El nuevo caso de la inspectora Manuela Mauri. Más de 90.000 lectores Una historia sobre las dificultades para poner palabras a lo que nos sucede
A las puertas de las vacaciones de verano, la inspectora de homicidios Manuela Mauri no pasa por su mejor momento. Ha vivido en poco tiempo varias experiencias que le han hecho comprender que hay sentimientos y vivencias que no se pueden verbalizar y cosas que es imposible nombrar. Lo percibe cuando sus hijos, Manuel y David, le hablan de la repentina muerte de su padre (su exmarido) y ella no encuentra el modo de consolarlos. Lo intuye cuando ve a los padres de Susana, una joven de dieciséis años que ejercía la prostitución y que murió de una sobredosis, exigiendo justicia para su hija en el juicio de la Operación Lesly y la inspectora está segura de que, sea cual sea la sentencia, nada reparará semejante pérdida. Lo deduce cuando mira a los ojos de Belén, hermana de Rebeca, y debe decirle que esta ha fallecido a causa de las puñaladas que le ha asestado quien fue su pareja. Lo asimila cuando su propio compañero, Alberto, le hace la proposición más importante de su relación y ella no sabe qué contestar.
Una novela negra combativa y literaria que, por un lado, explora los vínculos de la prostitución con la violencia de género y, por el otro, pone el foco en la parte más personal e íntima de una inspectora que deberá cuidar más y mejor a su pequeña familia si no quiere arriesgarse a perderla.
De los 3 libros de la saga puede que sea el que más me ha gustado. Narrado de forma diferente a los otros, fácil de leer, rápido e interesante. Me ha gustado como hace referencia al sistema judicial de nuestro país y la situación actual de la prostitución en España.
Ya he leído las dos novelas anteriores con la inspectora Mauri como protagonista, escritas al alimón por Lorenzo Silva y Noemí Trujillo y tenía muchas ganas de una tercera (por cierto, ya anuncian que habrá una cuarta, que tendrá que ver, aparentemente, con el segundo apellido, Martínez, de la inspectora). La innombrable comienza y termina con dos capítulos emocionantes que elevan el nivel de serotonina del lector, a modo de intriga inicial y luego de conclusión final y redonda. Alguien dijo que un libro te atrapa cuando, estando haciendo cualquier otra actividad en tu vida, te está recordando tu conciencia todo el tiempo que tienes ese libro esperándote. Y eso es lo que me ha pasado con esta novela. Devorada de principio a fin en dos tardes. Dos tardes de tranquilidad, en la que no ha habido pantallas, ni whatsapps, ni distorsiones electrónicas y en las que el puro placer, sencillo, barato y regenerador, ha sido el de la lectura. La innombrable se centra en la investigación de la muerte, por sobredosis aparentemente, de una joven cuyo cadáver aparece en la puerta de su casa. El caso, que no deja indiferente a la inspectora Mauri, se revienta cuando se descubre que detrás de ello hay toda una compleja trama de prostitución de menores, tráfico de drogas y corrupción. Los escritores dosifican con maestría lo que proporcionan al lector de esa complejidad, de modo que la sorpresa que se consigue a medida que avanza la lectura va en paralelo con la tensión por conocer qué más hay detrás de todo lo sucedido y de sus protagonistas, los detenidos. Como segunda gran trama en la novela está todo el proceso médico de la inspectora Mauri, que es el que consigue finalmente verter las lágrimas que están ahí, empujando por salir del lagrimal. La forma en que se cuenta, la relación de la inspectora con sus hijos, sobre todo con su hijo mayor, el momento en que sucedió todo y el hecho de contarlo en pasado, hacen que la emoción desborde, al menos en mi caso, y te lance al llanto incontrolable. Pura emoción, puro entendimiento humano por todo lo que se narra y deleite por cómo ha sido escrito, por su ritmo y por el uso de los diálogos que a mí me parecen lo mejor de la novela. Espero ya con muchas ganas la que será la cuarta entrega de la inspectora Mauri. Porque momentos de lectura como este que he disfrutado solo traen cosas buenas a mi vida.
Este libro no es digno de Silva,ni de esta serie,que empezó muy bien.Subestima a los lectores- algo que me irrita mucho-,algo que jamás hizo en su excelente serie Vila y Chamorro, explicando obviedades,pontificando (en inglés sería preachy). Aburrido,personajes maniqueos, simplista con un tema terrible,sentimentaloide y en un punto ,ni siquiera creíble. Parece una novela que quiere impulsar una agenda,de un tema que lo necesita, pero no así. Las dos estrellas son sólo porque aparece Chamorro🙂,el resto, lamentable.
Nueva novela de la inspectora Manuela Mauri, donde se mezcla la investigación criminal de un grupo de proxenetas tras la muerte de una chica de 16 años por sobredosis, y los problemas personales y emocionales de Manuela y su entorno (un aplauso al novio Alberto, porque lo que aguanta es de diez). La novela está bien escrita y como siempre viene cuajada de referencias literarias. A menudo en estas novelas el protagonista o la víctima son ávidos lectores de clásicos griegos, romanos o, en este caso, de Samuel Beckett.
La investigación no tiene misterio alguno; se trata más bien de demostrar ante el juez los hechos y construir un relato coherente, siempre con los derechos de los detenidos en primer plano y siempre con la sensación de que el trabajo policial es como barrer una playa.
Los hechos delictivos son sórdidos y terribles, y tienen que ver con la prostitución, casi siempre forzada a personas en situación desesperada y aceptada socialmente como un mal menor. El relato de Susana, la joven, es estremecedor. Los adolescentes están muy perdidos y las drogas son una prisión terrorífica. Me parece acertado poner blanco sobre negro este drama y la escasa respuesta social. Los malos son bastante tontos y su historia resulta menos creíble, pero supongo que los proxenetas son así de imbéciles.
Es la tercera entrega de la saga de la inspectora Mauri y, como las otras, es una novela negra con un trasfondo contundente, con dos narradoras, aunque una de ellas sólo lo hace al comienzo y al final, con una historia tan real como dramática y con una gran ritmo. Personalmente prefiero a Chamorro y Bevilacua como saga pero reconozco que está bien. Como notas negativas, que la he leído después de leer, dos veces además, la última de Pérez-Reverte y juegan en divisiones distintas. No me gusta, por ejemplo, la alusión continuada a músicas, series y películas de una determinada época y geografía que anclan demasiado una historia que, por otro lado, es por desgracia universal. Al margen de esto, la estructura narrativa sí me gusta y escrita está muy bien escrita.
Un libro de temática dura, fácil de leer. Me pareció hasta didáctico, explicando el funcionamiento en España de la policía judicial, de los jueces de instrucción, y la terrible realidad de la extendida y tantas veces tolerada prostitución.
El último libro de la saga de la inspectora Mauri, me han gustado porque además de que Lorenzo Silva escribe muy bien, son libros policiacos, entretenidos, sin caer en lo sórdido como otras novelas negras, basados en casos reales.
En esta entrega la inspectora Mauri, una mujer resuelta y con una fortaleza increíble, se encuentra con decisiones difíciles de tomar tanto en su casa, como en la comisaria.
Una novela negra combativa y literaria que, por un lado, explora los vínculos de la prostitución con la violencia de género y, por el otro, pone el foco en la parte más personal e íntima de una inspectora que deberá cuidar más y mejor a su pequeña familia si no quiere arriesgarse a perderla.
Entretenida, divertida, dura, emotiva y con un ritmo cadente que no te deja parar.
Tercer libro de la inspectora Manuela Mauri, que se inicia explicándole ella misma a su hijo que va a entrar a la vista oral de un juicio. El libro narra todos los hechos que han ocurrido hasta llegar a ese punto. Hechos que engloban una investigación policial compleja que incluye prostitución a menores, tráfico de drogas u homicidios.
Respecto a los personajes, destaca sobre todos la protagonista, que no es otra que la inspectora Manuela. Hay algún secundario como la abogada de los malos, o el fiscal, que también me gusta. Si bien, echo en falta que se desarrolle más algún policía de su equipo.
El ritmo del libro es claramente lo que menos me termina de convencer. Te explican casi todos los entresijos al inicio del mismo, y esa fórmula hace que pierda intriga.
El detalle del cameo o cómo se diga en el argot literario, que hacen con cierto personaje de otra saga literaria muy conocida por uno de los autores, me ha encantado. Son pocas páginas, pero como las he disfrutado.
Finalmente, comentar que después de leer los agradecimientos se me ha quedado muy mal cuerpo. Y es que la mala gente existe.
A estas alturas de la película no puedo negar mi afición por el autor y su pareja tradicional de guardias civiles. En este caso se ha compinchado con una joven para escribir al alimón este libro. Personalmente no veo la necesidad de esa relación, pero ese no es mi problema y cuando el autor lo hace por algo será, hay que respetar la opinión del prójimo. El libro se inicia con la muerte de una joven, menor de edad, que ha sido victima de una proxeneta a la que encandilo con dinero y drogas, el asunto fue a mas, sus padres creían que se dedicaba a cuidar niños en sus ratos libres y lo que hacia era una prostitución como la copa de un pino. Desde el primer momento se sabe prácticamente el desenlace y aun así, el libro es interesante, ameno en lo suyo, tremendo por el ambiente que desarrolla y referencia de lo lamentable que provoca conseguir dinero fácil, evidentemente a niñas con poco criterio y a las que parece es fácil engatusar. Debe estar bastante extendido porque la protagonista que muere en la novela, aporta un par de amigas para que el negocio se siga desarrollando y no le debió suponer mucho esfuerzo convencerlas.
No había leído las primeras novelas de la serie, pero no era necesario. Los personajes eran bastante estereotípicos de policiacos con una mujer como protagonista y su equipo de hombres. Lo curioso era que en esta narración, Manuela Mauri está contando la historia de un crimen y la investigación a su hijo, después de un comienzo un poco confuso. A veces, los autores nos recuerdan que Manuela está hablando con su hijo, pero el chico no dice nada hasta el último capítulo. Por eso, la novela a veces parece como una memoria, contado a la distancia, y a veces, parece como si los autores hubieran olvidado del hijo y nos cuentan la historia del caso como cualquier policiaco.
Pero, por supuesto, Manuela tiene problemas personales y estos irrumpen la narrativa, y perdemos el hilo. La novela carece de los detalles interesantes de un buen policiaco. Manuela va a vacaciones con sus hijos y su novio, y la narración se salta el juicio. El diálogo puede ser un poco torpe. No sé si voy a leer otro libro del Silva y Trujillo…
Tercera entrega de la inspectora Mauri. En este caso se enfrenta a una trama de prostitución infantil y drogas. El inicio es el juicio de los culpables, 2 años después de su detención, por lo que el interés se mantiene por cómo hacen la primera parte de la investigación, porque como en el anterior, finaliza una parte narrada con mucho detalle y luego se cuenta el resto por encima. No creíble que se le diagnostique un cáncer de pulmón, con quimio y radioterapia y siga al pie del cañón. Si querían ponerla una enfermedad tumoral, que hubiese elegido otro. Se lee bien, pero algo le falta. Es ella, ella y de forma satélite su equipo, que tras ser el tercer libro, poco han profundizado en sus caracteres. Me ha gustado menos que el segundo.
Me ha gustado, porque me gusta como escriben estos autores, pero me gustan más los libros cuando hay investigación, es decir, hay un muerto o robo y los investigadores buscan al culpable. En esta novela esto no ocurre sino básicamente son los interrogatorios a los culpables además de la vida personal de la investigadora. En otras palabras que me gustan más las novelas negras en las que no se sabe quién es el malo desde el principio y no está ya detenido. Los temas que trata son muy duros, sin ser para nada una libro gore, y por desgracia muy reales, aunque no lo es, podría ser perfectamente un caso real.
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En la línea de los libros anteriores de la serie, la inspectora Mauri se enfrenta a una trama de crimen organizado, esta vez en torno a la trata de menores y la distribución de drogas con la consiguiente corrupción institucional relacionada, a la par que hace referencia a otras obras importantes de la literatura. Como ya he comentado en libros anteriores, me encanta esta referencia a otros libros y la aparición como "personaje invitado" de Bevilacqua / Chamorro. Otro punto que encuentro a favor es que la narrativa no es nada farragosa y es clara y concisa con el número de páginas justo y necesario, lo que hace una lectura rápida y sin ambages.
La innombrable de Lorenzo Silva intenta abordar temas profundos como la prostitución y la violencia de género, pero falla en su ejecución. La trama se siente forzada y los personajes carecen de profundidad, lo que hace difícil conectar con ellos. Además, el ritmo de la novela es irregular, con momentos de acción que se ven interrumpidos por largas y tediosas descripciones. La narrativa, aunque pretende ser combativa y literaria, a menudo resulta pretenciosa y poco accesible para el lector promedio. En resumen, “La innombrable” no logra mantener el interés y deja una sensación de insatisfacción.
Le daría algo como 3,5 estrellas. Es triste, habla de un tema actual y doloroso y sin embargo, se me hizo un poco redundante esta temática ya que en el primer libro también habla de prostitución. Lo que más he apreciado de la historia es la vida personal de Manuela y las decisiones que toma. No me convenció la forma del libro que esta vez es una especie de confesión a su hijo y se me hicieron un poco pesadas las descripciones del proceso judicial, lo que a mí me gusta es la investigación y en este capítulo lo que prevalía era la preparación del proceso ya que los culpables se conocían desde el principio.
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Misma sensación que con los dos anteriores: me falta algo. Sigue siendo una buena novela policiaca, pero que esté tan encorsetada, que se sepa desde el comienzo quienes son los malos y lo único que veas es el proceso de investigación para empurarlos le hace perder muchísima tensión e interés al asunto. Soy más de novelas policiacas en las que se tiene que descubrir el malo (tú y los polis o solo los polis) y lo hagan al final, no que todo se sepa tan pronto...
La movida personal de la inspectora Mauri no es que me sobre, pero tampoco le veo demasiado interés para el lector...
Gran novela. Es impresionante que, partiendo de una trama argumental de escaso recorrido, los autores hayan tejido un relato que te atrapa desde el primer párrafo y te impide dejar la lectura hasta su conclusión. No tiene tanta importancia la historia en sí como la denuncia social que realiza, y el retrato de unos personajes que intentan abrirse paso (unos lo consiguen y otros no) en esta jungla vital que nos rodea. Escrita de forma magistral, te mantiene con las emociones a flor de piel, y cuando llegas al final y crees haber superado la prueba, de repente, la última frase del epílogo te parte el corazón.
Tercer libro de la inspectora Majuela Mauri. Entretenido Dura pero interesante visión de la prostitución como algo “socialmente aceptado”. La víctima una menor captada u después explotada. Muy duro. Interesante el relato de la historia como un modo de acercamiento al hijo que ha vuelto a casa tras la muerte de su padre. Muy bonita esa reconciliación, sobre todo muy real. Me ha gustado muy entretenido
La novela trata el tema de la prostitución de menores. Afirmando claramente que también los que se aprovechan de las menores son culpables, aunque digan que pagan y que la relación no es obligada. La protagonista ha evolucionado bien. La investigación se hace de forma creíble. Se lee de forma muy ágil. Recomiendo su lectura.
Tercer titulo escrito a 4 manos por Lorenzo Silva y Noemí Trujillo, es el que más me ha gustado de los tres, la trama es oscura y terrible, como todas las que tratan sobre prostitución y menores. En cuanto a la trama familiar, creo que está bien traída y se acerca más a lo que sucede en la vida real, es más interesante
Me encantan estas historias. Las devoro, son entretenidas. Estos autores están en mi lista top 10. Además de la historia que desarrollan en este libro, el nuevo caso de la inspectora Mauri, está la propia historia de la detective, sus pensamientos y sus sentimientos, su entorno familiar y su desarrollo en el trabajo, que te hacen pensar tanto o más que la narración de la pobre Susana.
Una novela policíaca bien compuesta y fácil de leer, con mucho oficio y conocimiento del funcionamiento de los cuerpos policiales y de la justicia, lo cual se agradece y le da solvencia. No hay fantasías excesivas ni giros extraños, va sobre raíles. Puede que no sea un “page turner”, pero compensa de sobra con el juego limpio que propone al lector.
Tercera entrega de la saga de la Inspectora Manuela Mauri. El tandem Lorenzo Silva-Noemí Trujillo funciona a la perfección escribiendo a cuatro manos. Este libro se lee muy fácil aunque el tema que reivindica, la prostitución de menores sea intrincado, es muy necesario que alguien lo cuente y le de la visibilidad que merece. Deseando que saquen nueva entrega.
2 días me ha durado. Como siempre una garantía leer a Lorenzo Silva y, obviamente, también cuando escribe junto a Noemi Trujillo.
El tipo de narración al principio no me convenció mucho, la narración de la inspectora Mauri a su hijo de algo sucedido, luego una vez entras en la historia a penas se nota.
100% recomendable.
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Esta nueva entrega de la Inspectora Mauri comienza "al revés ", presentando a los culpables en su juicio. A partir de ahí va hilando la trama de asesinato con la vida personal de la inspectora . Me sigue pasando lo mismo, es como leer una historia de Bevilacqua con otros protagonistas, con esa forma de escribir que a veces me resulta cargante. Ñej.
3,5 en Fable. Pues a ver, quiere dejar claro un mensaje y bueno, se me ha quedado algo fantasioso peroo está guay para leer y entretenerse sin más, aunque, es cierto que el "tema" está presente durante todo el libro y al final es eso, una mierda de realidad la que refleja. El final me ha parecido flojo o a medias.