El amor se presenta como un caleidoscopio de emociones, cambiando sus matices desde el fulgor del rosa más brillante hasta la profunda intensidad del color cereza. La montaña, testigo silente, se convierte en el escenario de un amor que florece en el invierno, desafiando las estaciones y dejando una estela de susurros poéticos.
Natalia L Villafaña escribiendo poesía tiene que ser por siempre mi género favorito. Solo esa mujer te hace sentir que estas viviendo lo que lees, sentir como cambias de colores. Cada libro es mejor que el anterior pero ¡NATALIA HAZ MÁS POESÍA!