¿Quién iba a imaginar un Ángel y un Dragón habitando el mismo cuerpo... compartiendo la misma vida... sin saber que eran uno solo...? Enamorarse de la Hija más preciada del Universo no fue la mejor elección... y cometer el pecado que lo encerraría en ese cuerpo... sin sus alas... Un extraño escritor condenado a narrar eternamente, llegará al Mundo prisionero en el cuerpo de un Dragón, quien alberga todo el Conocimiento del Universo, el cual comienza a envolverlo hasta enloquecer... Desconociendo su pasado deberá relatar las Historias de Majestuosos Dragones y sus luchas por la Supremacía¿ y descubrir que escribiendo el dolor se apaciguaría... La Caída de un Imperio que se perfilaba Inmortal. El Beso del Dragón, un hechizo de seducción. La Mirada del Unicornio, una oportunidad para volver a amar, para volver a vivir. La Fusión de las Especies Antagónicas¿ y el único camino a la Salvación de Dragón Rojo... un Ángel... "Déjate seducir por la Extraña Belleza, déjate enamorar... por esta Historia..." Melisa Merkusa Scheuermann
Jesús, no. No, no, no. No estaba muy convencida cuando lo empecé a leer y tenía razón: No. 200 paginas de ¿qué? No solo no esta muy bien escrito que digamos, sino que a la historia le falta un millón de años de consistencia. Pasa todo muy rápido y de forma atropellada, no se rescata nada. Y la forma en la que esta escrito... ¿No tenían ningún editor disponible? Hasta yo que estoy solo en primer año de Letras podría haber corregido los errores gramaticales que tiene este trabajo. Uso excesivo de comillas (¿la autora no sabía de la existencia de las cursivas?) que encima de excesivo, erróneo. Demasiados puntos suspensivos que mas qu suspenso me daban sueño. Y tanta mayúscula suelta sin sentido. No, terrible, realmente terrible. Tengo aquí el segundo libro pero ni lo pienso leer, suficiente con éste.
(3.5) No me suelen gustar los libros que son muy fantásticos, me gusta que se mezcle la realidad con lo fantástico y en este libro no sucedió. Me pareció muy linda forma de escribir de la autora aunque es verdad que utilizaba demasiado las comillas y le ponía demasiado suspenso a cosas insignificantes. La primeras tres historias fueren excelentes, me encanta la historia de Ányelus, pero el resto de las historias no me gustaron o me dieron igual. Las frases que uno rescata en estos escritos son buenísimas.
2,5 estrellas. Los errores gramaticales (principalmente de puntuación) distraían de la lectura. También me pareció extraño el formato de la redacción y distribución de las historias. Sonaba interesante pero no estuvo del todo bien ejecutando. No obstante, como tengo el otro libro de dragones de la autora, pienso darle una segunda oportunidad en algún momento.
Todo invita a leer este hermoso libro, desde sus maravillosas ilustraciones hasta las historias con las que nos encontraremos dentro. Es, en definitiva, un libro de pura fantasía, para amantes de los seres mágicos, esos tan especiales como lo son los dragones y los unicornios. Lo primero que podemos apreciar en Los Escritos de Dragón Rojo es la mano prodigiosa del artista Ciruelo Cabral, el padre de los dragones, que no sólo ilustró el libro sino que escribió un breve pero muy sensible prólogo. Luego nos encontramos con siete relatos conectados entre sí, uno más encantador que el otro, donde los imponentes dragones viven historias de amor y de odio, donde los unicornios sufren y aman, donde la antagonía de los seres y sus sentimientos siempre está presente. Melisa tiene una forma muy particular de escribir, en la cual el uso de la gramática no siempre es el convencional, pero que aporta el sello característico a la épica de esta mujer tan original. Luego de haber finalizado la lectura nos encontramos con unos bellos dibujos salidos, también, de la creatividad y la mano de la autora, que bien reflejan algunos momentos de sus relatos. Tal vez esté de más que les diga que, a lo largo de sus páginas, marqué, lo que a mi parecer son, preciosas reflexiones que pueden adaptarse a cualquier situación que vivamos. Porque qué es la fantasía sino más que una abstracción de la vida real, sólo que un poco más mágica.