En estos dos brillantes relatos pacifistas, Stefan Zweig denuncia la deshumanizadora Gran Guerra que pulverizó la libertad y la dignidad de los europeos enfrentados entre sí. Ferdinand, el protagonista del primero, es un joven exiliado en Suiza que, pese a su sentido del deber, no desea comparecer ante el médico militar que lo enviará a la guerra, obligándolo a contribuir a la gran tragedia europea. En «Wondrak», Ruzena lucha en vano por evitar que la monstruosa contienda le arrebate a su único hijo. Como señala Patricio Pron en el iluminador prólogo, para cuando el lector lea estos relatos millones de personas «estarán habitando el mundo en guerra que describió Zweig y, como sus personajes, tendrán que tomar la decisión de si desean pelear por su país o por un propósito más noble y duradero. ¿Puede la literatura ayudarlos a comprender esa decisión? Es posible que sí, y que estos relatos sean una prueba de esa potencia de la ficción».
Stefan Zweig was one of the world's most famous writers during the 1920s and 1930s, especially in the U.S., South America, and Europe. He produced novels, plays, biographies, and journalist pieces. Among his most famous works are Beware of Pity, Letter from an Unknown Woman, and Mary, Queen of Scotland and the Isles. He and his second wife committed suicide in 1942. Zweig studied in Austria, France, and Germany before settling in Salzburg in 1913. In 1934, driven into exile by the Nazis, he emigrated to England and then, in 1940, to Brazil by way of New York. Finding only growing loneliness and disillusionment in their new surroundings, he and his second wife committed suicide. Zweig's interest in psychology and the teachings of Sigmund Freud led to his most characteristic work, the subtle portrayal of character. Zweig's essays include studies of Honoré de Balzac, Charles Dickens, and Fyodor Dostoevsky (Drei Meister, 1920; Three Masters) and of Friedrich Hölderlin, Heinrich von Kleist, and Friedrich Nietzsche (Der Kampf mit dem Dämon, 1925; Master Builders). He achieved popularity with Sternstunden der Menschheit (1928; The Tide of Fortune), five historical portraits in miniature. He wrote full-scale, intuitive rather than objective, biographies of the French statesman Joseph Fouché (1929), Mary Stuart (1935), and others. His stories include those in Verwirrung der Gefühle (1925; Conflicts). He also wrote a psychological novel, Ungeduld des Herzens (1938; Beware of Pity), and translated works of Charles Baudelaire, Paul Verlaine, and Emile Verhaeren. Most recently, his works provided the inspiration for 2014 film The Grand Budapest Hotel.
Es sobradamente conocido el humanismo y compromiso con la paz del austriaco Stefan Zweig. Algo que lo llevaría al suicidio junto con su esposa Lotte en 1942, exiliados en Brasil, profundamente desesperados ante el avance imparable del nazismo.
En estos dos relatos antibélicos sus personajes se esfuerzan en vano para no dejarse avasallar por la maquinaria destructora de la IGM, cuyas motivaciones (la patria, el heroísmo, el deber…) no tienen nada que ver con ellos.
La bella prosa de Zweig se caracteriza por una gran elegancia y lirismo y unas descripciones evocadoras y detalladas, así como por pasajes reflexivos que ahondan en la profundidad psicológica de sus personajes.
En “Obligación impuesta”, una pareja de opositores a la guerra se refugia en Suiza, sabedores de que pronto lo llamarán a él a filas. Un día llega la temida carta reclamándolo, lo que dará lugar a un encendido debate moral: ¿debe ignorar el llamamiento, o cumplir con su obligación? Las contradicciones internas del protagonista están muy bien reflejadas, tanto en sus monólogos interiores como en las discusiones con su mujer.
“Wondrak” es un relato inacabado que deja con ganas de más. Me ha encantado la historia de esta mujer que vive en un caserón en medio del bosque. Nació con un defecto físico. Algo así solo podía ser obra del demonio. La apodan “la Calavera”. Un día se descubre que ha sido madre. Pronto llegan los funcionarios para poner orden: el crío debe ser registrado, escolarizado, debe socializar. Ella sabe que en cuanto el nombre de ese niño aparezca en un papel ya no le pertenecerá más a ella, sino “al Estado”, que podrá, llegado el momento, llamarlo a filas. Leyendo este relato me he acordado de “Como bestias”, cuyos personajes también vivían al margen de la sociedad, recibiendo de sus vecinos y de los mecanismos burocráticos nada más que violencia e incomprensión.
Como veis, se trata de dos relatos rabiosamente críticos contra la deshumanización de la guerra, donde no cabe la disidencia ni el individualismo.
Leed a Stefan Zweig siempre que podáis. Es una apuesta segura.
“Obligación impuesta” me parece muy bueno en el sentido de los personajes y su psicología. Zweig los desarrolla y define muy bien para generar conflicto y tensiones. Realmente te puedes meter en la piel de éstos a raíz de un conflicto inicial. Lo que creo que falló de este relato fue la historia pues hay poco desarrollo de la misma. Se enfoca más en la ambientación, descripciones y personajes. A este relato por sí mismo le daría 4 de 5 ⭐️
“Wondrak” no me lo puedo creer que esté incompleto. Buenos si pero tiene un cierre digno. Uno podría darle interpretación con respecto a la situación del personaje de Ruzena. Aquí me gusta todo: la ambientación del bosque austriaco, el personaje de Ruzena y su trasfondo me pareció perfecto. En serio me encantó. Ahora creo que aquí me parece más interesante la crítica a la sistematización de la violencia y la sociedad que Zweig odiaba. El quería ser un alma libre, como Ruzena, y el sistema se lo impedía. En verdad que podía imaginar todo lo que sucedía a la perfección. Podría salir una buena película de este corto relato. Sin duda 5 de 5 ⭐️.
Recopilación de dos relatos antibelicistas dramáticos de 144 páginas, publicada en 2024. Wondrak está inconclusa, pues Zweig sabía que nadie se la publicaría. Dos verdaderas maravillas con contenido humanista, contra las guerras y el sin sentido que provocan entre la población humilde y pacífica. Lástima que no terminara "Wondrak" pues, a diferencia de "Obligación impuesta", en "Wondrak" sus protagonistas luchan por no acudir al llamamiento a filas. Como siempre, es un placer disfrutar de la exquisita pluma de Zweig. De lectura muy recomendada.
Mi primer acercamiento a Stefan Zweig, y no pudo haber sido más intenso. Obligación Impuesta me estremeció de verdad. Nunca había sentido tan claramente lo que sienten los personajes en un relato. No solo entendí sus emociones, las viví. Sentí el miedo, la cobardía, la impotencia. Pero también sentí esa lucha interna, esa tensión moral que atraviesa toda la historia. Es como si Zweig supiera exactamente qué fibra tocar para enfrentarte contigo mismo.
Creo que es por su forma de escribir. Hay algo en su prosa que va directo al centro. No se pierde en adornos, va al hueso. “Ningún hombre está obligado a traicionar su conciencia. En eso no puede obligarlo nadie. En eso, uno es libre.” Esa frase me quedó resonando como una campana. Me hizo pensar en lo que haríamos cualquiera de nosotros en una situación así. Y, sobre todo, me hizo admirar profundamente a la mujer del relato. Su entereza silenciosa, su convicción… es conmovedora. Creo que pocas veces he leído a un personaje femenino tan fuerte en tan pocas páginas.
La historia me llevó a reflexionar —no a cuestionarme, sino a detenerme a pensar— sobre la guerra, sobre el sentido de obedecer, sobre el deber, sobre lo que se espera de uno como hombre, como ser humano. Zweig logra, en pocas páginas, ponerte frente a dilemas que son tan grandes como la vida misma.
Luego vino Wondrak, y fue otra sorpresa. Tiene un tono más oscuro, más cinematográfico incluso. Me vi caminando entre árboles, sintiendo la tensión de la búsqueda, con esa sensación de que algo terrible está por pasar. Logró hacerme sentir la desesperación, la intriga, la impotencia. Fue angustiante en el buen sentido. Me hubiese gustado que terminara, que cerrara su círculo, pero esa ausencia de final también tiene sentido. Queda abierto, como queda abierta la herida.
En resumen, Zweig escribe como pocos. Tiene una capacidad única para meterte dentro de sus personajes, hacerte vivir su drama y quedarte pensando mucho después de haber cerrado el libro. Y lo hace con relatos breves, pero cargados de humanidad. Me alegra haber empezado por este libro. Me quedo con esa sensación de haber leído algo importante
Todos sabemos que el escritor estaba en contra de la guerra, vivió la primera guerra mundial y cuando dio inicio la segunda él pensó que ya era el fin de los tiempos, un austriaco que viaja a EEUU para escapar de aquella guerra y ve que EEUU es otra cochinada más, entonces viene a Latinoamerica, donde triste por toda la biblioteca inmensa que dejó en europa y con la guerra en asenso decide suicidarse. Esta novela es una protesta contra esa guerra. "Nadie que lleve un arma en la mano puede venir a hablarme de paz".
La guerra siempre ha sido un tema complejo en la literatura, y Stefan Zweig sabe cómo retratarla con una sensibilidad única. Personalmente, me ha encantado cómo estos dos relatos abordan la guerra desde una perspectiva muy humana, mostrando el conflicto interno que muchos hombres vivieron al verse obligados a ir al frente. Ambos relatos, Obligación impuesta y Wondrak, nos muestran de manera brillante cómo el peso del deber y las presiones sociales o familiares llevaron a muchos a enfrentarse a decisiones imposibles en tiempos de guerra. Zweig logra captar ese sentimiento de estar atrapado, de no tener escapatoria, y lo hace de una forma tan realista que no puedes evitar sentirte involucrado.
En Obligación impuesta, Zweig nos presenta a un hombre que, en su intento de escapar de la guerra, se refugia en Suiza. Sin embargo, pronto recibe una carta que lo llama a filas, y ahí comienza un intenso conflicto interno. A lo largo de la historia, vemos cómo este hombre se debate entre el miedo a la guerra y el sentido del deber, todo mientras su esposa intenta mantenerlo alejado de ese destino inevitable. La tensión entre lo que él quiere y lo que debe hacer es uno de los puntos más fuertes de la historia.
Wondrak nos presenta a una madre desesperada por salvar a su hijo en tiempos de guerra. Esta mujer, que ha sido marginada por su apariencia, se ve en la necesidad de tomar medidas extremas para protegerlo del reclutamiento militar. Sin embargo, la realidad acaba imponiéndose y los acontecimientos toman un giro trágico. Zweig nos deja ver, a través de esta historia, el dolor de una madre y la imposibilidad de escapar del destino.
Dos relatos cortos y de gran profundidad; sobre la libertad, la consciencia y el amor desmedido, en medio del contexto de la guerra. Las protagonistas de cada relato, su intensidad y el gran rol que cumplen en este contexto adverso, te sumerge en el alma de la mujer, capaz de hacer todo por aquella persona que ama. Una gran reflexión sobre el rol que tuvo y debe tener del estado en la vida individual y familiar.
(Incluso estando inconcluso, Wondrak deja abierta la puerta para un final propio, de acuerdo a la postura que cada uno tiene en relación a la guerra y la decersión)
Zweig se ha convertido en poco tiempo en uno de mis autores favoritos, tanto por su obra como por su lucha pacifista a través de su literatura.
Hasta ahora he leído relatos/novelas que tenían una relación más o menos directa con la guerra y una crítica a la misma, pero justo estos dos relatos se centran por completo en ella y por eso tenia tantas ganas de leerlos.
Los relatos son ambos antibelicistas y ambos giran alrededor de la decisión de “ir o no ir” a la guerra, pero ambos con personajes completamente distintos y desde puntos de vista diferentes.
En ellos Zweig abre un despiadado debate sobre la legalidad de la guerra, sobre el miedo que la misma provoca, sobre las vidas que arrebata y sobre la injusticia que siembra.
📕Obligación impuesta.
En este relato Zweig nos mete en la vida de una pareja que se ha ido a Suiza huyendo de la Guerra y que tiene que tomar la difícil decisión de si él, Ferdinand, va al control ante el médico militar al que lo han citado o no. Es decir, tiene que decidir si participa en la guerra o renuncia a su país para siempre.
Es un relato absorbente, porque hasta casi la última página no sabes cuál va a ser la decisión, y el relato es un monólogo interior lleno de reflexiones sobre los pros y contras de cada decisión y también una batalla dialéctica entre ella que tiene claro que no puede contribuir a esa masacre y él que se considera atrapado por la obligación de ir.
📙Wondrak
Este relato me ha encantado también aunque no está concluso. Zweig no lo público en vida y fue encontrado entre sus documentos después de su muerte.
Aun así podríamos considerar que en cierta manera tiene un final, porque parte de la historia queda cerrada, pero me habría gustado poder leer el resto, sobre todo porque esta es la primera obra de Zweig que leo que se extiende tanto en el tiempo, que nos cuenta el nacimiento y crecimiento del hijo de nuestra protagonista y de cómo por mucho que vivas aislado de la sociedad y del sistema y ni siquiera seas consciente de la existencia de una guerra, está acaba llamando a la puerta de tu casa para quitártelo todo.
Creo que es un relato más doloroso que el primero porque nos cuenta la historia de una madre que siempre ha sido marginada por la sociedad por su aspecto y que vive al margen de la gente, tiene un hijo que es su esperanza, su felicidad, su alegria, y de repente un día tiene que enfrentarse a que se lo lleven a pelear a la guerra y al hecho de que puede que lo pierda.
Nunca sabremos cómo habría acabado, si tendría final feliz o no, pero tampoco importa, porque lo importante es como el autor nos lleva a un debate sobre los aspectos inmorales de las guerras.
⭐️Lo recomiendo a cualquier lector, son de esas lecturas que merece la pena leer al menos una vez en la vida.