Natalia en este libro nos conecta con una de las enfermedades más temidas y más duras por todo ser viviente en la tierra, el cáncer; pero lo hace de una forma realista, compasiva, amorosa y para mí percepción demasiado útil y real.
Quienes sean pacientes, cuidadores, parientes, amigos de alguien que lo ha padecido y para quienes incluso es algo ajeno e inexistente deberían leer este libro.
Siento que es el manual perfecto, incluso para dummies, en como llevar un diagnóstico como este, no solo desde lo práctico y médico, pero desde lo emocional e incluso espiritual.
Una espiritualidad que para nada raya en el positivismo tóxico, pero si en las altas posibilidades de poder sobrellevar una enfermedad como el cáncer de la mejor manera, de forma aterrizada, empática, realista y con esperanza eso sí, que es lo último que realmente se pierde.
Agradezco a Natalia por tan exquisita escritura, su claridad, su pragmatismo, y por eso lo califico en 5. Es una mujer que admiro, no por la superación de su enfermedad per sé, pero si por la tranquilidad y la forma en que transmite esa conexión con el ser que logró a través de este maestro, llamado cáncer.