como tener la boca llena de azúcar mientras hablas con tus amigos en la plaza del pueblo, cuando todavía es verano, tienes 15 años y piensas:"esto durará para siempre". pero, por supuesto, no dura para siempre. creces, se te acaba la chuche que tenías en la boca, se te acaba tu primer amor, quizás se te acaban esos amigos. se acaba siempre el verano.
se acabó todo eso, pero elisa escribió este libro hermoso y podemos volver a recordarlo, podemos volver a estar ahí sentados, en esa plaza, con toda esa gente, cuando aún no termina el verano.
perdona por leerlo lu prometo que lo vamos a leer juntas pero no pude resistirme y lo terminé en la librería y pensé mucho en silvia y en que hace poco descubrí su twitter de cuando tenía quince años y vi todo los tuits de amor que nunca me enseñó y una vez me dijo que abriera la mano y la abrí y me dijo estoy aquí en tu palma y aunque debería marearme no lo hago y yo lloré porque era la primera vez que me enamoraba y ahora ella tiene dos hijos y una vez nos vimos en el tren y tardé mucho en saludarla porque no estaba seguro de que fuese ella porque se fue un tiempo a londres
hubiera querido ser para los tuyos una extension de tus brazos otro regalo de reyes haberte nombrado en todas las plazas parques y poemas
Leo este poemario en el momento exacto en el que el verano se ha acabado y no me he dado cuenta. Justo cuando me he desayunado el último heladito de yogur de fresa clavado en una cuchara y el bikini se ha secado del todo y no volverá a mojarse hasta dentro de mucho tiempo. Quiero llamar mañana a las puertas de todas mis amantes, de todas mis amigas, y dejar en sus manos esta colección bella de poemas. No harían falta palabras, Elisa las ha encontrado todas. Este libro es una cama calentita a la que acudir ante el frío de lo real. Una cama donde vivir una infancia de padres que se quieren, un amor certero y azucarado, un mundo de quietud y manos que arropan.
Quiero comerme este poemario con la misma ilusión con la que me terminé el heladito de yogur de fresa clavado en una cuchara. Sé que me va a sentar de maravilla.
si consigo entonces volver a ser niña y puedo por fin comer y amar sin culpa 🕯️
Este libro recoge todo lo que querrías decir cuando estás muy enamorada pero no te salen las palabras de lo enamorada que estás. Entonces lo compras y lo lees tirada en la cama con la persona amada o viendo el mar o en un tren o en cualquier otro sitio pero a aproximadamente menos de dos centímetros de distancia de la persona por la que querrías aprender a escribir así de bien. Y querrías confesarle que tú también te quedarías mirándole en medio de una feria ardiendo, pero como no sabes decírselo, le lees el poema y le dices "pff" y elle te contesta "pf, sí". Y no pasa nada por no haber dicho nada, porque Elisa ya ha dicho todo lo importante.
con quince años si nadie miraba escribía pensando en que ojalá llegase pronto el verano, porque también llegaba un chico que era todos los poemas de este libro.
Cada verano, con cierta frecuencia, cuando me sudan las manos y huelen a jazmines los patios y las amigas tienen las mejillas rojas por el sol, vuelven a mi ciertos poemas de Elisa.
Estos son los poemas que se te quedan clavados porque se han escrito mirando, incluso, a quien no nos miraba de vuelta.
Si consigo entonces volver a ser niña y puedo por fin comer y amar sin culpa si la vida es cíclica y la adolescencia un deseo los años en los que me quieres son todavía el futuro.
todas las veces que no encuentro las palabras certeras para el amor pienso en quien si lo ha hecho ;
me resulta fácil encontrarte entre todos los cuerpos de la fiesta no sabes bailar pero has aprendido a mover un poco la cabeza a levantar el brazo izquierdo dejando caer la muñeca al ritmo de la música tienes los ojos de tu padre los labios de tu madre la piel morena la facilidad de beber y hablar con elegancia.
te pareces a las niñas de la tele te pareces a la gente que voy a amar en el futuro
Qué cosa más bonita qué manera de querer!!!! Yo quiero querer asi!!!! de todas las noches que no vivimos…… siempre serás famosa te pensaré 70 días por lo menos
me cago en dios. este libro me hubiera salvado la adolescencia pero entonces probablemente no lo habría entendido. si amar me ha servido para entender este libro bendito sea. Q lenguaje. q texturas. q fantasía. todo ligado a la comida, al sol y a las risas y el juego. cotidianidad pura. como yo. q me he comprado con mi madre la ropa del domingo de ramos, me gusta todo y no ha habido bronca. Mi tía me ha dado una chaqueta rosa y cuatro besos. Ahora voy a comer albóndigas con andrea y sentarme en sus butacones a ver una serie q compartimos y después bajo el sol hasta la biblioteca donde buscaré el hilo de tantas mujeres y leeré un poco. Y el paquete de vinted me está por llegar. llenar mi cuerpo de comida, vestirlo de ternura y charla. wow. es q me lo querría leer ocho veces y cada vez q lo terminase leermelo otra vez sin acordarme q acaba. Q el olvido dice Elisa q es dejar el amor en su sitio. dios bendito vaya cierre. prosigo a leerme ya no de idea vilariño. Y ayer comí tarta con Andrea de la q hice el viernes y antes escuché audios de Hanna y este libro me cura la depresión a pesar de q velas blancas de justo en la llaga
no voy a superar "velas blancas", ni cómo este poemario te zarandea y te arropa, te transporta a los días adolescentes y te trae al ahora de vuelta. lo más dulce que he leído en mucho tiempo. por suerte el verano acaba, pero no la poesía.
El mundo es un lugar menos hostil cuando poemarios como el de Elisa habitan en él. Gracias por el cariño, la dulzura y la ternura. La adolescencia es un camino con espinas pero este libro te acaricia como la brisa de un atardecer en la playa.
"hubiera querido ser para los tuyos una extensión de tus brazos"
Lo bonito de la poesía es que no requiere de una gran extensión, de un lenguaje rebuscado, o de versos extremadamente dramáticos para que, en el momento menos esperado, refleje aquello que no sabes poner en palabras. Pese a la brevedad del poemario, este no se presta a ser leído rápidamente; ni siquiera te muestra, de primeras, todo lo que esconde, sino que es la elección del propio poemario mostrarte su brillantez cuando este lo decide, en el momento correcto. Me alegro mucho de haberle dado un tiempo para leerlo con más calma y en distintos estados mentales, ya que Después del pop se siente como haber dejado madurar en tu interior ese álbum de música que te hacía sentir único cuando eras adolescente y que, ahora de adulto, no puedes hacer más que abrazarlo junto a ese sentimiento, con cariño y aprecio por lo que ha dejado en ti.
pongo q acabo d leerme este libro pq lo he hecho en físico (sabía q tenía q tenerlo y hacerlo mío "para ser una niña adolescente" y m lo autoregalé por mi cumple y m llegó el día q provisionalmente recibo la matrícula d honor "a pesar d no ser lista") pero en vd llevo años (ojalá) leyéndolo (en mi cabeza, e intentando escribirlo) y a la vez este libro nunca m lo voy a acabar. he leído demasiadas veces (nunca lo son) extractos en artículos, reseñas, podcasts q m han tenido a las dos d la mañana llorando. por esta poesía q nuevamente cualquiera diría q lo es, pero si picasso con once pintaba como un adulto y tardó décadas en aprender a hacerlo como un niño, elisa ha tardado mucho menos. q vivan las girly pops q crean tanto pop (o sea, tanto arte). con menos d cincuenta páginas y aún así lo declaro definitivamente de los mejores libros d mi vida. short n sweet
"Pero crecer es olvidar / y olvidar solo es / dejar el amor en su sitio"
Ha sido simplemente precioso, qué decir de un amor tan puro y de lo bien que se nos ha transmitido a los lectores. Qué bonito el anhelo sano, sin condiciones, el deseo, la tristeza por no tenerla y el amor real. Es una lectura de mesita de noche perfecta para recordar que el amor existe y que es algo maravilloso.
qué poemario tan bien articulado, tan bien cohesionado y qué bien escrito. en sus versos sientes el anhelo del amor adolescente, el calor de un cuerpo joven en noches frías, la intimidad de un corazón latiente de otro entre el ruido. es precioso desde la primera palabra hasta la última, sientes a través de las palabras no me extrañaría si lo leyera otra vez
en este poemario cabe toda la ternura la ingenuidad el amor la necesidad y la belleza del mundo y qué ganas de que pase un tiempo para volverlo a leer y redescubrir la adolescencia otra vez otra vez y otra vez
Las temperaturas por fin están bajando, se termina el verano y escuchas Días de Verano de Amaral en bucle. Lees este pequeño libro. A veces solo es necesario leer a una mujer sáfica y cursi hablar sobre su primer amor. Qué poemario tan cuqui. En sus versos cabe toda la ternura, la ingenuidad, el deseo y la belleza de estar enamorada cuando eres adolescente y todavía crees en para siempres. El calor de un cuerpo joven en una noche fría, la intimidad de encontrar a alguien entre todo el ruido, las ganas de sentirlo todo. Es precioso de principio a fin.
«el momento cumbre de la sociedad occidental / son dos niñas adolescentes que se miran».
«no son buenos ni importantes pero son /a decir verdad me hubiera gustado /haberte hecho mejor un par de fotos /que al verlas la gente /no pensara en sus primeros amores /ni en el quiosco de sus pueblos /me gustaría /que olvidaran a sus vecinas /hijos y rupturas / y en su lugar te vieran a ti /tú /con el pelo brillante y recogido /los últimos días de agosto /dejando el móvil en la orilla/ para bañarnos en el mar /que al pasar el tiempo /y estés enferma y estés casada /y estés tal vez/ a punto de morir / te veas / con el jersey de punto celeste / sentada al fondo del autobús /viajando de noche para verme / cuando tu hija mayor te pregunte / por este libro pequeñito / espero que le digas / ‘no es nada cariño / fui tan guapa siendo joven /que una amiga de hace tiempo /escribió cursiladas sobre mí’
ha llegado en el momento adecuado, me conmovió muchísimo y más conocer a la autora, fue un momento muy especial y habló de lo que necesitaba escuchar. no tengo palabras para expresar cómo me sentí leyéndolo y ahora recordándolo. es un libro muy especial.
Leerlo ha sido lo más parecido a meterme en la boca una sandía ácida, dejarla en la lengua y sentir cómo los chasquidos del azúcar se van amansando poco a poco ✨🪷🍓 (también el vacío después de las cosquillas, el masticar sabiendo que ya no queda más).
Un libro para volver a ser la niña y escribir poemas de amor aunque el amor se esfume —porfa no te esfumes. Una delicia de albero feria y autobuses a casa. Elisa, ya quiero leer lo siguiente que escribes.