Tienes en tus manos un ejemplar único, diferente a los manuales habituales del "Camino de Santiago", una experiencia de primera mano de dos novatos en la travesía del Camino de Santiago en el mes de marzo de 2013, un padre y su hijo, desde Roncesvalles a Santiago de Compostela; contada sin tapujos, redactada día a día. Se estuvieron documentando durante varios días en internet y con un par de guías, sin apenas preparación; pero nada de eso les podía preparar para lo que iba a ser la experiencia de hacerlo, de vivirlo. Por ello se incluye en la primera parte del libro lo esencial para realizarlo con garantias: check-list, consejos prácticos, alimentación, remedios aprendidos en su realización, lo necesario e innecesario, etc. y gran profusión de imágenes directas, sin retocar. Son múltiples las anécdotas y experiencias vividas de las que aprender. Lo que empieza siendo una mera narración de experiencias, desemboca poco a poco en una auténtica aventura y va adquiriendo un sentido mucho más profundo, convirtiéndose en auténticos peregrinos, con mayúsculas, en el transcurso de los días; relatando el lado más humano, y el menos, del Camino y sus gentes. A buen seguro que se te hará corto y desearás partir cuanto antes, si tienes en mente hacerlo...claro.
Un libro que llevaba tiempo buscando y queriendo leer por varios motivos. Siempre me ha llamado la atención todo lo que rodea el Camino de Santiago y su peregrinación. Es más, en varias ocasiones he comentado entre amigos de sumergirnos en esa auténtica aventura. Envidio a los peregrinos y sus reflexiones desde principio a fin, porque si hay algo que todos comentan a su llegada a Santiago de Compostela es que el ‘camino’ pone a cada uno en su sitio y cambia sus vidas. Así nos lo hacen saber los autores de Dos en el camino «traemos algo indescriptible en nuestro interior y que hemos dejado atrás, en los rincones de esas sendas interminables bellas, parte de lo más dañino y perjudicial de nosotros mismos, y lo mejor de todo es que desaparece allí, es destruido.» en algunas de sus reflexiones finales de su experiencia de primera mano reflejadas en las últimas páginas del libro. Además, José Zaragoza Cuello y Alejandro Zaragoza Villegas son de Almoradí, mi ciudad natal, otro aspecto que motivó la lectura.