Por su propia naturaleza, este libro no iba a funcionar como debería, como podría haberlo hecho. Este libro es un rejunte de artículos que Carlin hizo para el diario El País de España entre 2006 y 2012 (antes, durante y después de la crisis) sobre Islandia. El problema no es que sea algo periodístico (de hecho, eso está bueno) sino que, al ser artículos de un diario, es como dice La Chiqui: el público se renueva. Entonces tenés que leer en cada-fucking-artículo referencias a Björk, a Borges y las sagas, a los vikingos que volvían de las expediciones y encontraban que sus esposas tenían hijos nuevos y estaba todo bien... Una vez está bien; dos veces, ya culpás al editor; para la quinta vez te resignás porque es eso, es un compilado.
¿Hay cosas interesantes? Y, la verdad es que no. Trata de ser objetivo, pero es profundamente optimista y ve todo a través de unos lentes rosados. Islandia es el mejor país del mundo, la crisis fue terrible pero las mujeres hicieron que el país salga adelante (sic; como si las mujeres fuesen intrínsecamente perfectas para esto)... Y, como son artículos de un diario, las apreciaciones personales quedaron a un costado, que al fin y al cabo es lo interesante de leer en estos libros.
Como libro para debutar con el tema Islandia, es casi ideal. Pero no lo fue para mí, yo esperaba algo (mucho) más.