Luisa ha muerto y ha dejado tras de sí, boletas, cartas, un pasaje al sur. Rictus es una novela de verdades y apariencias, un juego de identidades, un misterio por resolver. Un rompecabezas que la protagonista, empleada de una funeraria, irá armando para descubrir qué ha pasado con Luisa. Conforme avanzan las páginas, el lector llegará a un desenlace inesperado. RESEÑA REVISTA DE LIBROS. CRÍTICO LITERARIO JOSÉ PROMIS. Rictus, Novela de doble Perfil: Llama la atención la fluidez de las frases, el natural desenfado con que se construyen las imágenes y la ironía que trasuntan los comentarios de la voz narrativa para imponer su propio lenguaje debe primero romper con esas convenciones y buscar formas de expresión capaces de actualizar el otro lado de las imágenes patriarcales. Es lo que hace el discurso de Rictus tratando de dar vuelta ciertos estereotipos descriptivos. RESEÑA REVISTA ERCILLA. CRÍTICO LITERARIO ANÍBAL AHUMADA. Sobre Rictus. Este es el eje principal del cautivante relato de Andrea en su primera novela. Dos aspectos interesantes cruzan la obra: la reflexión que hace la escritora del oficio de escritor, desde la perspectiva de la mujer, y el oficio de las vidas marginales.
Andrea Amosson es una autora chilena de mirada profunda, voz sensible y una capacidad extraordinaria para convertir la memoria, la historia y la experiencia humana en literatura viva. Periodista de formación, escritora por vocación y narradora por instinto, su obra se mueve entre la novela histórica, el relato social y la exploración íntima de los afectos, siempre con mujeres fuertes, complejas y memorables en el centro de sus historias.
Con una prosa elegante, cercana y poderosa, Amosson construye universos donde el desierto, la migración, la familia, la identidad y la resiliencia dialogan con la historia y la emoción. Sus personajes no solo habitan el pasado o el presente: lo atraviesan, lo cuestionan y lo transforman.
Publicada por Penguin Random House y reconocida con diversos premios literarios, Andrea Amosson ha consolidado una obra comprometida con la memoria, la justicia social y la dignidad humana. Sus libros invitan a leer con el corazón abierto, a viajar por territorios físicos y emocionales, y a descubrir que la literatura también puede ser un acto de resistencia, belleza y esperanza.
Leer a Andrea Amosson es entrar en historias que permanecen.
Comencé la novela, básicamente sin saber que esperar. Era la primera novela que leía de esta autora.
En las primeras líneas de esta novela, llama mucho atención la voz narrativa. El tono sarcastico y recriminatorio con el que se expresa puede ser un poco confuso al principio, pero mucho más que entretenido una vez que te acostumbras. Lucía es nuestra narradora; encantadora, solitaria, sarcástica, recriminativa, y con mala suerte en el amor. Nos narrará una historia con ingenio, comenzando con una de sus escasas y decepcionantes aventuras amorosas.
El “guapo Bernini” hombre rico y con secretos. De inmediato llama la atención de Lucía con sus modos distantes e inflexibles. Lucía es atraida poco a poco hasta que por fin comienza una relación con el “guapo Bernini”, pero cuando se entera que su esposa ha fallecido decide imaginar a esta mujer, quien parecia guardar su vida en una pequeña cajita azul cielo que Lucía ha robado. Boletas, cartas, un pasaje al sur. Si la Bernini lo tenía todo, ¿por que guardar secretos? Una novela de verdades y apariencias, de juegos y mentiras. Un rompecabezas por resolver que Lucía piensa terminar sin que el “guapo Bernini” sospeche nada. Una carrera contratiempo, ¿es el Bernini lo que aparenta?
En resumen; una historia entretenida, una protagonista muy convincente, y una voz narrativa espectacular. Me he quedado con las ganas de más de esta autora. Un final completamente inesperado y un poco confuso. Esta novela rompe con los antiguos estereotipos de narración de una manera amena, entretenida y maravillosa. ¡Felicidades a la escritora!
RESEÑA REVISTA DE LIBROS. CRÍTICO LITERARIO JOSÉ PROMIS. Rictus, Novela de doble Perfil: Llama la atención la fluidez de las frases, el natural desenfado con que se construyen las imágenes y la ironía que trasuntan los comentarios de la voz narrativa para imponer su propio lenguaje debe primero romper con esas convenciones y buscar formas de expresión capaces de actualizar el otro lado de las imágenes patriarcales. Es lo que hace el discurso de Rictus tratando de dar vuelta ciertos estereotipos descriptivos. RESEÑA REVISTA ERCILLA. CRÍTICO LITERARIO ANÍBAL AHUMADA. Sobre Rictus. Este es el eje principal del cautivante relato de Andrea en su primera novela. Dos aspectos interesantes cruzan la obra: la reflexión que hace la escritora del oficio de escritor, desde la perspectiva de la mujer, y el oficio de las vidas marginales.
Este libro tiene una entrada no convencional: hay una protagonista que narra la historia, y lo hace hablándose a sí misma. Debido a eso, es posible acceder a hermosas oraciones que se han construido con el fin de demostrar que esta narradora quiere hacer las cosas de una forma diferente. Lo valioso del libro es que esa voz narrativa, que es de Lucía, no se pierde y se sostiene a lo largo del relato que cruza el humor, la acción, el suspenso y el romance (siempre jugando con la cosa melodramática, muy propia de la narradora protagonista). Hace falta tener lecturas previas para entender los niveles que ofrece el libro. Sin embargo, la autora se las ha ingeniado para ofrecer entradas menos complicadas también. Dicho todo esto, al parecer Rictus es una novela que: o te encanta, o no la entiendes. La autora ha sido valiente al elegir esta vía en su novela, que según entiendo, es debut.
Este libro tiene una entrada no convencional: hay una protagonista que narra la historia, y lo hace hablándose a sí misma. Debido a eso, es posible acceder a hermosas oraciones que se han construido con el fin de demostrar que esta narradora quiere hacer las cosas de una forma diferente. Lo valioso del libro es que esa voz narrativa, que es de Lucía, no se pierde y se sostiene a lo largo del relato que cruza el humor, la acción, el suspenso y el romance (siempre jugando con la cosa melodramática, muy propia de la narradora protagonista). Hace falta tener lecturas previas para entender los niveles que ofrece el libro. Sin embargo, la autora se las ha ingeniado para ofrecer entradas menos complicadas también. Dicho todo esto, al parecer Rictus es una novela que: o te encanta, o no la entiendes. La autora ha sido valiente al elegir esta vía en su novela, que según entiendo, es debut.