la crónica de sucesos y todo lo que ello conlleva. Y aunque es una novela policíaca, también es una novela negra que retrata lo más oscuro de nuestra sociedad en muchos aspectos: poder, dinero, sexo vinculados a la prostitución, a la corrupción, a los asesinatos por encargo. Y a un sentimiento que el autor describe muy bien en esta frase: "la vida es cruel y es injusta". Y con estas palabras, la sensación de amargura, de cinismo, se consolida. Pero para mi, y esto es una opinión a través de un filósofo, "no hay nada peor que un hombre justo no actúe ante una injusticia". Y de ahí, la labor de los protagonistas, muy vocacional.
Si te gusta Lorenzo Silva, en Manu Marlasca encontrarás muchas similitudes, con la ventaja que estás ante un profesional que ha escrito una novela de profesionales.