«Lo siento señores, […] pero nadie ha escrito relatos de esta forma. Ni Carver, ni esa anciana y delicada señora canadiense, ni todos aquellos que, en la paz de su hogar, han leído a Antón Pávlovich Chéjov. Džamonja nunca tuvo la paz de un hogar. Resulta difícil escribir desde el desorden, desde la calle. Así es como escribía él.» Miljenko Jergović
Dario Džamonja (1955-2001) creció en las calles de la Sarajevo de los años setenta y frecuentó desde muy joven a buscavidas y bohemios de diverso pelaje. Influenciado por el realismo sucio norteamericano, escribió como nadie sobre la cara oculta de su ciudad. Sus cuentos breves, de corte autobiográfico, le granjearon una gran popularidad entre sus conciudadanos. La Guerra de los Balcanes, sin embargo, truncó su carrera literaria y lo obligó a emigrar a los Estados Unidos. Allí, lejos de su amada Sarajevo, sobrevivió como buenamente pudo y narró con crudeza y humor negro la alienación que sentía.
La colección de relatos Cartas desde el manicomio (2001), primera traducción a una lengua extranjera de un libro de Džamonja, es una crónica semificcional del periplo del autor entre Sarajevo y los Estados Unidos, que abarca desde el inicio de la guerra hasta su regreso en 1998.
«Prefiero morir como escritor en Sarajevo que como cocinero en América.» Dario Džamonja
Dario Džamonja was a bosnian journalist and author of short stories.
He was a columnist for Slobodna Bosna, Večernje novine, Naši dani, Oslobođenje, Komunist, Valter and Valter ekspres, and editor in the magazine Lica.
Awards: - "Veselin Masleša" for the best short stories book for 1985.; - Fund Free Expression Award 1993; - Writes Club Madison II award for Non-fiction 1994.; - Madison Poetry award in 1996..
Bibliography: "Priče iz moje ulice", Oslobođenje, Sarajevo, 1980. "Zdravstvena knjižica", Svjetlost, Sarajevo, 1985. "Drugo izdanje", Veselin Masleša, Sarajevo, 1987. "Priručnik, Svjetlost, Sarajevo, 1988. "Oni dani", 1989. "Prljavi veš", autorovo izdanje, Sarajevo, 1991. "Pisma iz ludnice", Slobodna Bosna, Sarajevo, 2001. "Ptica na žici", Buybook, Sarajevo, 2002; - 2. dopunjeno izdanje, Buybook, Sarajevo, 2003. "Priče - Dario Džamonja", Pressing, Sarajevo, 2003.
No sé si me da vergüenza o pena que Dario Dzamonja solo tenga este libro traducido al castellano. La cosa es que este tipo de realismo, que es extremadamente sucio y crudo, suele estar representado por Bukowski, que es el autor que lees cuando te inicias en este género. Yo siempre he dicho que John Fante es mejor novelista que Bukowski. Ojalá poder leer más de Dario para saber si todos sus libros son igual de geniales.
Más que cartas como tal son anécdotas o pequeñas experiencias de un refugiado? Expatriado? Donde narra muy crudamente la nueva realidad de las calles y su gente del país que lo acoge…
É unha oda á cidade natal. Transmite con crudeza o que se sinte cando tes que deixar a túa cidade. Describe coma unha parte de ti nunca volverá. Igual que a cidade nunca volverá a ser a que deixaches. Retrato fantástico da vida bohemia de Sarajevo, que foi arrancada pola guerra e a occidentalización de Yugoslavia. Todo a través de contos cunha sátira super divertida.
Está bien. Hay relatos interesante a y otros que te dejan indiferente. Algún pasaje para el recuerdo. Me ha gustado pero creo que no es una obra que recordaré siempre.
Alcoholisme, desarrelament, anyorança d'exiliat, crítica al somni americà...
Relats autobiogràfics d'un home de Sarajevo que sobrevivia als Estats Units.
"Cartas desde el manicomio" de Daco Dzamonja i Sajalín editores es llegeix rapidíssim i deixa regust de tristor.
100% recomanable.
Per cert, sembla que som accionista d'aquesta editorial (més bé els estic pagant el xalet a la costa), però crec que la col•lecció "al margen" és una joia.
Ha cumplido con mis expectativas. Ya cuando vi el libro,me llamó la atención todo: título,portada, sinopsis y contexto. Me gustaría leer algo más del autor. La escritura de Džamonja es nostálgica pero también cruda y sin pelos en la lengua.
Entre un grupo nada desdeñable de lectores existe una consideración y respeto crecientes por el catálogo de la editorial Sajalin, sobre todo en lo que respecta a su colección Al Margen. Con una línea editorial reconocible, de títulos que destacan por su dureza y sordidez, la editorial se ha propuesto rescatar del olvido títulos que cuentan con décadas desde su escritura o que sencillamente nunca llegaron a ser traducidos al castellano. Si bien su ámbito de localización suelen ser autores anglosajones, con especial relevancia de los norteamericanos, en recientes fechas podemos asistir a una ampliación de esta delimitación. Autores continentales como (el ruso), Pavel o el otro yugoslavo,no hacen más que aportar riqueza cultural a un catálogo que ya de por sí es rico.
Uno de los últimos autores europeos en incorporarse a la nómina de Sajalin es Dario Dzamonja. Autor de origen bosnio. En los años 80 Sarajevo era una ciudad de provincias con un carácter eminentemente orientalista. Dzamonja escribe sobre ella. Sobre sus efectos en sí mismo y en otros conciudadanos. Toma como referencia la literatura de los grandes relatistas de mitad de siglo XX en EE.UU. Dzamonja tiene influencias de John Fante, de Raymond Carver y de Charles Bukowski. Las tiene en su narrativa, pero también en los tumbos vitales. A la edad de 30 años ya había sido ingresado por cirrosis. Comparte por lo tanto Dzamonja el carácter de malditísimo que persigue a los gigantes norteamericanos.
La vida de Dzamonja no fue fácil. Su madre lo abandonó para marcharse a Holanda. Su padre y su tío se suicidaron. Hay en sus relatos una innegable vía de escape de su vida a pesar de que recurre a ella de forma constante. La posibilidad de acabar con su vida, el abismo del alcohol son los lugares comunes a los que recurre de Dzamonja.
Durante los años 80 Dzamonja adquiere la vitola de escritor de culto. Sin embargo, la llegada de la década de los 90 supuso la ruptura del sueño, la caída del castillo de naipes. El estallido de la guerra de los Balcanes trunca demasiados sueños, aspiraciones y vidas. La de Dzamonja ya era difícil. Es herido y exiliado en EE.UU. Su llegada a Norteamérica guarda profundas similitudes con la autora croata Dubravka Ugresic. Solo que, a diferencia de ella, la amargura no hace más que conquistar su cuerpo y su visión. Los relatos que se encuentran en Cartas desde el manicomio dan cuenta de ello. Dzamonja rehace su vida en suelo americano, aunque esto es solo una forma de hablar. Nunca superará la distancia con su hija y su ciudad. Malvivirá en base a empleos precarios que bajarán por su gaznate en base a cantidades ingentes de alcohol. En 1998 no puede resistir el exilio. Regresa a su ciudad natal proclamando la siguiente sentencia. “Prefiero morir como escritor en Sarajevo que como cocinero en América”. Y bien que se cumplió su deseo. Incapaz de soportar la distancia con sus hijas, la misma ciudad que amaba había mutado profundamente durante su ausencia. La Sarajevo de 1998 no era la anterior a la guerra. Los perros habían cambiado de collar. El mismo poder que ahora se había hecho con la ciudad había tomado su casa. Dzamonja ha de vivir de prestado. En casa de amigos, en la nada. A pesar de recuperar su casa, gracias a la intervención de algunos amigos con influencias, fallece a la edad de 46 años, dejando tras de sí una profunda tristeza y amargura y un buen puñado de grandes relatos. Los relatos de Dzamonja, como los de sus autores de referencia, son bruscos, breves, directos y a simple vista no parecen ni siquiera relatos, debido probablemente a la proximidad de su figura. Ahora bien, contienen una visión del mundo, una amargura existencial y una inteligencia que no tardan en atrapar al lector. Avisados estáis.
Daco se gana su lugar al lado de Bukowski en la estantería, pero se roba mi corazón al percibirlo más cercano a nuestras realidades.
Una guerra absurda lo expulsó de su casa, un aliado hipócrita lo recibió a un panorama desolador. Como bien lo predijo "Prefiero morir como escritor en Sarajevo que como cocinero en América".
Daco es de los míos, nuestra gente de fiar. Escritor maldito tratando de regresar a la tierra que ya nunca sería igual.
Los horrores de la guerra y la migración, recalcando la importancia de alertar los sentidos a los odios patrocinados por quienes poseen el poder.
Wo Ai Ni, Chinita.
"Volvió con dos latas en la mano, tiritando de frío. - Me cago en Dios, menuda resaca. Le pegué un buen tiento a la birra y miré a mi colega. Con la mayor ternura de la que era capaza, apoyé la mano en su rodilla flacucha y le dije: - ¿Sabes que la tengo más grande que Michael Jordan?"
"Hablamos de autores de Latinoamérica y coincidimos que están sobrevalorados. También estamos de acuerdo en que Hollywood ha matado la literatura americana, porque los escritores, nada más empezar un libro, ya están pensando en colárselo como guion al Spielberg de turno"
"...Luego vio los libros y me preguntó en que idioma estaban. -En serbocroata- le respondí. -¿De verdad? Mi abuela es de Croacia. ¿Y sobre qué van? -Ni idea. No los he leído, solo los he escrito."
El llibre ve a ser una mena de diari dels darrers anys de la vida de l'autor. Tot i estar format per episodis més o menys reals, més o menys ficcionats, aquests funcionen a la perfecció com en un recull de contes de ficció pura. El dramatisme es barreja amb l'humor negre, amb ecos de Bukowski i Carver. L'alcohol i la borratxera són una constant (l'autor va morir de cirrosi als 46 anys). Ens trobem un home torturat, menyspreable en la seua conducta, en la seua actitud envers els altres.Tot i això, no pot evitar transmetre, alhora, una certa tendresa. Perquè Džamonja s'odia a si mateix. Els contes, o episodis, mai no et deixen indiferent. I t'atrapen des de la primera frase. Malgrat la deliberada exhibició de caos personal, és evident que l'autor era molt meticulós amb l'escriptura.
El libro es una recopilación de textos que fue escribiendo en Estados Unidos, ya como escritor aclamado en Bosnia, y que deja entrever ese limbo en el que se encuentra todo el que ha tenido que largarse de su lugar de origen y está en otro sitio, no sabiendo hasta cuándo ni sabiendo qué hacer para mejorar su situación. Mezcla de sarcasmo y situaciones complejas que escribe con una sencillez que impresiona. Džamonja debió ser un tío súper carismático y seguro que escucharle contar historias era un lujo.
Los temas suelen ser la vida bohemia, el alcohol, sus problemas como padre irresponsable, los recuerdos del Sarajevo en la guerra, la miseria de su vida en los EEUU, incluso hay un cameo del propio Bukowsky.
No he leído a bukowsky pero lo de este tío es de tela.
“He dejado escapar a 2500 mujeres, me he follado a 12500 caballos, he robado centenares de libros y tengo dos hijas. Eso es lo que he hecho con mi vida”